La razón de berrinches y rabietas

Fernando Clementin 17 febrero, 2018
Son motivo de preocupación de muchos padres. Sin embargo, los padres pueden practicar ciertos métodos para calmarlos y hasta prevenirlos. La evaluación de las causas es de extrema utilidad en estas situaciones.

Los episodios de berrinches y rabietas son inevitables en ciertos momentos de la vida. Se trata de una situación incómoda que pone a prueba nuestras capacidades e, incluso, pueden angustiarnos. ¿Se puede hacer algo para evitarlos? ¿Cómo debemos actuar en estos casos?

Tales episodios se producen por diversas causas. Por ejemplo, cuando el niño se enoja por algo que desea fervientemente y que los padres se niegan a darle. Puede ser un juguete, un momento más para jugar o llevarlos a algún lugar.

Si un niño está acostumbrado a hacer berrinches, siempre encontrará un motivo cualquiera para hacerse notar a través de ellos. Sobre todo cuando percibe que le brindan resultados.

¿Qué causa los berrinches y rabietas?

Por más contradictorio que suene, los berrinches y rabietas son parte del desarrollo emocional de un niño. Comúnmente tienen lugar entre el primer año de edad y los cuatro años, cuando el pequeño comienza a involucrarsede forma más activa con todo lo que le rodea.

Los berrinches y rabietas son su forma de exteriorizar la frustración y la ansiedad por no poder conseguir aquello que desean. En este momento, no logran controlar las emociones negativas y ‘explotan’.

Motivos más comunes:

  • Desea un juguete u objeto que le gusta.
  • No quiere cumplir con sus obligaciones.
  • No acepta un alimento u horario para dormir.
  • Percibe que sus padres no le prestan la atención que merece.
  • Está cansado o aburrido y desea cambiar de lugar o actividad.
  • En los bebés, puede ser originado por hambre, sueño o cólicos.
  • Siente frustración al no lograr un objetivo, como andar en bicicleta, por ejemplo.

¿Cómo calmar un berrinche?

Los padres más experimentados, por lo general, saben lidiar con este tipo de situaciones. Sin embargo, no todos los niños son igual de fáciles de tratar. También hay padres primerizos que no han encontrado la manera de afrontarlos todavía.

Los berrinches y rabietas pueden generar mucha angustia en las madres.

A continuación, te ofrecemos algunos consejos para atravesar estas situaciones de la mejor manera:

Mantén la compostura

En estos momentos de extrema tensión y angustia, lo primero que debes intentar es no salirte de tus cabales ni ceder inmediatamente ante sus reclamos. Aunque parezca difícil de creer, en algún momento se cansará y es ahí cuando puedes aplicar medidas más profundas.

¡Cuidado! Esto no quiere decir que debemos ignorarlo. Al contrario, lo mejor es hablarle con tranquilidad y serenidad para que entre en razón y se preste al diálogo.

Si entras en su desesperación, solo conseguirás aumentar el nerviosismo. Por tu propio bien y el del niño, eso es lo último que deseas.

Diálogo y empatía

El diálogo y la empatía son dos herramientas clave en estas situaciones. Si logras calmar al niño, pregúntale por las razones de sus berrinches y rabietas. Luego, una vez que haya terminado, procede a explicarle tu punto de vista y el por qué de tus decisiones.

Estas herramientas también constituyen un método de prevención. La próxima vez que le niegues algo, lo pensará mejor y, con el tiempo, prescindirá de este comportamiento para obtener lo que desea.

Llévalo a un lugar tranquilo

Si te encuentras en público, apártalo y llévalo a un lugar donde pueda tranquilizarse. Después, dale un abrazo y dialoga sobre sus pretensiones y tus concesiones.

Este método es muy útil para descomprimir la situación y para encontrar un punto donde desahogarse y encontrar serenidad.

Toma el control

Cuando patalea o se tira al piso. En el supermercado, por ejemplo, debes hacerle notar que eres tú quien tiene el control de la situación.

También debes indicarle que esa no es manera de conseguir las cosas. Incluso puedes prever estos episodios y acordar con antelación que no le darás lo que él desee.

Asimismo la razón que cause el berrinche debe ser atendida. Si se trata de hambre, sueño, cansancio o falta de atención, debemos complacerlos y saciar esas necesidades básicas.

Los berrinches y rabietas pueden tener diferentes motivos.

Los berrinches suelen tener lugar entre el primer año de edad y los cuatro años.

Cómo prevenir los berrinches

Aunque suene a magia, los berrinches y rabietas pueden prevenirse y hasta eliminarse en los niños. Pero ¿Cómo?

En primer lugar, haz que el niño tome conciencia día a día acerca de los límites que le impones. Debes hacerle entender mediante el diálogo que no podrá tener todo aquello que desea y que, en caso de querer algo, hay canales constructivos y pacíficos para pedirlo y ganarlo, si correspondiese.

“Los berrinches y rabietas son la forma de los niños de exteriorizar la frustración y la ansiedad por no poder conseguir aquello que desean”

Por otro lado, es muy fructífero que lo recompenses cuando lo merezca. Si, por ejemplo, han ido a visitar a un pariente o a un negocio y su conducta fue la esperada, haz que lo sepa. Así, se sentirá valorado y notará que sus buenos modales no pasan inadvertidos.

Finalmente es importante que los padres evalúen los motivos de los berrinches y rabietas, así como también las soluciones que pueden ofrecer al respecto.

Oponerse porque sí no tiene sentido. En cambio involucrarse para mejorar la conducta de los pequeños, sí reporta beneficios. Además se les enseña valores para la convivencia y la integración social

Te puede gustar