El miedo al parto: consejos para ayudarte a enfrentarlo

Francisco María García · 5 octubre, 2017

El miedo al parto produce en muchos casos un alto nivel de ansiedad que puede originar consecuencias perjudiciales en la mujer. Pero el conocimiento de este hecho no siempre impide que se produzca. Muchas mujeres no pueden evitarlo, en especial cuando se trata de madres primerizas.

Según se va acercando la fecha en que el parto tendrá lugar, es normal sentir un cierto nivel de angustia. Tener un poco de miedo a lo desconocido entra dentro de lo normal. El problema viene cuando esta situación es desproporcionada y la mujer siente auténtico pavor.

Hablar y exteriorizar esta situación de angustia es una de las soluciones ante el miedo al parto. También es importante informarse adecuadamente de lo que ocurre durante el parto, para así no tener ideas erróneas o preconcebidas que puedan causarnos más desazón.

La falsa alarma

Uno de los temores más usuales para todas las mujeres a medida que se acerca el parto es el de las falsas alarmas. ¿Qué ocurre si se va al hospital y se trata de una falsa alarma? En realidad, no sucede nada. Ningún profesional sanitario va a recriminar a una embarazada por el hecho de creer que ya ha llegado el momento. Más bien sucede todo lo contrario. Cuando se manifiestan síntomas y malestares que podrían indicar el inicio del parto, lo que debes hacer es ir a la clínica.

Cuando hay algún riesgo de embarazo se suele administrar la oxitocina en el parto.

El conocimiento y la confianza

Los expertos aconsejan que la embarazada y su pareja visiten las instalaciones de maternidad de su hospital. Allí verán las instalaciones de urgencias, las salas de parto, la planta correspondiente a pediatría, etc. Con ello se consigue que la ansiedad disminuya, además de conocer al personal y ganar confianza.

Por otra parte, el miedo al parto, si es muy intenso, afecta gravemente al cuerpo de la mujer. Produce tensión en los músculos y respuestas fisiológicas diversas, como palpitaciones, sudor, etc. Para evitar estos síntomas, existen algunos remedios naturales.

A medida que este miedo disminuya, el cuerpo estará mejor preparado, el útero volverá a funcionar correctamente y el dolor disminuirá.

Consejos para superar el miedo al parto

Como hemos visto, es fundamental asesorarse bien, especialmente en todo lo concerniente al momento del alumbramiento. No dejes de preguntarle al médico todas las dudas que surjan.

  • Una vez que comienza el embarazo, es muy positivo ir a clases de preparación al parto. Entre otras cosas, porque te ayudarán a entender que el embarazo, y posteriormente parto, son procesos naturales. La mujer aprenderá a relajarse y a respirar adecuadamente, con lo que el miedo al parto disminuirá.
  • Hay diferentes técnicas de relajación, que contribuyen a paliar el estado de ansiedad. Además, con estas técnicas se pueden controlar las emociones negativas.
  • La experiencia de otras mujeres puede ayudarte en algunos casos. Pero no hay que olvidar que cada persona es diferente. Y cada embarazo también. Lo que no hay que hacer es escuchar historias de partos con mal resultado. Eso no te aportará nada.
  • El apoyo de la pareja también es esencial. El padre tiene un papel fundamental durante el embarazo. Compartir los temores con él te ayudará a desahogarte y a tener una perspectiva diferente.
  • Cuando el miedo al parto es de mucha intensidad e influye en tu descanso o tus actividades diarias, es recomendable que hables con tu médico. Cabe la posibilidad de que él te derive a otros servicios sanitarios que te proporcionen una ayuda más específica, a un especialista, etc.
El miedo al parto se soluciona teniendo una buena comunicación con la pareja.

Preparación física y mental

No hay ningún motivo para ser pesimistas. Los análisis, ecografías y pruebas del diagnóstico prenatal se realizan para precisamente para asegurarse de que todo está bien. No hay que olvidar que los problemas que se producen durante el parto no llegan ni siquiera al 3%.

Las mujeres  con una visión negativa pueden tener un parto con más dolor. Pensando en positivo, se libera más nivel de oxitocina, una hormona que ayuda mucho a olvidar el dolor.

Además, por supuesto, es importante que te prepares físicamente para dar a luz. La preparación física incluye el trabajo con los músculos de piernas y glúteos.

El parto prematuro

En los supuestos en que el parto se adelante, tampoco debes temer nada. La confianza en los profesionales debe ser total. Estas situaciones exigen calma y serenidad, sobre todo por parte de la madre.

En caso de que tengas un parto prematuro, es preferible no hacer conjeturas ni angustiarse. El médico hará todo lo que esté en sus manos y aquello que sea más adecuado tanto para la madre, como para el bebé. Hay varias opciones: suministrar oxitocina para lograr contracciones, realizar una cesárea, etc.

Una vez que nazca el bebé, es importante controlarlo bien. Así, deberá estar un tiempo en la incubadora para que no haya riesgos en su salud. Aunque no sea fácil dejar al bebé en el hospital, toda familia debéis entender que el pequeño estará en el mejor sitio y en las mejores manos.