La inseminación artificial: en qué consiste y cómo de accesible es

Fernando Clementin · 2 noviembre, 2017
La inseminación artificial es un proceso invasivo y de bajo riesgo por el cual muchas mujeres consiguen quedarse embarazadas.

La inseminación artificial representa una posibilidad muy importante para muchas parejas con problemas de fertilidad. Es un procedimiento que consiste en introducir en el útero de la mujer una muestra de semen preparada en un laboratorio después de haber inducido la ovulación.

Se trata de un proceso sencillo, poco invasivo y de bajo riesgo para la mujer. No se utiliza anestesia y, de hecho, las dosis de medicación que se emplean son muy bajas. La inseminación artificial homóloga (IAH) es aquella en la que el semen proviene de la pareja de la paciente.

¿En qué casos es necesaria la inseminación artificial homóloga?

Según el Instituto Valenciano de Infertilidad, uno de los más respetados en el mundo, cuando hablamos de medicina reproductiva estos son los casos en los que se practica la IAH:

  • Mujeres que tienen por lo menos una trompa permeable.
  • Mujeres con disfunciones ovulatorias.
  • Parejas en las que el varón tiene defectos leves de la calidad seminal.
  • Parejas con dificultades coitales.
  • Parejas con esterilidad de origen desconocido y edad femenina menor de 38 años.

En otras ocasiones, la ecuación es al revés y se acude a un donante voluntario de semen para permitir que una mujer quede encinta a través de este procedimiento. Esta técnica se denomina inseminación artificial heteróloga. Estos son los casos más frecuentes:

  • Parejas con factor masculino grave, como azoospérmico (ausencia de espermatozoides en el semen).
  • Enfermedades genéticas en el varón con herencia dominante sin posibilidad de diagnóstico genético reimplantacional.
  • Parejas serodiscordantes.
  • Mujeres sin pareja masculina.

Coste y tasa de éxito

Como comentábamos antes, al tratarse de un proceso sencillo en comparación con otras técnicas de reproducción asistida, la inseminación artificial tiene un precio relativamente bajo.

La inseminación artificial persigue que la mujer logre quedarse embarazada.

En Europa, su coste suele estar entre los 600 y 1400 euros. En Argentina, su precio oscila entre los 1100 y 3800 pesos. Si se necesita un donante de semen, el precio puede aumentar. El lugar de realización del procedimiento también puede influir en el precio final.

Por otro lado, en México puede costar entre 3000 y 13.000 pesos. En el caso de la inseminación artificial de donante, se deben sumar al precio anterior unos 2.500 pesos.

Finalmente, y para tener un precio que sirva como referencia para lectores de otros países, en Estados Unidos la inseminación artificial tiene un precio de entre 1000 y 4000 dólares, dependiendo también del tipo de donante, del Estado y de la institución que lo realice.

Factores que influyen en una inseminación artificial eficiente

Con respecto a su tasa de éxito, hay varios factores que influyen sobre la probabilidad de que la inseminación artificial sea eficiente. Algunos de ellos son:

  • Edad de la mujer: des los 35 a los 37 años, las posibilidades de que este método sea eficaz comienzan a descender debido a la reducción de la calidad de los óvulos.
  • Tratamiento de estimulación ovárica: es importante analizar el organismo de cada mujer para poder personalizar el tratamiento hormonal que recibirá para inducir la ovulación. Una estimulación muy fuerte o muy débil puede resultar contraproducente.
  • Grosor del endometrio: la capa del útero donde se produce la implantación del embrión (endometrio) debe estar en buenas condiciones para recibir el embrión.
  • Obtención y preparación del semen: El semen debe recogerse por masturbación. Se recomienda un periodo de abstinencia de tres días previos. Luego, se almacena en un recipiente de cristal y se realizan varios procedimientos para seleccionar los espermatozoides con mayores posibilidades de efectividad.
La inseminación artificial es un método para lograr que la mujer se quede embarazada.

En conclusión, los resultados globales indican que la efectividad ronda el 15% en los casos de infertilidad femenina más severos, mientras que puede alcanzar el 70% en parejas donde los problemas no fueron tan significativos.

No obstante, en los casos de infertilidad masculina el porcentaje es de entre un 9,5% y un 43%.

Después de la inseminación artificial

Una vez realizado el procedimiento por el ginecólogo, en el cual la mujer se coloca en postura de consulta y el médico introduce el líquido seminal en el fondo uterino insertando una cánula a través de la vagina, se recomienda un reposo de aproximadamente 30 minutos.

“La inseminación artificial homóloga (IAH) es aquella en la que el semen proviene de la pareja de la paciente”

Después de esto, y al contrario de lo que muchos creen, la paciente puede dejar la clínica y volver a su rutina normal, a menos de que exista una expresa recomendación del profesional que indique lo contrario.

Si sientes molestias, hinchazón, dolor o malestar generalizado después de la inseminación artificial, no te preocupes. Puede deberse al estrés que genera este proceso, a la irritación que puede causar la cánula al ser introducida o la medicación aplicada para realizar la hiperestimulación ovárica controlada.