Dolor y parto: medidas de alivio del dolor

5 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Eva Manuela Cotobal
El parto y el dolor son tan antiguos como la humanidad, pero no siempre deben ir de la mano.

Durante el embarazo, surgen muchos miedos y preocupaciones que van cambiando a lo largo del transcurso de los meses. Hacia el final del embarazo, dolor y parto empiezan a ir unidos. El miedo al dolor o a complicaciones en el parto suele volverse el protagonista.Nuestras antepasadas han parido y, por ello, estamos aquí, pero ahora dolor y parto parecen ir siempre unidos.

No quiere decir que no debamos beneficiarnos de los avances de la medicina que han supuesto un cambio en la forma de parir, pero siempre sin olvidar que todas las mujeres están preparadas y capacitadas para parir, y que las técnicas de alivio del dolor deben utilizarse para ello, para aliviar el dolor, y no para medicalizar los partos y restar a las mujeres el poder de parir innato que poseen, aquí y ahora, o en mitad de la selva y hace un millón de años.

Quizás la técnica más conocida, más usada y la que produjo un mayor cambio en los partos es la analgesia epidural. Es cierto que alivia el dolor en el trabajo de parto, durante la dilatación y el expulsivo, pero debemos recordar y ser conscientes de que esto alivia, no anula.

La mujer debe ser capaz de poder sentir las contracciones, de manera que sean tolerables, pero es importante que no se produzca un bloqueo total, ya que esto se relaciona con mayores tasas de partos instrumentados (fórceps, ventosas…).Mujer con dolor durante el parto.

Es importante borrar de la cabeza la idea de que parir no me va a doler porque me pondré la epidural, y la idea contraria de que parir será el peor dolor del mundo. Cada cuerpo es diferente, incluso, cada parto en una misma mujer es diferente, y es lo que debemos recordar siempre: nuestro parto es solo nuestro.

Durante la dilatación y el expulsivo, tenemos muchas opciones. Dichas opciones las podemos dividir en técnicas no farmacológicas y farmacológicas.

Dolor y parto: medidas no farmacológicas

  • Técnicas de relajación y respiración. El ambiente debe ser tranquilo. Lo ideal es que siempre estés acompañada por la misma matrona, para que haya una relación de confianza, que tengas intimidad y un ambiente cómodo y agradable. No ayudan a esto las viejas infraestructuras de algunos hospitales en los que puede pasar por el paritorio más gente que en Gran Vía, los cambios de turno o el personal en prácticas que presenciará tu parto. Recuerda que siempre deberían pedirte permiso y presentarse.
  • Inmersión en agua. Algunos hospitales cuentan con bañera de partos. Diversos estudios demuestran que la inmersión en agua durante la dilatación disminuye el dolor de las contracciones, beneficia la dilatación y los desgarros que se producen en el expulsivo son mínimos. El problema aquí es que no todos los hospitales tienen bañera y, aunque algunos la tengan, su personal no está formado, por lo que no atenderán partos en el agua.
  • Movilidad y libertad. Es importante que puedas moverte, que adoptes la postura que te sea más cómoda, que uses la pelota de pilates o balón suizo, que permite realizar movimientos más amplios con la pelvis que, además, ayudaran al bebé, lianas o cualquier instrumento que te ayude. Muchas veces, la necesidad de mantener una monitorización fetal continua o bombas de medicación interfiere en dicha libertad de movimientos.
  • Masajes, aromaterapia, hipnosis, musicoterapia, TENS (Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea), aplicación de calor y frío… Cualquier cosa que te ayude es útil.Analgesia epidural durante el parto para aliviar el dolor.

Medidas farmacológicas

  • Bloqueo neuroaxial. Epidural y espinal (también combinada). La analgesia epidural se descubrió en 1921. Consiste en introducir anestésicos locales en el espacio epidural, lo cual bloquea las terminaciones nerviosas que salen de la medula. Te realizarán una punción en las vertebras lumbares, donde introducirán un catéter que permitirá mantener esta perfusión hasta el final del parto. Por lo tanto, es importante recordar que la epidural no se agota. Tardará unos 20 minutos en hacer un efecto completo. Una buena opción e la walking epidural, que alivia el dolor pero no produce bloqueo, por lo que podrás caminar y moverte libremente. La analgesia epidural no esta exenta de riesgos. Antes de administrarla, el personal encargado te informará de ello y deberás firmar un consentimiento. Los principales riesgos son hipotensión, dolor de espalda, picor, cefalea postpunción y, en casos excepcionales, daño permanente de los nervios, compromiso respiratorio y muerte.
  • Bloqueos periféricos. Paracervical y pudendo. El bloqueo paracervical se usa solo en las fases iniciales de la dilatación. Tiene un inicio rápido pero más riesgo de efectos secundarios. El bloqueo del pudendo se utiliza en expulsivos con instrumentación, alumbramiento, episiotomía y, a veces, como coadyuvante de la epidural.
  • Óxido nitroso. Es un gas inhalado. Tiene un inicio de acción rápido (unos 50 segundos). Se puede utilizar en cualquier fase del parto. Se elimina rápidamente y no afecta al bebé. Su eficacia es muy variable de unas personas a otras. Puede producir náuseas y mareos que son rápidamente reversibles al dejar de utilizarlo.

En conclusión, lo más importante es que conozcas todas las opciones que ofrece el lugar donde vas a dar a luz antes del parto, así como que no tengas un plan cerrado sobre lo que deseas, ya que durante el proceso pueden surgir acontecimientos que hagan modificar tu plan, y esto puede ser frustrante. Lo mejor es conocer todas las opciones e ir decidiendo a medida que transcurre el parto.

  • Ortiz-Gómez JR, Palacio-Abizanda FJ, Fornet-Ruiz I. (2014). Técnicas analgésicas para el parto: alternativas en caso de fallo de la epidural. SCIELO. 2014 Dic; 37(3).