¿Mi hijo es tímido?

Para saber si tu hijo es tímido es necesario identificar las diferencias que existen entre un niño con una personalidad introvertida y uno al que realmente le cuesta socializar. Saber reconocer la línea que separa un comportamiento retraído de le timidez extrema es importante para ayudar al niño a cultivar diferentes áreas de su vida. 

Los niños introvertidos son denominados como personas inmersas en sus pensamientos o emociones, que disfrutan en soledad y deciden estar solos por decisión propia, no por inseguridad ni ausencia de habilidades. Este comportamiento suele ser normal en cierta etapa de la infancia. lo cual se diferencia del niño tímido que experimenta algún tipo de malestar en las situaciones sociales y sobre todo se siente inseguro cuando no están sus padres.

Hay dos causas que derivan en personalidades tímidas, una es que los padres del niño sean tímidos y este aprende por imitación a comportarse como ellos y otra es que tenga unos padres aunque muy sociables, muy sobreprotectores. Ambas condiciones, según algunas teorías psicólogicas pueden ser la causa de que un niño sea tímido.

Lo ideal es que los padres inviten al niño a que desarrolle diferentes áreas de su vida y que aprenda a expresarse en los ambientes que les resulten más agradables. El desenvolvimiento de los niños en general debe estar libre de presión o sobreprotección por parte de sus padres, quienes como ya saben son su principal influencia de aprendizaje.

Ser introvertido no es un crimen

Es cierto que la sociedad nos ha vendido el prototipo de las personas extrovertidas como exitosas y también nos ha mostrado que las personas tímidas, aunque tienen talento, deben mejorar y mostrarse al mundo.

No obstante, ser introvertido no es un crimen y hay personas como Albert Einstein, JK Rowling y el Dr. Seuss que aunque no demostraron tener muchas habilidades para las relaciones sociales, se destacaron en otros ámbitos como la innovación, creatividad y sensibilidad y su trabajo hizo que el mundo avanzara un poco más.

Las personas introvertidas disfrutan del silencio, son analíticos, prudentes y muy centrados en las cosas que realmente les gustan, por eso prefieren estar en lugares tranquilos, pues la soledad les permite concentrarse. Todo lo contrario a los niños extrovertidos tienden a pensar en voz alta y se energizan con las actividades sociales.

Como ves se tratan de dos tipos diferente de personalidad y ambas distan mucho de la timidez, la cual se puede detectar cuando el niño deja de progresar en alguna actividad por tener miedo a algo en particular, cuando llora demasiado por alguna situación que no lo amerita, cuando regularmente se aísla o tiene arrebatos emocionales de manera frecuente. Todos estos son síntomas de ansiedad social, la cual debe ser evaluada por un especialista.

También existen casos en lo que los niños manifiesta fobia social de una manera atenuada y persistente y a una edad muy temprana; el cual es un problema que se puede tratar con psicoterapia y sobre todo con el apoyo fundamental de la escuela y el colegio.

Algunos padres contribuyen a que su hijo sea tímido

Según un informe publicado en la revista canadiense Today´s Parent, especializada en salud infantil y de familias, los padres, a veces, sin querer, pueden contribuir a la timidez de sus hijos.

En la publicación se recogen las declaraciones del reconocido escritor estadounidense y exprofesor de niños Michael Reist, quien dijo: “Cuando los padres u otros adultos hacen intentos de corregir la timidez, el niño intercepta el mensaje y se da cuenta de que no encaja, así que, en su lugar, debemos enseñarles que también está bien no hacer o comportarse igual que todos los demás”.

También es preciso que los padres sepan que una de las causas principales que genera la timidez es la sobreprotección. Proteger excesivamente a tus hijos puede acarrearles serios problemas de inseguridad y miedo, que influyen en los niños tímidos.

Un reciente estudio realizado por The New York Times basado en una encuesta realizada a más de 100.000 estudiantes de la Universidad de Pensilvania aseguró que la ansiedad es un problema de salud bastante común entre los estudiantes y que uno de cada seis estudiantes padece de depresión, estrés o ansiedad. El informe aseguraba que una de las razones principales es la sobreprotección de sus padres.

 

 

Categorías: Educación Etiquetas:
Te puede gustar