Qué hacer cuando el embarazo no llega

27 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Mara Amor López
El embarazo cada vez se está atrasando más y, en algunas ocasiones, el estrés generado por la dificultad de conseguir el embarazo tiene consecuencias sobre la concepción en sí. Aquí puedes ver las razones y qué puedes hacer cuando el embarazo no llega.

Muchas veces, el estar centrados y pendientes del trabajo y el estrés que esto acarrea, repercute en nuestra fertilidad. Decidimos tener un hijo, pero pasan los meses, incluso un año, y el embarazo no llega.

Entonces, nos preguntamos: «¿Qué me pasa?»; «¿Por qué no consigo quedarme embarazada?»; «¿Tendremos algún problema de fertilidad?» Puede que sí o puede que no haya ningún problema para la concepción.

Cuando nos vemos en esta situación, recurrimos a las estresantes vías de reproducción asistida. Pero esto impide conectar con nuestros verdaderos deseos y, además, dificulta el tener la tranquilidad que necesitamos para concebir un hijo.

Qué debemos hacer si el embarazo no llega

Lo primero que tenemos que hacer es descartar que realmente haya un problema de fertilidad en nosotras o en nuestra pareja. Esto nos dirá realmente lo que puede estar pasando.

En muchas ocasiones, no es un problema médico el que impide la concepción, sino que pueden ser muchos los factores: físicos, psíquicos, emocionales que estén ocasionando esta infertilidad.Mujer estresada por culpa del trabajo y el embarazo no llega.

Tenemos que intentar descubrir qué es lo que nos puede estar pasando para que el embarazo no llegue si no tenemos ningún problema físico.

Por qué razones un embarazo no llega

Son muchas y diversas razones por las que esto puede pasar. Además, hoy en día, el momento de concebir se esta alargando mucho debido al trabajo de la mujer, que pospone el momento a una edad más tardía.

Rechazo inconsciente a quedarnos embarazadas

Esto, habitualmente, suele sucederle a las mujeres exitosas en la vida pública, en su trabajo. Trabajar 60 u 80 horas a la semana nos deja agotadas, y puede que una parte oculta de nosotras no desee el embarazo simplemente porque estamos intentando ser valoradas y respetadas en el mundo laboral. Un embarazo nos impediría seguir en esta andadura.

Frecuentemente, cuando estamos menos involucradas en el trabajo, menos inmersas en el mundo laboral, concebimos más fácilmente.

El estrés

Cuando estamos sometidas a un estrés intenso, se segrega en grandes cantidades la hormona de la adrenalina, (esta hormona relacionada con el hombre) con la que el organismo lucha con fuerza contra lo femenino.

Las consecuencias pueden no verse a corto plazo, pero si deseamos un embarazo, tenemos que darnos cuenta que, bajo la influencia del estrés, la mente no puede pensar en la construcción del nido, a pesar de estar muy enamorada de nuestra pareja y estar saludables ambos.

Confianza ciega en la ciencia

Acudimos demasiado rápido a los tratamientos de reproducción asistida, como si solo fuéramos una maquina de hormonas. Tras estas técnicas, con frecuencia, los resultados pueden ser decepcionantes. ¿Por qué? Porque no solo debemos tener esto en cuenta, sino también nuestra realidad emocional.

Esto no quiere decir que muchas parejas hayan conseguido el embarazo y sigan haciéndolo, pero no solo el tema hormonal es el que esta implicado en la concepción, sino también lo emocional.Pareja en el médico porque el embarazo no llega.

Estrés durante las técnicas de fecundación

Cuando una pareja se somete a estas técnicas para conseguir tener un hijo, los técnicos ignoran que, en muchas ocasiones, los resultados negativos son consecuencia del estrés que produce el método en sí.

Qué podemos hacer si el embarazo no llega

Debemos afrontar la realidad afectiva de la pareja. Esto quiere decir que debemos investigar nuestra parte oculta cada uno de nosotros y averiguar qué es lo que nos une como pareja.

En algunos casos, tener un hijo se ha convertido en el único acuerdo que se tiene en la pareja. Esto deberíamos tenerlo en cuenta, puesto que los procesos de reproducción asistida necesitan que la pareja esté dispuesta a conversar, a acompañarse y a alimentar ese amor que los une, es decir, que sean una pareja consolidada.

Necesitamos ser sinceros sobre lo que estamos dispuestos a sacrificar a favor de tener un niño y ser sinceros en relación con la libertad, el éxito, viajes y la tranquilidad que dejaremos atrás para tener otras cosas.

A veces, no somos consciente de toda la parte emocional que conlleva conseguir la concepción y, por esta razón, el embarazo no llega. Aquí tienes algunas de las razones por las que puede que no consigas concebir y qué puedes hacer ante estas.