¿La maternidad se contagia?

Es posible que, cuando una chica queda embarazada, sus amigas se animen a ser madres también. No obstante, esto no quiere decir que se trate de una regla. No todos los casos son iguales.

En varias oportunidades, los científicos han planteado varias hipótesis en torno a la maternidad. Una de las dudas más frecuentes gira en torno a la existencia del instinto materno pero también hay mucha curiosidad por saber si la maternidad se contagia. 

En vista de ello se han llevado a cabo varios estudios. Y si bien los resultados obtenidos han sido bastante clarificadores, aún queda mucho por estudiar respecto a la maternidad como fenómeno social. Veamos un poco más acerca a continuación.

Conjeturas acerca de la maternidad

Antiguamente se pensaba que el instinto maternal era algo propio de toda mujer. Por ende se tomaba por un instinto biológico irrefrenable que, tarde o temprano, sin importar la crianza, el estilo de vida u otros factores. También se consideraba que, solo por el hecho de ser mujer, cualquiera podría ser una buena madre; razón por la cual, si no tenían hijos, terminaban cuidando los sobrinos a los hijos de otros, fuera de su círculo familiar. En líneas generales, la idea era que toda mujer era buena para cuidar niños y que gustaban de ello, por naturaleza.

La soledad en la maternidad es frecuente cuando las mujeres tienen hijos 'por obligación'

Con el tiempo, estas ideas llevaron a realizar varias conjeturas. Una de ellas establecía que, cuando una mujer se decidía a tener un hijo y quedaba embarazada, las mujeres con las que socializaba (amigas, compañeras de trabajo u otras actividades) podían verse influenciadas y sentir ese »llamado» del instinto maternal.

En muchos casos, parecía que efectivamente era así. En especial, entre amigas que tenían un mismo rango de edad. No obstante, siempre podían haber excepciones. Después de todo, hay muchos factores a tener en cuenta y no todos los casos pueden ser iguales.

Cuando la maternidad se contagia entre amigas

A mediados del año 2014 se publicó un estudio titulado »¿El comportamiento fértil se contagia entre amigas?» y realizado por las especialistas Nicoletta Balbo y Nicola Barban. En él, se dedicaron a estudiar el comportamiento de 1700 adolescentes y adultas jóvenes americanas (siendo el rango de edad de la muestra 15 – 30 años).

A lo largo del estudio, las investigadoras se dieron cuenta de que las chicas que cursaban estudios de secundaria podían verse fuertemente influenciadas por sus amigas a la hora de decidir ser madres. Entonces, si una de ellas tenía un embarazo deseado, otras podían querer tener uno también; al igual que ocurre con hábitos como beber, fumar y ejercitarse.

Pasar tiempo con las amigas puede ser sumamente reconfortante para una madre.

Al momento de explicar si la maternidad se contagia entre amigas o simplemente entre mujeres, exista o no un vínculo de amistad, Balbo indica lo siguiente:

Creemos que existen tres posibles explicaciones. La primera de ellas tiene que ver con la comparación que hacen (las chicas) con respecto a sus amigas. Estar rodeada de amigas que han sido madres recientemente hace sentir cierta presión por tener niños también. En segundo lugar, las amigas son una fuente de aprendizaje importante (…) mediante la observación, las personas aprenden cómo cumplir un rol. Finalmente, tener niños al mismo tiempo que las amigas puede traer muchas ventajas, ya que pueden compartir la experiencia y así reducir el estrés asociado al embarazo y a la crianza. 

Lo que quiere transmitir la investigación es que, en ciertas edades, en determinados entornos (como la secundaria), la maternidad se contagia entre chicas. Esto tiene un impacto positivo en su salud psicoemocional, ya que, al criar »en grupo», las experiencias, dudas, temores y consejos se comparten y así, las inquietudes se alivian y se consigue gestionar mejor las emociones. Y no solo sobre pediatras y vacunas, también se comparten dudas sobre las formas de cuidar a los hijos, llevar a cabo ciertas actividades, etcétera.

¿Y entonces?

Cuando se trata de indagar acerca de si la maternidad se contagia o no hay mucho más a tener en cuenta además de este estudio. Como mencionamos anteriormente, no todas las mujeres son iguales ni tienen por qué responder al llamado instinto maternal. Las mujeres NoMO son un claro ejemplo de ello.

  • Balbo, Nicoletta, and Nicola Barban. “Does Fertility Behavior Spread among Friends?” American Sociological Review 79, no. 3 (June 2014): 412–31. doi:10.1177/0003122414531596.
  • A. Miguel Larguía, María Aurelia González. Maternidad Segura y Centrada en la Familia. http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000000238cnt-g08.mscf-enfoque-intercultural.pdf