La importancia de las rutinas con los bebés

Óscar Dorado · 16 julio, 2018
Tras el nacimiento del bebé, es necesario establecer una rutina para conseguir lidiar con todos los imprevistos. Descubre su importancia a través del siguiente artículo.

La rutina es una costumbre o un hábito que se adquiere al repetir una misma tarea o actividad muchas veces. Sin embargo, los adultos escapan de ella y buscan siempre nuevas formas de impulsar la vida cotidiana. Tarde o temprano, muchas madres primerizas se dan cuenta de la importancia de las rutinas con los bebés.

Ciertamente, los bebés funcionan al revés de los adultos porque, en sus primeros días, necesitan seguir una rutina para sentirse seguros y tranquilos en el nuevo ambiente. Por eso, establecer una rutina diaria les ayuda a sentirse bien.

Además, este detalle puede ayudar a hacer la vida más fácil para toda la familia. Lo importante es tener en cuenta que, durante los primeros meses de vida del pequeño, hay que tomárselo con calma y tener el tiempo necesario para conocerlo. Así, será posible trabajar el estilo y los hábitos que se consideren más oportunos.

La importancia de las rutinas con los bebés

Al principio, el bebé no puede entender la mayoría de cosas que suceden a su alrededor. Por eso, es necesario ayudarle a acostumbrarse haciendo ciertas tareas en horarios fijos y repetidas de manera diaria. Aquí tienes algunas ideas para crear una rutina que funcione para ti y para el pequeño.

1. Enséñale la diferencia entre la noche y el día

Muchos bebés mezclan los días y las noches. Ciertamente, podrás observar que, en ocasiones, el bebé duerme durante períodos prolongados durante el día y que, otras veces, le resulta difícil dormir por la noche. Enseñarle a distinguir la diferencia es un paso importante hacia una rutina práctica.

Para hacerlo posible, cambia la ropa del bebé antes de acostarlo y hazlo nuevamente cuando se despierte, para mostrarle cuando llega la noche y el comienzo de un nuevo día.

Asimismo, mantén la casa luminosa y ruidosa durante el día, pero oscura y tranquila por la noche. Estos cambios le darán la oportunidad de aprender a dormir durante la noche y aprovechar el día para jugar y socializar.

La alimentación es un aspecto central en las rutinas con los bebés.

2. La rutina de tu bebé es una prioridad

Lo mejor es mantener la rutina del bebé lo más regular posible, especialmente cuando todavía se está acostumbrando. Haz que tu pequeño sea una prioridad, lo cual le ayudará a comprender que algunas cosas suceden en momentos específicos.

Un hábito también puede ayudarte a mantener el enfoque y el orden en el día, en medio del constante vaivén de necesidades y atenciones que requiere el bebé.

Por supuesto, la llegada del pequeño provoca que estés más ocupada y no siempre puedas anticiparte a cada contratiempo. Sin embargo, te recomendamos hacer una excursión diaria, como ir a caminar al aire libre o visitar amigos, para acostumbrar al bebé a salir y descubrir el mundo que lo rodea.

La idea de poner siempre en primer lugar la rutina del bebé puede ser desalentador, especialmente para las mamás primerizas. Entonces, no temas pedir ayuda a tus amigos, familia o a un especialista si lo necesitas.

“A los niños, antes de enseñarles a leer, hay que ayudarles a aprender lo que es el amor y la verdad”
–Mahatma Gandhi–

3. Aprende a leer las señales del bebé

Las señales son indicaciones que el bebé emite para avisarte cómo se siente y qué necesita. Como madre, debes aprender lo que significan las señales del pequeño y cómo responder a ellas.

En este contexto, deja que el bebé te guíe a la rutina que más le convenga. Si lees sus señales, te dirá lo que necesita.

Sin embargo, comprender lo que tu bebé expresa te tomará mucho tiempo y paciencia. Así que intenta notar cuándo tu hijo está cansado, hambriento o listo para jugar. Esta información te ayudará a crear un hábito efectivo y te dará la chance de anticiparte a sus necesidades.

4. Ajusta la rutina del bebé de acuerdo a su edad

Una vez que hayas establecido una rutina bastante predecible con el bebé, puede parecer difícil cambiarla de nuevo. No obstante, a medida que el bebé crece, necesitará menos siestas durante el día y más tiempo para jugar y hacer actividades.

Por otro lado, alrededor de los 6 meses, también necesitará comenzar a comer alimentos sólidos. Entonces, tendrás que disponer de más tiempo para preparar sus comidas. A medida que aprendas las necesidades de tu bebé, estos cambios de rutina parecerán más naturales.

Las rutinas con los bebés ayudan a organizar la vida de toda la familia.

5. No esperes la perfección

La rutina del bebé no siempre funcionará como un reloj. Aunque a los pequeños les guste la constancia y la regularidad, algunos cambios pueden suceder a medida que el bebé crece.

Debes tener en cuenta que, en ocasiones, el pequeño no querrá dormir la siesta, comer como es habitual o despertarse a la misma hora. ¡Así que ármate de paciencia y prepárate para cualquier imprevisto!

Por ultimo, una vez que comprendas la rutina del bebé, usa sus momentos de descanso para reponer fuerzas y dedicar algo de tiempo para ti. Ver tus programas favoritos o un buen baño caliente, te aportará la energía necesaria para seguir disfrutando del crecimiento de tu bebé.