El azúcar en los niños: ¿cómo afecta a su concentración y comportamiento?

Kawaii · 1 febrero, 2018
Todos los padres debemos estar alertas a cómo afecta la concentración de azúcar en los niños en cuanto a su comportamiento y salud. Ten en cuenta los siguientes consejos para evitar inconvenientes en el futuro.

A todos nos ha pasado que vamos a una fiesta infantil con nuestros hijos y ellos llegan con una disciplina ejemplar. Sin embargo, una vez que comen alguna golosina, su espíritu y comportamiento se transforma. El azúcar en los niños los vuelve agitados y les da una energía desbordante.

Aunque esto no ha sido comprobado, algunos padres optan por realizar fiestas libres de gaseosas y golosinas. A cambio, ofrecen agua y emparedados con otros tipos de preparación.

No obstante, no hay ningún estudio que haya demostrado que el azúcar en los niños altere la conducta: son suposiciones muy generalizadas. En cambio, sí es lógico suponer que hay niños que son alérgicos al azúcar del tipo refinada o que poseen patrones que indican un exceso de azúcar en sangre.

¿Qué dicen los expertos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no aclara sobre los peligros que se pueden originar con el consumo excesivo de azúcar. Sugiere, sin embargo, que el consumo en niños no debería sobrepasar los 37 gramos diarios. En una dieta de 1.750 calorías, esto sería unas 7 cucharaditas de azúcar al día.

La recomendación pretende principalmente evitar que el exceso de consumo de azúcar en los niños ocasione problemas serios de salud, que se pueden volver crónicos una vez que entre en la adultez.

Se presume que el consumo de azúcar es tan adictivo como el consumo de la cocaína y otras drogas. Lo que quiere decir que, cuanto más azúcar consuman, más acostumbrarán al cuerpo a esa sustancia que pareciera inofensiva. Al no consumirla, se pueden sentir dolores de cabeza, mareos, ansiedad y fatiga.

El azúcar es en muchos casos el causante de la caries dental en los niños.

Problemas por la concentración de azúcar en los niños

Las enfermedades que se pueden ocasionar con el consumo excesivo de azúcar incluyen alteración del metabolismo, del corazón y de los dientes, entre otras. A continuación, enumeramos algunos otros de los problemas que se originan con el consumo excesivo de azúcar en los niños:

  • Los niveles de colesterol y triglicéridos aumentan.
  • Contribuye a que haya niños mas obesos, debido al aporte calórico del azúcar. Esta es uno de las principales preocupaciones en países desarrollados. Incluso la OMS ha declarado su preocupación al considerarla una epidemia.
  • La obesidad puede generar problemas cardíacos, ya que aumenta la presión arterial.
  • También puede causar diabetes. Es la segunda enfermedad crónica con mayor presencia en los niños.
  • El azúcar como componente adicionado a los jugos y a otras bebidas, no contiene ningún valor nutricional, pues no contiene minerales y vitaminas. Entonces, no es una dieta para nada saludable que contribuye a quitar el hambre y hace que se reduzca la ingesta de otros alimentos.
  • Tiene un importante impacto negativo sobre el páncreas.
  • Incrementa la aparición de caries dentales.
  • También produce hiperactividad, ansiedad y, en algunos casos, depresión.
  • La hiperactividad causada en el niño hace que pierda concentración escolar. Así, su rendimiento escolar baja de manera considerable.

Lo expuesto anteriormente significa que, cuando se consume de azúcar de manera excesiva, nos sentimos por momentos más despiertos, más activos y, de alguna manera, con más energías. La diferencia con respecto a los niños es que ellos se sienten con un nivel de actividad más alto.

Sin embargo, aclara la especialista Raquel Pérez de León, así como suben los niveles de la glicemia, estas vuelven a bajar. Esto se conoce como un bajón de azúcar.

Por otra parte, es importante aclarar que el consumo excesivo de azúcar puede ocasionar desvío de la atención en cualquier situación, especialmente la escolar. También puede causar problemas con el sueño, retraso cognitivo y sobrepeso.

El azúcar en los niños puede repercutir de muchas maneras negativas en su salud.

¿Qué se sugiere a los padres?

La recomendación más sana e idónea es que los niños consuman las cantidades necesarias y recomendadas repartidas en importes por las mañanas y por las tardes. Pero no en golosinas, sino como parte integral de sus alimentos.

Existen dudas de si debemos permitirles o no el consumo de azúcar a nuestros hijos. La respuesta es sencilla y clara: sí la pueden consumir, pero de manera controlada y evitando los excesos por todos los medios.

La mayoría de los alimentos, y en especial las frutas, contienen buenas cantidades de azúcares. Es importante destacar que los hábitos bien fomentados cuando son niños se traducirán en costumbres sanas para cuando sean adultos, es decir, no habrá problemas de sobrepeso o diabetes, entre otros males.

“Invertir en la salud producirá enormes beneficios”
-Gro Harlem Brundtland-

En conclusión, podemos afirmar que no todos los organismos son iguales. Por ende, las reacciones ante el consumo de azúcar son diferentes en cada persona. Unos la asimilan con gran facilidad y a otros les da el salto de la subida y del bajón. Lo primordial es mantener el equilibrio.