Dolor de cabeza en niños: causas y tratamiento

El 69% de los niños sufren algún episodio de cefalea normal durante su infancia. Aunque el dolor de cabeza en niños puede deberse a numerosos factores, en la mayoría de los casos no se debe a ninguno que deba alarmarnos. Sin embargo, debemos estar atentos, ya que en algunos casos puede estar relacionado con alguna enfermedad grave.

Factores que producen dolor de cabeza en niños:

La cefalea puede ser de dos tipos dependiendo su origen: cefaleas primarias y secundarias. La cefalea primaria implica algún cambio en su cerebro; puede deberse a sustancias químicas, vasos sanguíneos dilatados o tensión muscular.

La cefalea secundaria es la que se presenta como síntoma de alguna otra enfermedad. Algunas de las más comunes son:

  • Enfermedades infecciosas.
  • Enfermedades no infecciosas como la gripe, un resfriado o cualquier otra enfermedad viral.
  • Traumatismo en el cráneo.
  • Alergias o sensibilidad a algún alimento.
  • Agotamiento físico.
  • Hambre o deshidratación.
  • Problemas en los dientes o encías.
  • Implicación de drogas o toxinas.

Es muy importante no auto diagnosticar al niño y llevarlo al pediatra para que le haga un examen y determine la causa real.

Aunque no es lo más habitual, también existe la posibilidad de que el dolor de cabeza en niños sea síntoma de alguna enfermedad más grave. Por eso, si tu hijo presenta dolor de cabeza muy intenso durante un periodo de tiempo excesivo, es importante que el médico revise su historial clínico y le realice un examen exhaustivo.

El dolor de cabeza en niños puede deberse a numerosas causas.

De igual manera debemos actuar si el niño presenta cualquiera de las siguientes complicaciones:

  1. Mareos o pérdida de visión.
  2. Cuello rígido o debilidad en algún punto de su cuerpo.
  3. Pierde el habla, le cuesta pronunciar palabras o altera el orden de las mismas.
  4. Confusión mental.

¿Cómo cuidar a mi hijo en casa?

Como ya hemos visto, la cefalea se puede producir por diversos motivos. En base a eso, podemos aumentar los cuidados del niño en casa y ayudarle a disminuir los síntomas de la siguiente forma:

  • Es importante que le proporcionemos un lugar de descanso agradable en el que pueda tumbarse y dormir si lo desea. Cuando se sufre cefalea, los ruidos son muy molestos para la mayoría de los pacientes; por lo tanto, se recomienda que dicho lugar sea lo más silencioso posible y que esté oscuro.
  • No debemos de obligar a nuestro hijo a realizar esfuerzos físicos.
  • Si el niño sufre cefalea porque tiene hambre o está deshidratado, es muy importante que usemos nuestras mejores armas para que se alimente bien y beba mucha agua, de manera que esto no le ocasiones complicaciones más graves.
  • Podemos suministrarle un analgésico cuando comiencen los síntomas de dolor si ha padecido episodios muy intensos, especialmente si ya ha sido diagnosticado y padece de migrañas, y siempre que su pediatra nos lo permita.
  • Si el dolor de cabeza en el niño no es muy fuerte, podemos ayudarlo a distraerse para que se entretenga y olvide, en la medida de lo posible, el dolor.

Consejos para prevenir el dolor de cabeza en niños:

  • Si la causa del dolor de cabeza es el estrés o la tensión, es fundamental mantener unos horarios y disciplinas regulares para tratar que desaparezca lo antes posible. Es aconsejable tener un horario fijo de actividades escolares, de ejercicio, de ocio, de sueño etc.
  • Es muy importante descubrir si existe un desencadenante en estas crisis. Por ejemplo; ¿Ocurren siempre que llega del colegio?, ¿Al hacer mucho ejercicio físico?, ¿Tras alguna comida? Esto nos ayudará a determinar qué ocurre y a adoptar y medidas que nos ayuden a la prevención del dolor de cabeza.
  • Evitar los espacios cerrados y con mucha gente que puedan producirle agobio.

El dolor de cabeza en niños puede deberse a problemas de visión.

  • Ir al oculista y revisar la visión del niño. Es recomendable acudir al oftalmólogo tras el comienzo de cada nuevo curso escolar. De esta manera nos aseguraremos de que no tiene problemas de visión y, en caso de que no vea bien, evitaremos que sufra los dolores de cabeza que muchas veces van aparejados.
  • Prevenir su exposición al sol sin protección.

Si pese a todas estas actuaciones tu hijo no presenta mejorías o su dolor de cabeza aumenta, quizá sea necesario que lo lleves de nuevo al pediatra para que realice un examen exhaustivo de sus síntomas individuales y estudie su situación a fondo.

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