¿Cuánto cambia el cuerpo de la mujer embarazada?

Agetna · 27 diciembre, 2016

El cuerpo de la mujer embarazada cambia sobremanera, comenzando por el vientre que crece según el avance de la la gestación y terminando por su cerebro. La gravidez provoca modificaciones a nivel funcional, anatómico y psicológico. Unos para adaptar al organismo al nuevo estado que afronta y sufragar las necesidades fetales, otros, como consecuencia directa de este proceso.

Ponte al tanto de todos los cambios que se producen en tu cuerpo en cada uno de tus embarazos. En el presente artículo te hablaremos al respecto.

Variación en el centro de gravedad

Durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre cuando el vientre es más abultado, las embarazadas inclinan la cabeza y la espalda hacia atrás con el objetivo de amortiguar el peso.

Debido a esta postura y al aumento del peso corporal, el andar de la mujer se hace más lento. Dicha postura se mantendrá de esa manera hasta que se produzca el alumbramiento.

Aumento de peso

El aumento del peso corporal es normal en esta etapa, de hecho, este debe incrementarse necesariamente porque de lo contrario significaría que: o la mujer está adelgazando, o el feto no está creciendo; y cualquiera de los dos casos supone un problema.

Malestares y padecimientos

Mujer embarazado con náuseas matutinas

Algunas féminas padecen malestares desde el principio de su embarazo:

  • Vómitos
  • Nauseas
  • Dolor bajo vientre
  • Dolor e inflamación de los senos

Con el avance de las semanas estos pueden incrementarse, desaparecer o sustituirse por:

  • Inflamación de manos, piernas y pies
  • Síndrome de túnel carpiano
  • Estreñimiento
  • Acidez estomacal
  • Calambres y contracciones en los músculos de las piernas
  • Síndrome del dolor lumbar

Existen también padecimientos que se asocian directa o indirectamente a la gestación:

  • Infección urinaria
  • Infección vaginal
  • Diabetes gestacional
  • Preclamsia
  • Amenaza de aborto espontáneo

Aunque, así como muchas se ven aquejadas por estos y otros padecimientos hay otras que llevan sus embarazos libres de malestares y llegan a dar a luz casi como se sentían antes de salir embarazadas.

Melasma

El melasma es esa pigmentación oscura que aparece en el rostro de la embarazada. Suele salir en la frente, alrededor de los labios, en las mejillas y la nariz.

En algunas puérperas el melasma se aclara con el paso de los meses, en otras se mantiene, y en un tercer grupo desaparece por completo.

Despiste

gases-en-el-embarazo

El despiste o la falta de concentración es otro de los síntomas evidentes y hasta comunes de las mujeres embarazadas.

Este hecho está básicamente relacionado con la actividad hormonal y neuronal de esas féminas, las que, sobre todo en el segundo y tercer trimestre, se centran en “el mantenimiento y desarrollo” de un nuevo ser humano.

Otro aporte lo tiene su centro de atención, el cual se dirige preferentemente hacia todo lo relacionado con el embarazo, el bebé, el alumbramiento y la crianza del niño.

Aumento de los senos

La inflamación de los senos, la secreción de un líquido blanquecino en algún que otro momento, los ligeros dolores que aparecen y desaparecen, el incremento de la sensibilidad… todas estas señales son frecuentes a medida que se acerca el alumbramiento.

El aumento de las mamas significa que ellas se están preparando para dar alimento a la criatura que está por nacer.

Desplazamiento de algunos órganos

El desplazamiento de algunos órganos es normal durante el embarazo. Ello resulta imprescindible para que el feto tenga suficiente espacio en el que crecer.

A medida que avanzan las semanas el útero de la embarazada crece hasta aumentar unas cuantas veces su tamaño. Esta expansión, hace que algunos órganos se desplacen hacia arriba.

El desplazamiento de órganos como los que se encuentran en la región abdominal no supone un problema para la salud de la mujer y a pocas semanas del parto, todos ellos vuelven a su lugar de origen.

Torpeza en la habilidad motora

Las torpezas en la habilidad motora es otro de los síntomas comunes de las embarazadas.

Si antes fuiste una mujer delicada y cuidadosa, es probable que durante tu embarazo notes que los objetos se te caen de las manos, o empujas y rompes las cosas mientras caminas a su alrededor.

Entre los factores que provocan estas torpezas no podemos dejar de mencionar:

  • La hinchazón de las manos y la relajación de sus articulaciones. Cuando esto ocurre se te hace difícil notar si sostienes bien los objetos
  • Falta de concentración
  • Poca percepción del nuevo peso corporal

El cambio más evidente y, por mucho, el mejor de todos

Como ya habrás advertido, el cuerpo de las embarazadas sufre muchos cambios. Algunos de ellos pueden ser bastante molestos, otros, imperceptibles.

Ya sea que tu gestación se vea afectada por unos u otros, existe un cambio trascendental y mágico que anula los restantes: el cambio de dejar de ser una sola mujer para convertirte en madre.

Cuando acojas en tus brazos a la criatura que hoy gestas, darás razón a lo que te decimos.