¿Qué es la placenta previa?

Adrianazul · 19 octubre, 2017

La placenta previa es un contratiempo propio del embarazo en el cual la placenta se ubica en una posición más baja de lo normal en el útero. Así, puede cubrir en algunos casos un lado del del cuello uterino o en otros la abertura completa.

Existen diferentes síntomas a la hora de diagnosticar una placenta previa; sin embargo, el más común es el sangrado sin dolor durante el tercer trimestre del embarazo. Esta condición de salud afecta principalmente a la placenta, que es un órgano de forma redonda u ovalada ubicado cerca de la parte de arriba del útero y cuya función principal es nutrir al bebé a través del cordón umbilical.

Los especialistas aseguran que, por lo general, la placenta previa no representa un problema al principio del embarazo. No obstante, cuando el embarazo avanza y la placenta está cerca del útero pueden generarse diversas complicaciones, entre ellas que se produzcan hemorragias.

Dichas complicaciones pueden requerir que se adelante el parto o se practique una cesárea.

Diferentes denominaciones o tipos de placenta previa

Los médicos se enfrentan básicamente a 4 tipos de placenta previa:

  • Si la placenta cubre completamente el cuello uterino, a esta se la denomina placenta previa completa o total.
  • Si la placenta se encuentra justo sobre el borde del cuello uterino, hablamos de placenta previa marginal.
  • También es posible que escuches o leas sobre el término placenta previa parcial. Este se refiere a una placenta que cubre parte del orificio cervical, solo que ocurre una vez que el cuello uterino comienza a dilatarse.
  • Si el borde de la placenta se encuentra a unos escasos dos centímetros del cuello uterino, pero no lo toca, estamos ante una placenta baja.

Conocer la ubicación de la placenta es posible a través de un eco con ultrasonido que normalmente se practica a las embarazadas entre la semana 16 y la 20 de embarazo.

Un obstetra realizando un examen medico a una embarazada

¿Qué hacer si te diagnostican placenta previa?

El tratamiento dependerá de lo avanzado que esté el embarazo. Sin embargo, debes evitar alarmarte si el eco del segundo trimestre muestra una placenta previa ya que a medida que tu embarazo avance puede ocurrir que la placenta se desplace, alejándose del cuello uterino y, por consiguiente, dejando de ser un problema.

Aunque la placenta se afiance en el útero y se mantenga fija allí, puede que poco a poco se vaya alejando del cuello uterino a medida que el útero se vaya expandiendo. Por otra parte, conforme la placenta vaya creciendo, lo más probable es que lo haga hacia la parte superior del útero, donde el flujo de sangre es mayor.

“Cuando el embarazo avanza y la placenta está cerca del útero pueden generarse diversas complicaciones, entre ellas que se produzcan hemorragias”

Recomendaciones:

Una de las principales recomendaciones si la placenta previa persiste es estar relajada y tranquila. Es muy importante que mientras estés embarazada te tomes la vida con calma y alegría. Evita las actividades que te inviten a levantar grandes pesos o realizar esfuerzos innecesarios, ya que eso podría aumentar el riesgo de sufrir una hemorragia.

Es importante saber que la razón específica por la cual se origina la placenta previa no está del todo clara, pero la teoría de mayor consistencia lo atribuye a problemas vasculares del endometrio, que es la capa interna del útero. Lo que si se ha podido comprobar es que, como toda en condición médica, existen diferentes factores que pueden influir en la aparición de una placenta previa.

La placenta previa es uno de los problemas del embarazo.

Factores que influyen:

  • Quedarse embarazada de forma frecuente con posteriores abortos expontáneos.
  • Problemas como el tabaquismo y la adicción a la cocaína.
  • Quedar embarazada en edad avanzada.
  • Lesiones uterinas previas al embarazo.
  • Frecuencia de cesáreas.
  • Embarazos de gemelos.

Si bien no existe un medicamento específico para tratarla, en algunos casos en los que el sangrado es mínimo se recurre a la administración de tocolíticos. Además, las pacientes diagnosticadas con placenta previa deben mantener siempre una buena ingesta de hierro y ácido fólico con el fin de evitar posibles sangrados.

Es normal que si durante la gestación se experimenta más de un episodio de sangrado, se pueda considerar la opción de hospitalizar a la madre hasta el momento del parto con el objetivo de evitar la posibilidad de desprendimiento placentario.