Errores de los padres en la educación literaria de los hijos

27 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
Leer 'por la fuerza' es uno de los mayores errores que los padres pueden imponer a los hijos. Hoy os contamos más errores de este tipo.

Hay padres a los que les encanta la lectura; otros, simplemente, quieren que sus hijos adquieran el hábito de leer por los beneficios que la educación literaria conlleva. Sin embargo, y muy a pesar de lo que muchas personas creen, este hábito o este gusto por la lectura se debe adquirir de forma autónoma.

La tendencia de obligar a los niños a leer es el mayor error que se puede cometer. De esta forma, no fomentaremos el gusto por la lectura en los niños, sino todo lo contrario.

Si bien es cierto que esta práctica debe ser autónoma por parte del niño, existen una serie de pautas que se pueden utilizar para incentivar la lectura y otras que son totalmente erróneas. Hoy hablaremos de este segundo grupo de pautas pero ofreciendo a su vez algunas de las primeras.

Errores de los padres en relación a la educación literaria

1. La obligación

Como punto número 1 y como error más habitual, destacable e importante dentro del entorno de la educación literaria se encuentra la obligación. Obligar a los niños a leer es un grave error. Al realizar una acción o actividad por obligación, puede generarles una mala experiencia y, por consiguiente, repudiarla.

Si te encuentras dentro del grupo de padres a los que les encanta leer, tan solo debes mostrárselo a tus hijos de manera cotidiana. Los pequeños de la casa ‘copian’ todo lo que ven a su alrededor y todavía en mayor medida las palabras y acciones de sus padres, ya que en la mayoría de los casos son su ejemplo.Niña con una magnífica educación literaria leyendo tumbada en el césped.

Si, por el contrario, no te gusta la lectura, debes ser consciente de que no se puede exigir a un niño lo que una persona adulta no realiza.

2. Criticar las elecciones de libros que realizan

Otro de los errores más comunes de los padres relacionado con la educación literaria de sus hijos es criticar las lecturas que estos escojan. Hay que ser consciente de que, al existir tanta diferencia de edad entre padres e hijos, los gustos no tienen por qué ser los mismos, por lo que las lecturas que gustan a los padres pueden no gustar a los hijos.

Para que los niños tengan la lectura como una afición, es muy importante dejarles total libertad de elección en los títulos. Criticar esta elección por considerarla ‘poco útil’ solo hará que los niños terminen dejando el libro. Al fin y al cabo, lo importante es que sean ellos mismos los que tengan predisposición para leer, independientemente del tipo de lectura que escojan.

3. No sacar provecho de la lectura, otro de los errores de los padres relacionados con la educación literaria

Sin duda alguna, los libros infantiles son un juego y una diversión constante en la mayoría de las ocasiones. Y ese es el elemento que los padres deben de utilizar para llamar la atención de los niños.

En la era actual en la que vivimos existen multitud de libros diferentes que utilizar como herramienta para asombrar a los niños. Álbumes ilustrados, libros pop-up o libros para buscar y descubrir son algunos de los más destacados.

Será tan sencillo como escoger un momento al día, o incluso a la semana, para disfrutar en familia de estos fantásticos libros que se convierten en una alternativa diferente pero igual de apta que la literatura de novela tradicional. Madre leyendo con sus dos hijas para inculcarles una buena educación literaria.

4. La literatura infantil como premio, no como castigo

¿Recuerdas algún niño al que le hayan castigado obligándole a ver la televisión? Seguramente hayas conocido la situación contraria, ya que la televisión es una afición, un momento de diversión y relajación para ellos. Y exactamente eso es lo que se debe conseguir también con la lectura: que para ellos signifique un momento de diversión y lo vean como un premio. 

En muchas ocasiones, el castigo que imponemos a los más pequeños es leer un determinado libro y de esta manera les estaremos obligando. En el momento en que una actividad se convierte en obligación, los niños la detestan y no la realizarán por propia voluntad.

5. Mostrarle lo que la literatura infantil les puede ofrecer

La literatura incluye muchos ámbitos que pueden llamar la atención de los niños y, así, fomentar la lectura. Muchas de las películas infantiles que tanto les gustan están relacionadas o se basan en obras literarias, aspecto que los niños desconocen. De esta manera, podremos jugar con este aspecto y buscar las diferencias entre el libro y la película, y hacer que el libro les llame la atención.

Sin duda alguna, los cuentacuentos son actividades que les encantan y que están totalmente relacionados con la literatura infantil. Aprovecha el gusto que los niños tienen por estas historias y escoge el libro del que derivan.

Otra de las posibilidades que tenemos es disfrutar de un bonito rato en familia realizando marcapáginas totalmente personalizados para así dejar huella en el libro.

  • López-Valero, A., Encabo-Fernández, E., & Jerez-Martínez, I. (2013). La literatura infantil como instrumento para la acción educativa y cultural. Reflexiones sobre su imposibilidad basadas en la sombra del adulto. Educacion XX1.