Cuándo acudir al psicólogo infantil: Por cambios de conducta y prevención

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 4 febrero, 2019
Mervis Romero · 4 febrero, 2019
¿Tu hijo se encuentra en medio de cambios y fases críticas en su comportamiento? Descubre en qué momento las conductas de tu niño dejan de ser normal y cuándo es necesario acudir al psicólogo infantil.

Los niños experimentan diferentes etapas que conllevan repentinos cambios de comportamiento. Debido a esto, algunos padres empiezan a preocuparse y preguntarse si es normal. ¿Es ese tu caso? Puede que te preguntes cuándo acudir al psicólogo infantil. A continuación, descubre si solo es una etapa que se irá por sí sola o si necesitas llevar a tu hijo al especialista.

El psicología infantil se especializa en la comprensión de acciones y procesos de los niños, que interpreta para indicar el tratamiento adecuado.

¿Qué hacer antes de acudir al psicólogo infantil?

El desarrollo del niño se determina por las características de su sistema nervioso, el cual no es lo suficiente maduro hasta los 7 años. Por ello, es necesario considerar bien las características de la personalidad de tu hijo antes y después de esa edad. Además, puede que el niño tenga ciertas actitudes solo porque tiene un carácter muy diverso.

Por otro lado, no siempre el problema del niño radica en él, sino en los padres. A veces, tienen expectativas muy elevadas, por lo que exigen demasiado al pequeño. De hecho, si lo sobreprotegen puede que no le permitan desarrollar sus habilidades completamente. Así, antes de acudir al especialista sigue estas sugerencias:

Habla con tu pareja o la niñera

Es importante que antes de acudir al psicólogo converses con tu pareja o el cuidador. Puede que el niño, en ocasiones, presente comportamientos contigo que no muestre con otras personas. Es posible que, en estos casos, la causa sea la necesidad de llamar la atención. También, el empleo de pautas educativas inadecuadas.

Conversa con la familia y los agentes escolares

La familia y los maestros son una fuente de información muy útil. Te darán pistas acerca de lo que sucede. Por ejemplo, es posible que la maestra de tu hijo te indique si tiene algún problema con los compañeros que lo afecte o si tiene dificultades de aprendizaje. Además, puede que los abuelos recuerden un pariente que haya tenido ese mismo comportamiento.

Cuándo pedir la ayuda especializada

Es necesario acudir al psicólogo infantil cuando la conducta de tu hijo se aleja demasiado de los comportamientos usuales de los niños de su edad. Por ejemplo, si los demás denominan el lenguaje y tu pequeño solo balbucea. También, si continúa con rabietas que los otros han dejado de hacer tiempo atrás. Sin embargo, hay otras actuaciones, cambios y situaciones, que requieren también de la ayuda especializada.

Cuando hay cambios de conductas y actitudes

Si el niño muestra un repentino cambio; por ejemplo, lo notas triste, muy irritable o apático sin explicación aparente, debes acudir al especialista. También, si le da un miedo incontrolable estar solo o le cuesta conciliar el sueño. ¿Siente terrores nocturnos o padece pesadillas? En este caso, debes consultar al psicólogo. O, cuando tiene problemas para relacionarse con sus compañeros, si no tiene amigos y se comporta de forma violenta.

El niño necesita ayuda profesional cuando exhibe comportamientos muy difíciles de manejar como la agresividad, desinterés fuera de lo común, obsesiones o un apego excesivo. Lo mismo ocurre si tiene problemas constantes en la escuela, le cuesta concentrarse o se muestra demasiado tranquilo. Además, es importante que acudas al psicólogo si sufriera acoso escolar.

Por otro lado, si el pequeño se cansa constantemente y no tiene ganas de jugar, puede estar necesitando ayuda profesional. Lo mismo, si sufre depresiones por preocupaciones, soledad o problemas familiares.

Mejor, prevenir

No siempre es necesario esperar a que el problema aparezca. En determinadas circunstancias es conveniente pedir ayuda al psicólogo para prevenir. Especialmente, si sabes que tu hijo tiene que enfrentar un cambio importante que puede desestabilizarlo. Por ejemplo, ante un divorcio, el cambio de escuela, ciudad o la muerte de una persona allegada o de uno de los padres.

Cabe destacar que, al consultar al psicólogo no siempre será necesario trabajar directamente con el infante. Puesto que, en muchas ocasiones, el especialista dirige la intervención a orientar a los padres. Por consiguiente, es posible que te ayude a hacer cambios en las pautas de educación. También, a sentir más seguridad en el momento de actuar ante una reacción del niño.

Si tu hijo tiene algunas de las conductas anteriores lo mejor es atenderlo. Pero, recuerda: acudir al psicólogo infantil no es todo. Para ver el efecto, debes mejorar el estilo de educación. Sobre todo, conocer necesidades de tu hijo, darle cariño, exigirle disciplina y dispensarle la atención necesaria.

  • Gimero-Bayón, A. (1996). Comprendiendo como somos. Dimensiones de la personalidad. Bilbao: Desclée de Brouwer.
  • González, J. (1987). Psicología de la personalidad. Madrid: Biblioteca Nueva.
  • Souza, J. C.; Fraga, L. L.; Oliveira, M. R. de; Buchara, M. dos S., et al. (2004). “Atuação do psicólogo frente aos transtornos globais do desenvolvimento infantil”, Psicologia: Ciência e Profissão, 24 (2), 24-31.