¿Qué es la difteria?

Astrid Moreira · 23 febrero, 2018
La difteria es una enfermedad bastante contagiosa y que suele estar más presente en regiones tropicales. Conoce cómo prevenirla y qué factores evaluar para detectarla a tiempo.

La difteria es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Aunque es bastante contagiosa, no es tan frecuente que aparezca en países desarrollados, debido a que existe una vacuna para evitarla. Suele propagarse en zonas donde las personas no están vacunadas.

Síntomas de la difteria

Muchas de las personas que se encuentran infectadas suelen no presentar síntomas fuertes, pero en otros casos incluso puede causar la muerte.

Esta enfermedad produce una serie de toxinas que llegan hasta el torrente sanguíneo, para luego pasar al corazón, el cerebro u otros órganos, causando un grave daño en ellos.

Estos son algunos de los síntomas que se suelen presentar generalmente:

  • Obstrucción de las vías respiratorias.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Dolor de garganta.
  • Tos.
  • Ronquera.
  • Dificultad para respirar.
  • Dificultad para tragar.
  • Sibilancias.
  • Aparición de gruesas membranas grisáceas, densas y espesas.
  • Aumento de la secreción nasal.

Complicaciones de la difteria

Esta enfermedad tiene un periodo de incubación de 2 a 5 días y suele afectar a órganos vitales. Por ello, es de suma importancia prestar atención ante la posible aparición de cualquiera de los síntomas. Estas son las complicaciones que puede causar la difteria si no se trata a tiempo:

Daños en el sistema nervioso

Cuando la enfermedad afecta los nervios, pueden ocurrir parálisis musculares, lo que genera dificultades para caminar, tragar e incluso hablar. En el peor de los casos, la persona con difteria que no ha recibido atención médica puede fallecer producto de la parálisis de los músculos que se encargan del proceso respiratorio.

En la actualidad, existen vacunas contra la difteria.

Daños en el corazón

Como mencionamos anteriormente, esta enfermedad produce toxinas que llegan hasta el torrente sanguíneo y afectan a órganos vitales, entre ellos el corazón. Puede causar la inflamación del músculo cardíaco, lo que podría causar un paro.

Se pueden evidenciar daños en este órgano con la aparición de fatiga y palpitaciones consecuentes.

“En algunos casos, la difteria también puede afectar los riñones”

Tratamiento de la difteria

En el momento de sospechar la existencia de la enfermedad, es importante realizar el tratamiento inmediatamente, incluso antes de haber obtenido un diagnóstico definitivo. Para tratar a las personas con difteria, se requiere el ingreso hospitalario.

Asimismo, es fundamental el aislamiento del paciente, debido a que se contagia fácilmente. En casos más delicados, incluso se requiere que el paciente sea trasladado a cuidados intensivos. El tratamiento se basa principalmente en lo siguiente:

  • Antibióticos

Se encargan de eliminar las bacterias que se encuentran presentes en el cuerpo, lo que causa que disminuyan las posibilidades de que la enfermedad se propague más fácilmente y se puedan contagiar otras personas. Generalmente, los antibióticos utilizados son la penicilina o la eritromicina.

  • Antitoxina

Se administra de forma intravenosa o intramuscular y con ella se neutraliza el avance de la infección hacia el torrente sanguíneo, lo que evita que llegue a los órganos. La antitoxina puede causar reacciones alérgicas en algunas personas, por lo que se deben realizar pruebas cutáneas de alergia antes de suministrarla.

Cómo prevenir la difteria

La vacuna DTaP previene la difteria y otras enfermedades graves. Esta consiste en una toxina inactiva que no causa daños en el organismo y lleva a cabo la producción de anticuerpos capaces de neutralizar bacterias diftéricas. Así, evitan la aparición de la enfermedad.

Para que sea lo suficientemente efectiva, es necesario administrar a los niños cinco dosis de la vacuna DTaP.

En el caso de los adultos, es necesario recibir la dosis cada 10 años. Además, a las personas que puedan viajar a zonas donde exista la posibilidad de contagio o hayan tenido contacto con una persona infectada con difteria, también se les recomienda ponerse la dosis de recuerdo.

Esto no aplica para quienes se hayan vacunado en los últimos cinco años.

La tos es también un síntoma de difteria.

Difteria de la piel

Esta enfermedad también puede afectar la piel y provocar reacciones típicas de enrojecimiento, dolor e inflamación. Así mismo, puede generar la aparición de úlceras recubiertas por una membrana gris.

Al igual que la difteria que afecta las vías respiratorias, la difteria cutánea también se puede producir en regiones tropicales y es más recurrente que se infecten personas que viven en condición de hacinamiento.

Aunque la difteria es una enfermedad que se considera de bajo riesgo debido a la existencia de la vacuna, es importante tener información sobre ella porque es muy fácil de propagar y en climas tropicales suele ser común. La prevención temprana podría evitar cualquier complicación.