Lactancia materna ¿por qué es la mejor opción?

Indira Ramírez · 3 febrero, 2016

La lactancia materna como alimento exclusivo en los primeros meses de vida es recomendada de forma unánime por pediatras y organizaciones de salud a nivel mundial. La leche almacenada en el pecho materno es el único alimento capaz de cubrir de forma natural los requerimientos de salud y energía del bebé en los primeros meses de vida.

De acuerdo con la OMS y UNICEF, la práctica y promoción de la lactancia materna reduciría en 20% la mortalidad infantil y al año se salvarían más de un millón de vidas. La lactancia materna en las primeras tres horas de vida es un alimento milagroso y, sin embargo, menos del 40% de las madres en el mundo dan a su bebé leche materna como aliento exclusivo en los primeros meses.

Entre sus bondades, se cuenta que contiene altas dosis de nutrientes, es inocuo y previene infecciones, alergias y molestias intestinales. Junto a todo ello, podemos decir que es un alimento gratuito y una poderosa forma de nutrir los lazos afectivos madre-hijo.

Alimento natural

La leche materna es un alimento natural, inocuo que va directamente de la madre al bebé. La leche materna no requiere preparación previa, productos esterilizados ni agua potable. Esta bondad evita que el niño consuma una leche contaminada. La garantía de que se trata de un alimento que contribuye como ningún otro a la salud y crecimiento del bebé es de 100%.

La leche materna contiene anticuerpos y más de 400 nutrientes en su composición. Un dato curioso es que toda madre, independientemente de su cultura y hábitos alimenticios, genera el mismo tipo de leche con los mismos nutrientes.

Esto solo varía de acuerdo al estado de desarrollo y las demandas nutricionales del bebé. Es decir, una madre en España y en Bolivia tienen en la leche materna, en principio, el mismo nivel de nutrientes. En comparación con las formulas o leches artificiales, la leche materna es superior.

9082334055_31c897be15_z

Disposición

La leche materna es un alimento asequible. Su producción está en sincronía con las demandas alimenticias del niño y únicamente se afectará si la madre por alguna razón suspende el pecho al niño o comienza a reemplazar la leche materna por otros alimentos.

Es muy frecuente ver a madres preocupadas por la poca cantidad de leche que almacenan sus pechos. Sin embargo, más que la cantidad, deben tener en cuenta que el niño quede saciado y conforme. Si no llora, no demanda más alimentos y parece estar creciendo en los niveles óptimos, según la opinión de su pediatra. Entonces, no hay de qué preocuparse.

En el primer mes, la madre segrega de sus pechos un líquido llamado calostro, de color amarillento y muy líquido, resulta que es un alimento completo con los nutrientes necesarios para que tu bebé viva en el primer mes.

La leche materna irá a donde vaya la madre con su niño. En caso de ausencias de la madre por trabajo u otra razón, podría optarse por almacenar la leche para próximas horas de comida.

Gratuidad

Es un alimento que no se compra en los mercados o farmacias. Está disponible las 24 horas al día allí, en el pecho de la madre. Por tanto, su gratuidad es otra de las razones de por qué la leche materna es el mejor alimento para tu bebé e incluso para ti misma.

Estudios indican que el período de lactancia a tu bebé (al menos en los primeros meses) funciona como un método natural –aunque no totalmente seguro–de control de la maternidad. Es decir, si estás amamantando tienes menos posibilidades de quedar embarazada, ayuda a la pérdida de peso natural luego del embarazo, previene la diabetes tipo 2 y la depresión postparto.

En el bebé, el consumo de leche materna contribuye a la prevención de infecciones, alergias y disminuye los riesgos de obesidad.

6076487437_4cf8a8769b_z

Variedad de sabores

La leche materna no es siempre la misma ni tiene el mismo sabor. Incluso, en una misma toma puede variar su composición y si en los primeros minutos la madre segrega una leche más clara y líquida y sinsabor para limpiar el paladar al bebé y quitar la sed. En los minutos siguientes aporta al bebé un alimento más espeso y con sustancia para saciar su apetito y demanda alimenticia.

El sabor de la leche varía de acuerdo a los alimentos que ingiera la madre. Así que una dieta balanceada, rica en frutas, proteínas y fibra es necesaria. Restringe el consumo de tabaco, cafeína, alcohol, dulce y picante en este período de lactancia. Pues, lo que tú consumas es lo que consumirá tu bebé.

A partir de los 6 meses se aconseja a la madre complementar la alimentación natural con alimentos sólidos como papillas, compotas y purés. La lactancia materna debe ser mínimo hasta los 6 meses de vida del bebé y puede prolongarse hasta los dos años de vida si así lo quieren madre e hijo.