¿Qué son los embarazos molares?

Francisco María García · 26 marzo, 2018
Los embarazos molares pueden complicar la situación de la madre embarazada. Es imprescindible la actuación del profesional para diagnosticar y evaluar las medidas que se deben tomar. ¿Cómo se producen este tipo de embarazos?

Los embarazos molares son deformaciones gestacionales que no llegan al término final del proceso. Ocurren cuando el producto de la fecundación se convierte en una masa en forma de racimo de quistes que crece con rapidez.

En un aspecto técnico, los trofoblastos, que son las células formadoras de la placenta, se reproducen descontroladamente y forman lo que se llama una mola hidatiforme.

Estos embarazos atípicos pueden ser completos o parciales:

  • Es completo si la masa constituida no incluye formación embrionaria.
  • Es parcial cuando, además del racimo de quistes, sí se encuentra un embrión.
  • También podrían presentarse gemelos compartiendo espacio con el molar.

Este tipo de embarazos suelen producirse a causa de errores de carácter genético. En el caso del embarazo molar completo, uno o dos espermatozoides fecundan a un óvulo vacío y el aporte genético es proveniente del padre en su totalidad.

En el caso del molar parcial, hay material genético de la madre, pero el del padre está duplicado. El resultado final es un embrión con 69 cromosomas en lugar de lo considerado normal, que son 46.

En los embarazos molares parciales, desafortunadamente los embriones no se desarrollarán y se verán superados por la anormal excrecencia. ¿Con qué frecuencia se dan este tipo de situaciones? Aproximadamente, entre 0,5 y 1 casos por cada 1.000 gestaciones.

Factores de riesgo de presentar un embarazo molar

Se consideran factores de riesgo los siguientes:

  • Gestación en mujeres mayores de 40 años de edad. Los embarazos en este grupo de edad han mostrado mayor incidencia de molas hidatiformes.
  • Haber tenido un embarazo molar previo.
  • Gestantes que hayan sufrido aborto espontáneo.
  • Deficiencias nutricionales como poca proteína en la dieta y falta de caroteno (vitamina A).
  • Tratamientos de fertilidad asistida.
Las náuseas y vómitos pueden ser un síntoma de los embarazos molares.

¿Cómo se detectan los embarazos molares y sus síntomas?

Por lo general, la madre gestante sentirá signos típicos de embarazo, como amenorrea, náuseas y crecimiento abdominal. Suelen comenzar a surgir síntomas que no encajan con un embarazo saludable, y revelan la necesidad de control y diagnóstico.

Algunas de estas señales son:

  • Pérdida de sangre por la vagina o de tejido en forma de racimo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Presión arterial alta.
  • Hinchazón de extremidades inferiores.
  • Anemia.
  • Quistes ováricos.
  • Útero muy grande o muy pequeño.
  • Falta de actividad fetal, como movimientos en el saco uterino y latidos cardíacos.

De cualquier manera, el especialista tendrá la capacidad de requerir una analítica en busca de altos niveles de la hormona del embarazo (hCG). Al realizar un análisis pélvico y mediante ecografía, puede detectar tamaño anormal del útero y la formación de los racimos y de un embrión.

“Los embarazos molares suelen producirse a causa de errores de carácter genético”

¿Cómo se tratan médicamente los embarazos molares?

Los embarazos molares suelen derivar en abortos espontáneos. Para evitarlo, deben ser removidos mediante cirugía, extirpación ambulatoria (legrado) o con medicación. En todo caso, se trata de embarazos que, o bien no presentan embrión, o si lo tienen, no poseen ninguna posibilidad de sobrevivir.

Después de retirar los tejidos molares, es posible que queden restos de este, con el riesgo de que se reproduzcan de nuevo. Esta proliferación del tejido anormal produce neoplasia trofoblástica gestacional persistente. Esta situación se da en un porcentaje de 15 a 20% en las molas completas y en un 5% en las parciales.

“Los embarazos molares suelen derivar en abortos espontáneos. Para evitarlo, deben ser removidos mediante cirugía, extirpación ambulatoria (legrado) o con medicación”

Posibles complicaciones de los embarazos molares

 La situación provocada por los embarazos molares puede complicarse:

  • Ante posibles complicaciones en estas gestaciones atípicas, un diagnóstico oportuno permitirá conservar la salud reproductiva y aumenta las posibilidades de un futuro embarazo normal.
  • Por una parte, la mola es capaz de penetrar profundamente en el tejido uterino, provocando dolor y sangrado con salida vaginal.
En los embarazos molares, el feto no llega a reproducirse.

  • Por otro lado, al aparecer neoplasia trofoblástica gestacional, hay altas posibilidades de desarrollar coriocarcinoma destruens, un tipo de cáncer. Este es atacado con quimioterapia y, según su gravedad, puede ser necesaria la realización de una histerectomía.
  • La preeclampsia es otra posibilidad si, producto de la mola, comienza a aumentar la presión arterial.
  • Otra rara complicación son las afecciones de la glándula tiroides. 

¿Qué hacer después de un embarazo molar?

Una mujer que ha vivido esta gestación fallida queda en capacidad de volver a concebir si el diagnóstico y tratamiento fue oportuno, y siempre bajo supervisión médica.

Por lo general, el obstetra recomendará esperar un año, durante el cual debe controlar que no hayan quedado restos de la mola para preservar la salud del aparato reproductor.