Cómo tratar las alergias de los niños a las mascotas

Gladys · 29 diciembre, 2016

La mayoría de los niños se sienten fascinados por los animales, por su peculiaridad, el pelaje, los sonidos que hacen, el color, en fin, cualquier característica que los identifique. Y aunque es bueno que los padres promovamos ese contacto con la naturaleza, debemos estar atentos ante la posibilidad de que sufran alergias a las mascotas.

Se trata de una reacción inmunológica que se despierta por la presencia de factores como la caspa animal, la orina, las heces, la saliva o el pelo. En relación a este último punto, los expertos aseguran que aunque no sean alérgenos por excelencia, esto suelen retener polvo, polen o moho, que sí son más peligrosos para los más pequeños de la casa.

Cuando un niño susceptible a estos elementos entra en contacto con ellos, el sistema inmunológico se activa inmediatamente, liberando una hormona llamada histamina y casi 40 sustancias químicas poderosas, que ayudarán a combatir la presencia del enemigo lo más pronto posible.

Frente a este escenario, se inflamarán la nariz y las vías respiratorias, dando paso a los siguientes síntomas: ojos llorosos, estornudos frecuentes, nariz acuosa, tos constante, silbidos al respirar, entre otros. En el caso de los bebés, si el agente causante de la alergia roza su piel, puede provocar sarpullidos y urticaria.

Alergias a las mascotas: ¿cómo identificarlas?

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En muchas ocasiones, reconocer las alergias a las mascotas no es tarea sencilla, porque existen millones de elementos que pueden causar una reacción similar en el organismo de tu chiquitín. 

De acuerdo con el Colegio Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología, los niños pueden presentar los síntomas de las alergias a las mascotas cuando están fuera de casa, llegando al nuevo ambiente a través de la ropa.

Por otro lado, es difícil tratar de descartar que la reacción haya sido causada por un gato o un perro si solamente los sacas de la casa por un rato. Para comprobarlo de esta manera, deberás mantenerlo alejado por un tiempo considerable y hacer una limpieza profunda en tu hogar.

Si aún no estás segura de que la presencia de un animalito esté causando este problema, deberás pedirle asesoramiento a un especialista para que averigüe lo que está sucediendo a través de pruebas cutáneas en las que inyectan una pequeña dosis de alérgenos.

¿Es posible impedirlas?

Desafortunadamente, no. Aunque queremos estar junto a estos amiguitos que tanto nos acompañan y hacer que compartan con el nuevo integrante de la familia, las circunstancias nos obligan a tomar decisiones trascendentales.

El escenario empeora cuando tú o el papá del retoñito son alérgicos a algún animal, por lo que estaría predispuesto genéticamente a presentar este problema. En este caso, lo más recomendable es que esperes hasta que cumpla, por lo menos, seis años. Esto evitará que las reacciones sean fuertes y tenga consecuencias irreversibles.

¿Mascotas hipoalergénicas?

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Hasta ahora, los expertos no han podido llegar a una conclusión sobre cuáles son las mascotas que pueden causar más alergias. Respecto a los perros, las personas suelen pensar que los de pelo corto son menos peligrosos, pero lo que verdaderamente causa inconvenientes son las escamas de su piel.

En cuanto a los gatos, los veterinarios están de acuerdo que cualquier raza es capaz de provocar una reacción alérgica. La caspa de los meninos es difícil de eliminar por ser más pequeña, en comparación con la del perro, por lo que puede viajar a distancias mayores.

En el caso de los roedores como los hamsters no son recomendables para los chiquitines porque, como suelen estar enjaulados, no pueden evitar pisar sus propias secreciones. Los reptiles tampoco deberían estar con los niños porque son transmisores de una bacteria llamada salmonela.

Indudablemente, es difícil que un pequeñito no quiera jugar con su mascota, pero deberás establecer ciertas reglas como evitar que entren a las habitaciones, y hacer limpiezas profundas para disminuir los riesgos que representan.

Tener una mascota es algo maravilloso, poco a poco, se convertirá en un miembro de la familia. Sin embargo, también hay que ser responsables y enseñar a tus hijos que cuidándolos a ellos, podemos estar a salvo todos.