Los mejores chistes para niños pequeños

Una de las cosas más maravillosas de nuestras vidas es ver a los hijos reír. El buen humor debe formar parte de la vida de los pequeños y los chistes para niños contribuyen a ello.

¿En qué momento pueden utilizarse los chistes para niños? No existe un momento específico. Puede ser en un cumpleaños infantil o cuando el mejor amigo de nuestro hijo venga a comer a casa. También en una reunión familiar o simplemente cuando queramos hacer una sobremesa llena de risas.

¿Cómo deben ser los mejores chistes para niños?

A la hora de buscar los chistes que mejor puedan ajustarse a los niños, debemos tener presente que los mejores chistes son los más cortos. También aquellos que incluyan situaciones graciosas pero comprensibles para los niños y que puedan ser memorizados con facilidad. Algunos chites integran además ciertos aspectos educativos que pueden interesar a los niños.

Es bueno pasar tiempo con los hijos jugando y contando chistes

Muchos de estos chistes para niños nos hacen también gracia a los adultos. En algunos casos, por la inocencia que encierran; en otros, porque reflejan situaciones reales que todos hemos vivido. Algunos reflejan escenas retorcidas, descabelladas o casi imposibles. La mayoría nos hacen gracia por simples.

No debemos olvidar que los mejores chistes para niños deben contener un lenguaje que se adapte a ellos, con un humor sencillo, que sean cortos y fáciles de recordar.

Algunos ejemplos de chistes rápidos…

  • Oye papá, ¿tú qué sientes al tener un hijo tan guapo?
  • No lo sé hijo, lo mejor es que preguntes a tu abuelo.

 

La maestra dice en clase:

A ver niños, si en una mano tengo 6 manzanas y en la otra mano tengo cuatro. ¿Qué es lo que tengo?

Jaimito responde con rapidez: unas manos enormes señorita.

 

Había una vez un hombre tan pequeño que se sentó en una moneda en el suelo y le colgaban los pies.

 

Dos mosquitos van en una moto y uno de ellos va inquieto todo el camino. El otro le pregunta:

  • ¿Qué te pasa mosquito?
  • Nada, pero parece que se me ha metido una mosca en el ojo.

 

Repaso de las letras en clase. La profesora pregunta:

  • A ver niños, ¿qué es la “O”?

Todos responden:

  • Una vocal señorita.

Ella vuelve a preguntar:

  • ¿Y la “K”?

A lo que Jaimito responde:

  • Una letra que es mejor no repetir señorita.

 

¿Cuál es el planeta que va después de Marte?

  • ¡Muy fácil! El Miércoles.

 

Oye mamá, en el colegio me llaman “el distraído”.

  • Jaimito, ya es la segunda vez que te pasa, tú vives en la casa de al lado.
Pasar tiempo con tu hijo os hará felices a los dos

¿Cómo se llama el pez que huele mal?

  • Es el peztoso.

Más chistes para niños de primaria…

Jaimito llega a su casa y le dice a su madre:

  • Mamá, tengo una noticia muy buena y otra muy mala.
  • Vale, dame primero la buena.
  • ¡Por fin he sacado un diez en matemáticas!
  • Y ¿cuál es la noticia mala?
  • Que es mentira, he suspendido otra vez.

 

¿Por qué es muy feliz la escoba todos los días?

  • Muy fácil, porque siempre ba-rriendo.

 

¿Por qué Bob esponja no tiene la espalda muy verde?

  • Porque si tuviera la espalda tan verde, sería una ScotchBrite.

 

¡Ya estoy cansado de que todo el mundo hable siempre a mis espaldas!

  • Pero oiga, que usted es taxista.
  • Anda, pues es verdad…

 

La maestra, en clase:

  • Jaimito, ¿cuál es la última letra del abecedario?
  • Pues la “O”.
  • ¿Tú crees?, ¿no podría ser la “Z”?
  • No, señorita, si así fuese se pronunciaría “abecedarioz”.

 

Había un hombre tan gafe, tan gafe, tan gafe, que un día que estaba cansado se sentó en un pajar y se clavó la única aguja que había entre 50 kilos de paja.

 

La maestra de inglés usa los animales para enseñar:

  • Niños, ¿cómo se dice en inglés “perro”?.
  • Dog
  • Entonces, ¿cómo se dice en inglés veterinario?.

A lo que contesta Jaimito:

  • Es muy fácil, señorita: Dog-tor.

 

Salen los niños de clase, y hablan entre ellos:

  • Oye, ¿qué tal te ha salido el examen?
  • Lo he dejado todo en blanco.
  • ¿Y vosotros dos?
  • Nosotros también.
  • ¡Madre mía! ¡El maestro va a pensar que nos hemos copiado!
Los chistes para niños mejoran la comunicación en la familia

Una llamada telefónica:

  • ¡Dígame!
  • Hola, ¿es ahí donde lavan la ropa?
  • No, aquí no.
  • Pues oiga, son ustedes un poco cochinos, ¿no cree?

El humor infantil

Está demostrado que los niños se ríen hasta diez veces más que las personas adultas. Los niños pequeños suelen reírse de cualquier cosa. Junto con el llanto, la risa es la primera forma en que los bebés interactúan con el mundo exterior.

Aunque los pequeños se ríen con ciertas cosas desde el momento en que nacen, por ejemplo, cuando les hacemos cosquillas o les dedicamos una simple mirada, el humor como tal tardará un poco más en aparecer. Hasta los 6 meses de vida los niños no diferencian si algo les parece divertido o no. Con un año, son ellos los que hacen gestos para provocar gracia. A partir de los cuatro años son ya capaces de reírse con el humor verbal. Si tu hijo tiene esta edad, ¡no desaproveches la oportunidad de hacerlo reír de una forma tan sencilla!

La vida hay que tomarla con amor y con humor. Con amor para comprenderla y con humor para soportarla

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