El dolor crónico infantil

Francisco María García · 2 febrero, 2018
Entre las afecciones que pueden sufrir nuestros hijos, hay diferentes grados de dolor. El dolor crónico infantil es una de las manifestaciones más intensas, que además se agrava por su duración en el tiempo.

El dolor crónico infantil es una enfermedad que padece un tercio de la población de los niños. Puede deberse a enfermedades crónicas o algún otro tipo de patología. En algunos casos, estos orígenes no pueden ser diagnosticados, lo que incrementa aún más el padecimiento.

Se considera dolor crónico cuando la sensación se mantiene constantemente por un periodo de 6 meses a un año sin que exista alguna mejoría por tratamientos o intervenciones quirúrgicas. Las quejas infantiles más comunes son cefaleas, dolor abdominal y en las extremidades.

Aunque pocos especialistas abordan este tema, el dolor crónico infantil ha comenzado a tomar importancia en la salud pública. El reto, hoy en día, radica en establecer mecanismos de evaluación del dolor especializados para niños.

El dolor crónico infantil: descripción

En líneas generales, el dolor crónico infantil tiene las mismas condiciones que en los adultos. Se trata de un dolor constante que ha pasado de ser un síntoma a convertirse en una enfermedad. El mayor reto de la ciencia es acceder al niño para conocer la gravedad del dolor.

Por lo general, los especialistas acostumbran a calificar el dolor de acuerdo a estadios. Esto permite conocer el grado de molestia del paciente y su umbral del dolor; es decir, el punto hasta donde es capaz de aguantar el malestar.

En el caso de los niños, esta clasificación se hace más difícil porque no cuentan con todos los recursos para comunicarse.

¿Cómo identificar el dolor crónico infantil?

Primero, debemos escuchar al pequeño si dice que le duele la barriga, la cabeza o cualquier otra parte del cuerpo. Muchos padres restan valor a las quejas de sus hijos.

En ocasiones tratan los síntomas como pasajeros sin detenerse a evaluar el origen. Cuando un quejido se hace recurrente, es importante brindarle la atención necesaria para evitar daños mayores.

Las cefaleas son una forma frecuente de dolor crónico infantil.

Además, se recomienda tomar las siguientes medidas cuando aparece un dolor:

  • Controlar la frecuencia y duración. El dolor guarda un patrón y, cuando se trata del dolor crónico, ese patrón es constante tanto en su frecuencia como en su intensidad. Si se trata de un dolor crónico, las quejas pueden ir en aumento.
  • Identificar las crisis y su comportamiento. El dolor crónico tiene un efecto potente sobre el comportamiento del paciente. Aunque en muchos casos supone una incapacidad física, también puede afectar a su estado de ánimo. Si el niño pasa mucho rato solo, retraído o triste, puede ser efecto de su padecimiento.

“El dolor crónico infantil es un dolor constante que ha pasado de ser un síntoma a convertirse en una enfermedad”

¿Qué hacer ante la sospecha de dolor crónico infantil?

Está comprobado que el dolor crónico puede llevar a una discapacidad y también puede establecerse como una enfermedad en la adultez. Por ello, se hace hincapié en la importancia de atenderlo a tiempo.

Visita al especialista

Ante el quejido constante del malestar, lo primera obligación es acudir al médico. En primera instancia, se debe acudir al pediatra; si todavía quedan dudas después de hacerlo, se puede visitar al especialista relacionado con la molestia.

El diagnóstico

En la actualidad, algunas técnicas empleadas en adultos se han adaptado para su uso en los niños. Los métodos más comunes son los que ayudan al paciente a expresar su dolor con dibujos. En caso de niños mayores de 6 años, se les muestra un listado de expresiones con las que debe identificar su dolor.

Cómo tratar el dolor crónico infantil

Los especialistas coinciden en que el dolor crónico se debe tratar con distintitos recursos médicos. El tratamiento debe incluir medicamentos, terapia física y emocional, así como también ayuda psicológica y acompañamiento clínico.

La consulta con el especialista es fundamental en los casos de dolor crónico infantil.

Entre las consecuencias que puede provocar la atención inapropiada del dolor crónico está la depresión. Además, existe una tendencia a la adicción a fármacos o calmantes, incluso en niños.

Ante la sospecha de dolor crónico, se debe evitar a toda costa la automedicación. Seguir las instrucciones del especialista y brindar soporte psicológico al niño es fundamental para el éxito del tratamiento.

La terapia del dolor

La terapia del dolor es una técnica que contribuye a mejorar la calidad de vida del paciente con dolor crónico. Consiste en un tratamiento de analgesia controlada acompañado de ayuda psicológica.

Este tipo de terapia, que comienza aplicarse en niños, ayuda a fortalecer las defensas y mejora el estado de ánimo. Además, contribuye a la reproducción de hormonas asociadas a la cicatrización de heridas.