El importante papel que cumple la fisioterapia infantil

Gladys González · 29 abril, 2017

La fisioterapia infantil o pediátrica es una herramienta muy útil a la hora de tratar y corregir ciertas dificultades en el desarrollo motor del niño, bien sean congénitas o adquiridas. Así pues, el fisioterapeuta se encargará de atender a los niños desde el momento de su nacimiento hasta los 2 años de edad.

De acuerdo a los expertos, la fisioterapia es conveniente para el tratamiento de ciertas patologías neurológicas, como la parálisis cerebral infantil, enfermedades neuromusculares, la tortícolis congénita, etcétera; en procesos reumatológicos o de tipo respiratorio; en anomalías ortopédicas y traumatológicas, como la escoliosis las malformaciones de los pies, entre otras.

Bajo estas circunstancias, los especialistas buscan restablecer las funciones que se ven afectadas por estos cuadros, al tiempo que ayudan al niño con el desarrollo de sus habilidades motoras, a través de la estimulación neuromotriz y psicomotriz. Por lo general, se usan técnicas del tratamiento para corregir las posturas, fisioterapia respiratoria y más.

Para los padres no es sencillo saber que el bebé necesita esta ayuda para que tenga un crecimiento normal, pero lo importante es que los resultados que se obtienen son positivos en la mayoría de los pacientes, quienes tienen la esperanza de seguir adelante con una mejor calidad de vida.

Fisioterapia infantil: ¿cuándo debo acudir?

Generalmente, el pediatra es quien toma la iniciativa de recomendar que el niño asista a un fisioterapeuta. Ahora bien, hay que aclarar que los tratamientos individuales en bebés menores de cinco años se aplican cuando existe sufrimiento fetal o algún riesgo sobre el desarrollo temprano, como los bebés prematuros.

De igual forma, es fundamental en situaciones en las que se evidencia un posible retraso en la obtención de las habilidades del niño que son propias de la edad o función en algunos de los sistemas.

Pero, en circunstancias normales, los pequeños que nacen sanos también se pueden beneficiar de estos ejercicios, para fortalecer sus músculos, mejorar la respiración, evitar malas posturas y tener buena elasticidad.

La fisioterapia juega un gran papel en la prevención de ciertos problemas a temprana edad. Por ejemplo, disminuye la aparición de cólicos del lactante o trastornos del sueño.

¿Cómo saber si el bebé necesita ayuda?

Si el pediatra no te ha dicho nada al respecto y quieres descartar cualquier posibilidad, no dudes en visitar a un buen fisioterapeuta infantil. Como especialista en el área, deberá seguir un protocolo de evaluación previa para verificar:

  • La fuerza del bebé.
  • La coordinación.
  • El desarrollo global.
  • Las posturas funcionales.
  • La movilidad espontánea.
  • Las condiciones músculo-esquelético.

Dependiendo del criterio médico, aplicará un método acorde con las necesidades particulares del niño. A veces, estos ejercicios se realizan con tu colaboración para que aprendas las técnicas, las lleves a cabo en casa y le ayudes a que se sienta a gusto en cada sesión.

Los objetivos de la fisioterapia en la niñez

Las metas de esta disciplina son claras para el ser humano. En especial, cuando se trata de niños. Sabemos que puedes sentirte preocupada por la salud de tu hijo, pero no olvides que estos tratamientos están enfocados a:

  • Ayudarlos a que sean independientes.
  • Favorecer su desarrollo normal.
  • Reducir las molestias varias.

La ciencia pone a la disposición todas sus herramientas para ayudar a los más pequeños. Mantén la fuerza y acompaña a tu bebé que tanto te necesita en estos momentos.