¿Cómo preparar comida casera para el bebé?

Marisol 30 enero, 2018
Aprende algunas recetas de comida casera para el bebé y otros trucos útiles que le servirán para su adaptación a una nueva dieta que incorpore alimentos sólidos.

Preparar comida casera para el bebé es más sencillo y conveniente de lo que crees. Además de asegurarte de que tu hijo consume alimentos sanos, también ahorrarás mucho dinero en alimentos precocinados. La clave es elegir ingredientes frescos, limpios y saludables.

A medida que tu hijo empieza a ingerir alimentos sólidos, la elaboración de sus comidas será más fácil. Bastará con hacer puré de las mismas recetas que preparas para el resto de la familia.

Así ganarás tiempo en cuanto a la adaptación del bebé a las rutinas que comparten con sus padres y hermanos.

Algunas recetas sencillas de comida casera para el bebé

Puré de guisantes

Los guisantes están llenos de vitaminas A, C, hierro, calcio y son una excelente fuente de proteínas. Basta con cocerlos hasta que estén blandos y macerarlos hasta que tengan una textura cremosa. Asegúrate de colar bien las cáscaras para que no causen una sensación incómoda en la boca del bebé.

“A partir de los 6 meses es necesario complementar la leche materna agregando otros alimentos porque este aporte solo no alcanza para cubrir las necesidades del bebé. Además, desde el punto de vista psico-motor, es el momento en que están listos para aprender a comer alimentos sólidos”
–Ministerio de Salud de Argentina–

Puré de plátano

Es considerado el “alimento perfecto” en la etapa inicial de la dieta del bebé. Los plátanos están llenos de potasio, fibra y además son suaves para el estómago, que no ha madurado todavía.

Evita excederte con este alimento para evitar el estreñimiento. Pela el plátano, tritúralo con un tenedor y, para remojar un poco, añade un poco de leche materna o de fórmula.

La comida casera para el bebé ofrece muchas ventajas y es fácil de preparar.

Cereal de arroz

El cereal de arroz para bebé es uno de los alimentos más recomendados porque no es alergénico. También será fácil de digerir y su textura suave permite facilitar la transición entre la dieta líquida y la sólida.

Para su preparación, necesitarás tres cucharadas de arroz integral y una taza de agua. Primero, debes poner el arroz sin cocinar en una licuadora o procesador de alimentos hasta obtener un polvo fino. Luego, mézclalo con el agua en un recipiente y ponlo a fuego hasta que hierva.

Al final del proceso deberá tener una consistencia cremosa. Puedes agregar más agua o más arroz, dependiendo de la edad del bebé.

Puré de aguacate

El aguacate se considera como una fuente saludable de grasa que contribuye al desarrollo físico y cerebral del bebé. Contiene folato, fibra, potasio, vitamina C y hierro.

Para elaborarlo, tritura un aguacate con un tenedor o un procesador y luego añade agua o leche materna hasta que luzca bien para tu pequeño.

Puré de zanahoria

La zanahoria provee antioxidantes y vitaminas, especialmente la vitamina A. Para prepararlo, pela las zanahorias, córtalas en trozos y ponlas a cocinar en agua o en caldo de pollo sin sal.

Espera hasta que sean suaves y blandas, déjalas enfriar y tritúralas. La cantidad de líquido que añadas depende de la consistencia que desees.

Puedes acelerar la adaptación a las dietas sólidas si decides preparar comida casera para el bebé.

Recomendaciones para servir y almacenar

  • Al preparar comida casera para el bebé, siempre asegúrate de que no esté más caliente que su temperatura corporal.
  • Si vas a llevar la comida al horno microondas, verifica que no haya áreas más calientes que otras. Para evitar inconvenientes, déjala reposar un poco antes de consumirla o dársela al bebé.
  • Pon en el plato solamente pequeñas cantidades de alimento, lo que crees que el bebé consumirá. La comida que sobra es proclive a acumular bacterias debido al contacto con la saliva.
  • Evita agregar endulzantes a las comidas que preparas para tu bebé. Los pequeños no necesitan cantidades adicionales de azúcar. Tampoco uses miel para evitar la aparición de bacterias como las que producen el botulismo.
  • Los ingredientes que no usaste al cocinar tu receta pueden ser congelados y almacenados por unos días. Las frutas y las verduras pueden durar incluso meses si las guardas correctamente.
  • Recuerda esperar hasta que el bebé tenga de 4 a 6 meses de edad antes de ofrecerle sólidos. Durante esta etapa aparecen señales de desarrollo fisiológico que indican que el bebé está listo para variar su alimentación.

Como ves, la comida casera para el bebé es muy fácil de preparar y más segura que comprar alimentos listos para consumir. De esta forma, además, estarás completamente segura de la calidad de todos los nutrientes que estás proporcionando al bebé.

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