¿Cuándo debo ir al ginecólogo por primera vez?

Corina González 9 mayo, 2018
La preocupación latente de ir al ginecólogo por primera vez es normal. Esta se puede superar con el apoyo de los padres, ejercicios de relajación, respiración profunda y, por último, pensando en cosas positivas para liberar tensiones.

Para las jóvenes, ir al ginecólogo por primera vez se podría clasificar como la prueba más difícil de la etapa adolescente. Toda mujer experimenta situaciones incómodas en la vida, y los controles en el ginecólogo son una de ellas.

En la visita al doctor, los nervios atacan y las preguntas abundan. Por eso, estos son enfrentados anualmente con una valentía inigualable.

El no saber qué pensar y la incertidumbre que da esta experiencia por primera vez la hace más aterradora y difícil de soportar. Ir al ginecólogo por primera vez implica para la mujer vencer la vergüenza e iniciar una actitud preventiva con respecto a su salud.

¿Cuándo debe una chica ir al ginecólogo por primera vez?

Hay que inculcarles a las chicas desde jóvenes que la visita regular al ginecólogo es importante para prevenir posibles enfermedades en un futuro. Por ese motivo, es conveniente que dicha visita se realice cuando las jóvenes tengan entre 13 y 15 años de edad.

Ir al ginecólogo por primera vez puede servir solo para conocer al doctor especialista y preparar el historial médico; de allí parte lo que sucederá en la próxima visita.

Generalmente, no es necesario un examen físico en esta instancia, a menos que se esté presentando un problema por haber tenido relaciones sexuales, debido a la menstruación, o por dolores o síntomas de infección.

Los exámenes que se practican en las consultas son importantes para vigilar el óptimo desarrollo y funcionamiento del cuerpo y la prevención de cualquier enfermedad. Es necesario que la joven entienda lo importante que es la atención ginecológica y así convertirla en un hábito.

Muchas chicas sienten preocupación al ir al ginecólogo por primera vez.

Exámenes que se realizan en una cita ginecológica

1.- Examen pélvico

Es un examen completo de los órganos reproductores para descartar algún problema. En este examina la parte exterior de la vulva, la parte interior con un espéculo —aparato que ayuda a abrir las paredes de la vagina— y un examen manual con guantes para tocar los órganos internos.

Si aún no se han mantenido relaciones sexuales, se utiliza un espéculo especial, para que resulte lo menos molesto posible.

Las pruebas pélvicas no representan un riesgo en cuanto a la pérdida de la virginidad, ya que las membranas que están situadas en la vagina o himen ya están abiertas y permiten que salga el flujo necesario para practicar el examen.

Esto, para una adolescente, puede ser una situación realmente incómoda. Por lo tanto, es conveniente practicar respiraciones profundas o ejercicios de relajación para así minimizar la sensación de molestia.

2.- Citología

Se trata de una prueba especial que se utiliza para detectar células anormales o precancerosas en la parte inferior de la matriz o el útero. También puede ayudar a detectar alguna infección.

Se realiza de la misma manera que el examen pélvico: se introduce un pequeño cepillo para tomar muestras de células y mandarlas al laboratorio, para así realizar los respectivos estudios.

“Es conveniente que dicha visita se realice cuando las jóvenes tengan entre 13 y 15 años de edad”

3.- Examen mamario

Esto forma parte de la rutina de la revisión ginecológica. Aunque es poco probable el cáncer de mamas entre las jóvenes, es importante que el médico verifique que todo está en perfectas condiciones.

En dicho examen, se pueden localizar bultos anormales que se asocian con condiciones benignas, como la fibroadenomas, o irregularidades asimétricas en los senos.

4.- Ecografía

Este examen permite ver todos los órganos pélvicos internos. Se utiliza para descartar quistes en los ovarios y malformaciones del útero.

Según la edad que tenga la paciente, se puede utilizar una sonda vaginal o el eco por la barriga. Para esto, es recomendable tener la vejiga llena.

5.- Vacunas

Son inyecciones que ayudan a proteger contra enfermedades producidas por bacterias o virus. Se recomienda llevar consigo la tarjeta de vacunas, ya que la mayoría se coloca en jornadas de vacunación.

Las vacunas más recomendables son el refuerzo contra el tétano, difteria, tosferina, papiloma humano y hepatitis B. En tanto, la vacuna contra el papiloma humano ayuda a prevenir dos tipos de VPH, los cuales se asocian al cáncer del cuello uterino; esta se aplica en tres series en un periodo de seis meses.

¿Cuándo se debe ir al ginecólogo por primera vez?

Recomendaciones para una buena salud del aparato reproductor 

Además de las consultas médicas, las mujeres jóvenes deben considerar otras sugerencias para conservar sus órganos reproductores en perfectas condiciones. Algunas de ellas son:

  • Tener un estilo de vida sano, libre de estrés y preocupaciones.
  • Mantener un buen peso, teniendo una dieta rica en vitaminas, baja en calorías y azúcares.
  • Evitar las drogas, el cigarrillo y el alcohol.
  • Usar anticonceptivos cuando se tengan relaciones sexuales.
  • Evitar la promiscuidad.
  • Tener al menos una vez al año una consulta ginecológica.
  • Realizar actividades físicas o practicar algún deporte.

Manteniendo una vida sana y siendo disciplinadas en los controles ginecológicos anuales, se pueden evitar muchas enfermedades graves desde temprana edad. Por ese motivo, las chicas deben ser educadas con tiempo para que ir al ginecólogo por primera vez no represente una experiencia aterradora.

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