Esta niña no deja de sorprender por su particular visión de las princesas - Eres Mamá

Esta niña no deja de sorprender por su particular visión de las princesas

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“Las princesas no deberían esperar al príncipe”, es la conclusión que arroja este vídeo viral. Al menos así lo entiende Miranda, la niña argentina de tan solo 7 años que sorprendió al mundo por su particular visión de las reinas de Disney.

Con una agudeza analítica y crítica destacable, la pequeña fue objeto de admiración por algunos, y de odio para quienes en redes sociales se denomina “haters”. No obstante, resulta más que interesante la perspectiva infantil que se aporta sobre aquellos cuentos que tenían un fin y que, sin embargo, han sido modificados.

Esa misma modificación, que los convierte en rosas y los torna de algún modo en historias repetidas con desenlaces trillados es el objeto de queja de Miranda. Y de la sociedad en general. Conoce los simpáticos argumentos de esta chica para cuestionar el rol de las princesas que cautivan a niñas del mundo.

Los “NO” de las tradicionales princesas

Miranda es tajante en su observación: “Las princesas son boludas”, afirma a tan corta edad con seguridad y firmeza. Para ello, separará al grueso de estos personajes de Disney de Mulan. De este modo, traza una diferencia sustancial que marca de algún modo un norte.

Según esta pequeña, estas protagonistas de la vida de las más chiquitas esperan en todo momento su rescate. Desde luego, ese mismo socorro depende pura y exclusivamente de sus pretendientes enamorados. Por lo que en las tramas, a ellas solo les cabe el papel de la “dulce” espera para poder modificar su condición.

“En vez de ir e intentar, e intentar, y si no sale, intentar, intentar, y hacerlo, espera al príncipe porque sabe que la va a rescatar. Seguro después viene un señor que le da la manita”. Es que desde su aguda mirada, tanto la parte masculina como la femenina deberían hacer su parte.

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La chiquilla cuestiona el hecho de que en todas las obras artísticas infantiles haya príncipes, y que sean ellos quienes deban ‘hacer todo’. “¿Y ella? Que la pivita haga su parte de genia, o sino, si no viene nadie, que no se quede ahí, trabada, esperándolo. ¡Hacé algo!”, sostiene indignada la niña con su peculiar acento argentino.

Rodeadas de un entorno natural, pero en contextos de encierro, las princesas se presentan como personajes inertes. Sin embargo, otro protagonista, desde la perspectiva de la nena, tiene un fin único en la trama. Se trata nada más ni nada menos que de los príncipes.

“Al ser un cuento de hadas, el príncipe está como obligado a estar con la otra”. Lo más divertido  de esta crítica es el momento de la proyección de su propio ideal femenino en la cabeza del príncipe. “Como que dice ‘yo no quiero estar con una boluda, yo quiero estar con una inteligente'”.

Mulan, un ejemplo de lucha entre las princesas

“Yo pienso que Mulan es muy fuerte”, sostiene la menor en el vídeo viral. Al parecer, le sobran los motivos para afirmarlo con vehemencia, y las razones para reiterar con insistencia su admiración por esa chica que supo romper el molde.

“Y Mulan, apenas le pegan o la encierran en una torre, en vez de esperar a su príncipe en la ventanita, va y lo hace. Después, como ella fue tan luchadora, el mundo le agradece y ahí tiene un novio, pero no un novio de buena suerte, porque ese chico dijo ‘qué luchadora, yo quiero tener una novia así’, y la tiene”, puntualizó Miranda.

Miranda y su defensa ante la crítica despiadada

Como es obvio, al difundirse a través de las redes sociales sus pensamientos no solo recibieron el visto bueno. Contrariamente, los detractores y haters despacharon las más crueles palabras sobre esta niña con un claro y noble ideal.

Miranda no se quedó callada. “¿Una nena chiquita no puede decir lo que piensa?”, interpela la pequeña, y agrega: “No me voy a quedar callada porque me dijeron cosas feas”. Es que, de algún modo, aquella nena que simplemente daba su opinión se convirtió en víctima de cyberbullying.

“Dijeron que yo no podía decir todas las cosas que dije porque era una nena. Les quiero decir que yo soy libre, y al ser libre uno no tiene barreras. Dijeron que no tengo imaginación y sí tengo, pero a mi manera. La diferencia es que no es una imaginación de jugar en un cuento de hadas”, recalcó en su nuevo vídeo. Juzga por ti mismo: