Los límites saludables prepararán a tu hijo para el éxito

05 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Cuando se les enseña a los niños a establecer y respetar límites saludables, ¡tendrán éxito en la vida!

Como padre o madre, es más que probable que te hayas preguntando cómo puedes ayudar mejor a tus hijos para que aprendan a tomar buenas decisiones en la vida. Una forma de preparar a tus hijos hacia el éxito es estableciendo límites saludables en el hogar para que comiencen a entender sobre los límites que existen en casa y en la vida en general.

Si tus hijos crecen en un hogar donde los límites están establecidos de manera habitual y además son saludables, podrán aprender a imponer estos límites también en su vida. Es una manera de que, poco a poco, y casi sin que se den cuenta, sean capaces de tomar decisiones positivas en su vida, pensando en sí mismos y en los demás.

El significado de límite

Cuando hablamos de límites, no queremos decir obligaciones que los niños deban cumplir a ciegas porque es la voluntad de sus padres. Nada más lejos de la realidad. Un límite significa una norma que tiene una persona para sí misma. Los límites pueden ser físicos o emocionales.

Si hablamos de los límites foscos, sería cuando la personas pone limitaciones en cuanto a su cuerpo, como cuando se le explica a un niño que el cuerpo pertenece a uno mismo y nadie debe vulnerarlo.

Niño muy serio aprendiendo qué son los límites saludables para un buen desarrollo.

Un niño que crece en un hogar donde los límites saludables están bien establecidos aprenderá a aplicar dichos límites en su propia vida, desarrollando, así, un mejor autocontrol y la capacidad de tomar decisiones positivas. Cuando nos referimos a limites emocionales, nos centramos en el peldaño emocional, como los límites que hay que poner para evitar, por ejemplo, las burlas la escuela.

Enseñar los límites saludables a los niños

Para que un niño aprenda límites saludables en su vida, es necesario que los padres pongan de su parte para que lo consiga. Estos límites hay que enseñarlos desde que los niños son pequeños. Por ejemplo, si tu hijo de 4 años llora porque le han hecho daño, lo primero que tendrás que hacer es ver que está bien físicamente y, después, etiquetar sus sentimientos; esto significa ponerle nombre a las emociones que siente.

Es imprescindible que los niños aprendan a entender sus propias emociones porque solo de esta manera serán capaces de comprenderse mejor a sí mismos y a los demás. Es necesario que aceptes sus emociones para que se sienta aceptado por ti y se refuerce el sentido natural de uno mismo y de los límites.

Otro ejemplo seria cuando un niño llora porque no tiene golosinas después de comer. Le puedes decir algo como: “Entiendo que estás frustrado porque querías golosinas después de comer, pero ahora debes tomar fruta. El fin de semana podrás comer golosinas en el cumpleaños de Lucas”.

Otro ejemplo para hacer comprender los límites a los niños para que se conviertan en personas de éxito sería: imagina que tu hijo le pega a su hermano. Tendrás que hablar con ellos y saber qué sucedió. Coméntales que está bien expresar el enfado, pero que hay otras formas aceptables de hacerlo, y pegar a un hermano no es para nada aceptable.

Madre hablando con su hija para establecer unos límites saludables.

Tienes que ser firme

Tendrás que ser firme y no mostrar frustración o enfado. Puedes decir algo como: “No está bien tirarle un juguete a tu hermano. Cuando lanzas un juguete, tienes que sentarte en una silla para pensar sobre lo que has hecho y después disculparte”, y no decir nada más hasta que hayan pasado unos minutos (el número de minutos tendrá que ir acorde a la edad de tu hijo).

Cuando se acabe el tiempo, tendrás que hablar con él y ayudarle a entender sus emociones. Después, continúa con el día. Quizá no vuelva a tirar el juguete pero, si lo hace, sabe que podrá expresar sus sentimientos sin consecuencias negativas si evitas el mal comportamiento.

Cuando desafían los límites

Es bastante habitual que los hijos quieran desafiar los límites que les pones; esto es normal. Cuando esto ocurra, piensa en la situación que está sucediendo como una oportunidad para explicarle a tus hijos cuáles son las consecuencias de no hacer caso a los límites. Debes comenzar mostrando respeto por los límites, pero también por tus hijos en todo momento.

Sé un buen ejemplo a seguir en todo momento para que tus hijos aprendan a seguir límites saludables y que con el tiempo aprendan a no solo seguirlos en el hogar, sino también en su vida en general. Así, aprenderán a tomar decisiones positivas en cualquier etapa de su vida y crearán vidas más felices y saludables gracias a los límites.