¿En qué consiste el movimiento maker en educación?

17 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga María Matilde
Conoceremos en este artículo en qué consiste un movimiento denominado "maker", y cómo su filosofía puede aplicarse en ámbitos educativos.

Las frases “do it yourself” , “hazlo tú mismo”, o «do it whith others», «hazlo en colaboración con otros», son con las que se identifica el movimiento maker. Es un movimiento social estrechamente relacionado con las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) cuyo objetivo es el hacer y compartir, como forma de aprender, tanto sobre el uso como sobre el desarrollo de artefactos y aplicaciones tecnológicas.

El movimiento maker = «hacer»

El movimiento «do it yourself«, se trata de una subcultura que promueve la idea de que todos podemos desarrollar cualquier tarea ayudados por la tecnología. Con lo cual, el movimiento maker tiene como objetivo lograr que las personas participen y compartan la producción creativa de todo tipo de artefactos.

La filosofía del movimiento maker es la de personas que se asocian con un mismo espíritu  de «hacer», y de compartir experiencias, habilidades y conocimientos. Para lo cual, defienden, además, la idea de la democratización de ese hacer. Mediante el uso de hardware (componentes electrónicos) y software (programas que se ejecutan en el hardware), de códigos abiertos, baratos, de fácil acceso y de uso compartido.Alumna aplicando el movimiento maker en educación.

Este movimiento se ayuda de herramientas digitales de diseño y fabricación, como lo son las impresoras y escáneres 3D, cortadoras láser y software de diseño para la fabricación de los artefactos. Así, las personas son capaces de crear desde aparatos inteligentes, robots o drones, hasta ropa, comida, cosméticos o incluso música.

El movimiento maker en educación

El movimiento maker y su ‘cultura hacedora’, o la filosofía del “hazlo tú mismo” o “hazlo con otros”, tiene aspectos positivos y que son aplicables en ámbitos escolares. La cultura maker puede ser trasladada a la educación como una forma tanto de uso como de desarrollo de artefactos y aplicaciones tecnológicas. Pero también como una forma de aprendizaje de conceptos y de conocimientos de las asignaturas o áreas de conocimiento escolares.

Esto es así porque supone concebir y organizar el aprendizaje mediante la colaboración y la ayuda en la comprensión de conceptos y funcionamientos. Y porque de esta forma se ayuda a generar en los estudiantes actitudes activas, críticas, creativas y solidarias.

En el ámbito educativo se puede retomar del movimiento maker la importancia dada a un aprendizaje significativo conseguido a través del hacer. Y también, la importancia de un aprendizaje activo e interactivo, compartido y colaborativo, y sobre la base de la creatividad y de la diversión.

Sobre todo, relacionado con las nuevas tecnologías, la cultura maker ayuda a los alumnos a tomar conciencia sobre las posibilidades de creación, fomentando no solo el uso de las tecnologías, sino brindándoles también la posibilidad del desarrollo de competencias digitales profundas. Para lo cual, son necesarias una planificación curricular y unas competencias docentes específicas.Niños en clase de tecnología mediante el movimiento maker en educación.

Conclusiones

El movimiento maker en educación tiene beneficios en la formación de los alumnos y un gran potencial para mejorar las prácticas educativas y pedagógicas. Esto es así porque, en primer lugar, ayuda a reafirmar la importancia de una educación para el aprendizaje del uso de la tecnología y los medios digitales como forma de acceso a la información.

Y, en segundo lugar, porque es interesante que desde las mismas aulas se fomente y organice un aprendizaje en el sentido propuesto por el movimiento maker. Un aprendizaje apoyado en la tecnología, pero no solo para usarla, sino también para hacer con ella y a partir de ella, de forma creativa e innovadora, compartida y democrática.