La escuela donde hay más meditación y menos castigos

Amanda · 7 mayo, 2017

En la escuela Elemental Robert W. Coleman de Baltimore, descubrieron una excelente alternativa a los castigos: la meditación. Se trata de una propuesta ingeniosa, pero que nadie hubiese esperado que tuviera los resultados positivos que ha tenido. Los estudiantes de esta innovadora escuela, no reciben castigos por su mal comportamiento; veamos de qué se trata.

Es difícil de creer que niños de una escuela primaria sabrían lo que es y cómo aplicar la meditación. Sin embargo, por medio de la iniciativa de la Fundación Vida Holística, esta escuela de Baltimore ha conseguido transformar a sus estudiantes. Las principales herramientas de transformación son la meditación y el yoga.

La importancia de esta decisión se basa en la posibilidad de transformar mentes. No se trata tan solo de corregir una actitud o disciplinarlos en momentos específicos. La experiencia podría ser transformadora a niveles mayores. Algunos padres aseguran que sus hijos han llevado este aprendizaje a casa, algo que quizá perdure en sus vidas.

A los que desobedecen les va la meditación

Un grupo de investigadores de la mencionada fundación sin fines de lucro ha puesto en práctica una interesante alternativa al castigo. En lugar de castigarlos con aburridos sermones o detenciones, se les invita a meditar. Como podemos imaginarnos, esto no es algo que los niños sepan hacer, incluso nos cuesta a los adultos.

En cambio, en la Elemental Robert W. Coleman a los niños se les enseña el arte de la meditación. Dentro de la institución cuentan con una habitación muy distinta a la oficina del director. En este caso hablamos de la que llaman Habitación del Momento Consciente, un recinto lleno elementos relajantes.

Encontramos en esta área de meditación, una alfombra purpura en la cual deben sentarse los “castigados”, hay luces y decoración propia de la actividad. Aunque sabemos que meditar puede promover múltiples beneficios a la mente y el cuerpo, nunca se había usado con este fin. Sin embargo, los niños han logrado relajarse y adentrarse a la meditación consciente.

Los expertos explican que el lugar y momento son propicios para que los pequeños se calmen, en lo adelante, podrán reflexionar sobre sus actos. Estudios recientes han puesto en evidencia que la meditación es capaz de conseguir mejorar nuestros recuerdos y emociones. Es decir, promueve que situaciones perturbadoras del pasado sean desterradas.

También se conoce que por medio de la meditación consciente, una persona puede enfocarse mejor y atender puntualmente a las circunstancias. Es por ello, que esta técnica se ha puesto en práctica dentro de algunas terapias psicológicas de manera exitosa.

La innovadora aula, promovida por la fundación, ejecuta el programa Yo Holístico, por medio del cual los niños aprenden a ejercitar su mente y también practican el yoga. Fue diseñado para niños desde la edad preescolar hasta un aproximado de 10 años.

Escuela como sinónimo de castigo

La educación tradicional ha optado principalmente por el castigo para controlar el mal comportamiento de los niños. Aunque se trate de pequeñas correcciones, estas en gran medida pueden afectar a los estudiantes. Las suspensiones o sanciones más graves, atentan contra el desarrollo académico y también emocional de los pequeños.

Durante los castigos que implican la detención por algunas horas o el típico aislamiento hacia el rincón, no brinda oportunidades de crecimiento. En ocasiones, ni siquiera se trata de una alternativa capaz de ayudar al niño a reflexionar sobre su acción. Por lo tanto, pronto dejan de ser efectivas, e incluso, pueden volverse perjudiciales.

En este sentido, el proceder de manera violenta tampoco es una opción. De manera que, el castigo escolar ha dejado de producir el efecto deseado, pero sigue existiendo. En las escuelas, todavía se castiga a los niños y estos están conscientes de que seguirá siendo así.