En marcha una nueva ley de educación para todos

20 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Cada cierto tiempo, en España se pone en marcha una nueva ley de educación. En la actualidad, está en marcha un proyecto con algunas novedades importantes. Aquí veremos los aspectos más relevantes a considerar.

La ministra de Educación y Formación Profesional ha anunciado que la aprobación de la ley educativa por parte del Gobierno está prevista para el próximo curso 2019-2020. Estará acompañada de un decreto de educación inclusiva que tome en consideración la diversidad.

Los principales cambios de esta nueva ley tienen que ver con la personalización de las evaluaciones y la dotación a los centros escolares de recursos de accesibilidad, así como de profesionales expertos en inclusión.

La nueva ley de educación pretende impulsar una educación para todos. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor la nueva ley de educación que está en marcha.

Novedades de la nueva ley de educación en materia de pruebas y titulación

Una de las novedades de la nueva ley educativa es que la educación primaria vuelve a organizarse en tres ciclos de dos años cada uno. También se elimina la división de materias en troncales específicas y de libre configuración en primaria y secundaria obligatoria.Niños en clase muy felices gracias a la nueva ley de educación para todos.

Otro cambio importante a tener en cuenta es la eliminación de las pruebas de fin de etapa y la recuperación de la anterior prueba de acceso a la universidad.

También se contempla la posibilidad de que, en caso de que se aprueben todas las materias menos una, se pueda obtener un bachillerato por compensación. La nueva ley de educación elimina los itinerarios de Educación Secundaria Obligatoria. Con este nuevo proyecto se logrará que cualquier opción educativa obligatoria dé lugar a una titulación idéntica.

Cambios en algunas asignaturas

Además, la asignatura Religión ya no será computable en la historia académica de los alumnos, es decir, que ya no contará para la nota. Sin embargo, seguirá siendo obligatoria para los centros educativos y optativa para los estudiantes.

La asignatura alternativa a Religión será eliminada. En su lugar se establecerá como obligatoria la materia Valores éticos y cívicos. Esta asignatura estará centrada en los derechos humanos y las virtudes cívico-democráticas. La materia Historia de la Filosofía, que actualmente es optativa, pasará a ser obligatoria en 2º de Bachillerato.

El reparto de horas para la Lengua Castellana y lenguas cooficiales estará a cargo de las administraciones educativas. También serán ellas quienes decidan qué materias deben ser impartidas en esos horarios. El diseño del currículo será responsabilidad del Gobierno.

El rol de los docentes y de la comunidad educativa en la nueva ley de educación

En cuanto al rol de los docentes, estos ganan protagonismo en la toma de decisiones sobre la promoción de los alumnos, tanto en la Educación Secundaria Obligatoria como en el Bachillerato. Las competencias del Consejo Escolar y de los directores del centro serán reequilibradas.

La comunidad educativa tendrá un papel importante a la hora de seleccionar a los directores. Estos cambios afectarán a todos los alumnos de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Especial, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional.Niño con el ordenador aprendiendo gracias a la gamificación.

La nueva ley de educación busca una educación inclusiva

La nueva ley de educación que está en marcha busca lograr el propósito de una educación para todos. Para ello, se han planteado algunas medidas. Una de ellas es asegurar una sólida formación del profesorado para atender la diversidad. También se contempla una revisión integral del currículum con el fin de que la organización escolar sea más flexible.

Los centros escolares tendrán recursos de accesibilidad y profesionales expertos en inclusión. Se reforzarán los servicios de atención temprana desde el nacimiento hasta la edad adulta. Se busca una participación que integre a profesionales de los sectores de educación, sanidad y servicios sociales.

En cuanto a la admisión de los alumnos, en caso de no existir plazas escolares suficientes, se dará prioridad a las familias monoparentales o a aquellas que hayan sido víctimas de violencia machista o de terrorismo.

Además, se rescatarán los programas de diversificación curricular para apoyar a los alumnos que tengan necesidades especiales de cualquier tipo, ligadas a dificultades de rendimiento. Se busca fomentar la coeducación, la cooperación entre iguales y la educación emocional.

Los estudiantes que tengan necesidades educativas especiales podrán beneficiarse de medidas flexibles. La norma adopta un enfoque de igualdad de género, la prevención de la violencia de género y el respeto de la diversidad afectivo-sexual. Para ello, se introducirá en Educación Secundaria la orientación educativa con perspectiva inclusiva y no sexista.