Madres sensibles educando a niños sensibles

4 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicopedagoga María José Roldán
Si eres una madre sensible y tienes también hijos altamente sensible, entonces no te pierdas estos consejos para su crianza.

Es posible que notes tensión a medida que avanza el día; quizá sientas que la vida son aguas turbulentas y que la crianza no es menos. Ser una persona sensible hace que todo lo sientas más en tu interior. La mayoría de las veces, la corriente serena nos transporta, pero en este momento hay una tormenta dando vueltas en lo alto, el ojo parece estar estancado sobre la sala familiar donde discuten tus hijos pequeños.

Posiblemente, tus hijos, la mayoría de las veces, son los mejores amigos, pero como todos los humanos, son seres imperfectos que no siempre estarán de acuerdo en todo. Esto puede ser beneficioso en tus hijos para desarrollar las habilidades para cooperar y comprometerse, pero no es divertido ser mediador, especialmente cuando se es extremadamente sensible ante el caos.

Como una persona que prospera en silencio, la conmoción puede ser nerviosa. Para muchas personas sensibles y, concretamente, para las madres sensibles, el silencio revive. Sin embargo, a lo largo del hermoso viaje de la paternidad, hay momentos limitados de quietud. El tiempo de silencio puede tener que ser creado conscientemente.

Guiar a los niños como personas sensibles puede ser un desafío, especialmente cuando se trata de disciplina. Las madres sensibles pueden sentir que la crianza es complicada, y todavía más cuando se trata de hijos sensibles. Pero no es imposible y, además, es necesario.Madre desesperada con la discusión de sus hijos porque no ha aprendido a corregir de manera constructiva.

Las madres sensibles enseñan a sus hijos a ser sensibles

Adopta la creencia de que la disciplina es enseñar, no castigar. La disciplina proviene de discipulus, la palabra latina para ‘alumno’, alguien a quien se le ha enseñado o influenciado. La enseñanza es mucho más amable que castigar, tanto para el educador como para el alumno.

Los niños tienen abundancia para dar y un espacio infinito para recibir, por lo que es fundamental que enseñemos a nuestros hijos cómo tratar a los demás con amabilidad a través de la forma en la que los tratamos. Aprenderán lo que viven.

Podemos elegir descubrir la causa del comportamiento como una explicación, no como una excusa. Cuando comprendemos que muchas influencias chocan para crear una acción, podemos ver a nuestro hijo maravillosamente imperfecto y ofrecerle un poco de gracia y mucha orientación.

Haz una pausa

Elige hacer una pausa y relajarte para luego responder sin reacción. Respira hondo o aléjate con seguridad por un momento. Necesitamos estar tranquilos para crear calma.

Una respiración profunda tiene la capacidad de relajar el cuerpo, calmar la mente y permitir el acceso a nuestra forma más pacífica de ser. Aquí es donde se origina nuestra mayor guía, y es lo que tus hijos necesitan de ti para poder evolucionar correctamente.

Madres sensibles educando a niños sensibles: siente en lugar de arreglar

La mayoría de los padres quieren proteger a los niños de cualquier cosa desagradable, pero a veces es beneficioso permitir la incomodidad con la esperanza de equipar a los niños con las herramientas necesarias para superar las inevitables inquietudes.

Deja espacio para la lucha con la intención de fortalecer tu relación. Si todo lo que haces es dar, todos los niños aprenderán a tomar. El empoderamiento ocurre cuando un niño siente apoyo con una extensión para explorar.

Expresa emociones

Ten permiso para sentir y para que tus hijos expresen sus emociones. Cuando permitimos que se expresen las emociones, les mostramos a nuestros hijos que está bien sentirse enfadado y triste, y que tenemos el poder dentro de nosotros para sentir y encontrar la calma.

Por ejemplo, decir cosas como «Veo que estás frustrado, yo también he sentido eso», crea conexión. Con reconocimiento y tolerancia, podemos pasar por una experiencia con presencia hacia la paz.Madre con sus hijos en el sofá pensando en las madres sensibles educando a niños sensibles.

Haz que importe

Un niño no puede procesar grandes emociones de manera independiente y sentarse solo esperando a que lo supere mientras estás enfadado aguardando a que suene el temporizador. Esto no ayudará a nadie.

Es mejor que os sentéis juntos en cuanto las emociones estén más calmadas y, si tu hijo no sabe calmarse, lo ayudes a hacerlo. Siempre desde la amabilidad, el respeto y el amor. Tu atención no es una recompensa ni un refuerzo negativo, es esencial para su desarrollo.

Fomenta la conexión: madres sensibles e hijos sensibles

Abraza a tus hijos; lo necesitas tanto como ellos. Los niños cooperarán tanto como se sientan conectados, así que participa en esto para reforzar vuestro vínculo. Una disculpa auténtica admite el error, mientras que el perdón es la liberación de esto.

Priorizar el autocuidado

Recuerda que el autocuidado comienza con una mentalidad de crecimiento que solo puede ofrecer lo mejor cuando te das un descanso. Si quieres que tus hijos vivan sus mejores vidas, es importante que les muestres las cosas a través de tus elecciones, como buscar la manera de equilibrarte para poder educarlos con todo tu amor.

Hay un tiempo para el servicio y un tiempo para la quietud. Ambos son esenciales para ser nuestro mejor yo. Por último, recuerda que siempre estarás haciendo las cosas de la mejor manera posible, porque, si realmente quieres mejorar, lo harás.