¿Cómo vivir feliz el periodo de lactancia?

Fernando Clementin 5 mayo, 2018
Si tienes dudas para afrontar el proceso de lactancia, no dudes en planteárselas a quienes puedan ayudarte. Sin embargo, se trata de una etapa natural y preciosa: te damos recomendaciones para vivirla plenamente.

Dentro de todas las etapas que conforman la maternidad, la lactancia es una de las más especiales. En ella se conforman los lazos inigualables entre una mujer y su hijo; además, ser su fuente de alimento es una responsabilidad y un honor para ella. En medio de tantas emociones y tareas, hay que dejar espacio para vivir feliz el periodo de lactancia.

La lactancia es tan importante que, de hecho, se comienza con ella cuando el bebé tiene minutos. Esto tiene dos funciones: la primera es darle al bebé una conexión temprana con su mamá y probar sus reflejos para succionar; además, también es importante que absorba y digiera los nutrientes esenciales que contiene el calostro.

Sobre todo para las madres primerizas, esta etapa puede acarrear ciertas dudas. Para que puedas vivir feliz el periodo de lactancia, tal y como tú y tu pequeño lo merecen, te dejamos algunas recomendaciones importantes.

Consejos para vivir feliz el periodo de lactancia

1. No dudes ni sientas pudor

La lactancia es un proceso totalmente natural e innato. Piensa en los animales, que son mamíferos igual que nosotros; ellos no poseen la capacidad de razonar, pero aún así son perfectamente capaces de alimentar a sus bebés.

Tampoco te dejes atemorizar por quienes plantean que no debe hacerse en público o que debes ‘esconderte’ para amamantar. No hay falacia más grande que esa. Siempre siéntete en todo tu derecho para alimentar a tu bebé cuando lo necesite.

Vivir feliz el periodo de lactancia es necesario para la salud de la mujer y su bebé.

2. Encontrar la postura correcta

Es natural que al principio no te sientas cómoda con la posición clásica para amamantar a tu bebé. La realidad es que hay muchas; la elección se basará exclusivamente en tu comodidad y la del bebé.

Una mala postura puede causar escasa producción de leche e irritación del pezón, debido a la mala fuerza de succión que ejercerá el pequeño al no tomar cómodo. No obstante, tampoco constituye un factor por el que deberías preocuparte demasiado. Con el tiempo irás notando cual de las muchas posiciones les sienta mejor a ambos y solucionarás el asunto.

“La lactancia es tan importante que, de hecho, se comienza con ella cuando el bebé tiene minutos. Sin embargo, puede presentar dudas, sobre todo para las madres primerizas”

3. ¿Qué debo comer?

El bebé recibe a través de la leche materna los nutrientes que la mamá posee en su cuerpo. Por supuesto, estos se obtienen de la alimentación. Por lo tanto, es recomendable abandonar los hábitos no saludables —es decir, seguir como en el embarazo— y, de la misma manera, llevar una dieta completa y variada.

Según los especialistas, los nutrientes esenciales en esta etapa son el calcio, el hierro, los hidratos de carbono —aportan energía—, las proteínas y las grasas saludables. Además, no olvides mantenerte hidratada constantemente.

4. ¿Ya es momento de que deje?

Hay madres que se incomodan cuando la lactancia se extiende demasiado. Las preocupaciones son, por un lado, no estar produciendo suficiente leche para saciar las necesidades del pequeño; y por otro, que no abandonarla a tiempo pueda causarle algún mal.

En cuanto a lo primero, es importante que, a partir de los seis meses, comiences a ofrecerle otros alimentos para variar su alimentación. Sobre tu producción de leche no deberías hacerte problema: el mecanismo de regulación del organismo se encargará de ello.

Por lo segundo, la lactancia prolongada no presenta ningún riesgo. Esta podría extender hasta los cinco, seis e incluso siete años si así lo desean ambos; no obstante, suele haber bastante presión social en torno a esto. Una vez más: quienes deciden son tú y tu hijo. Las críticas, en realidad, se deben a la falta de información de la sociedad.

Toda madre se merece vivir feliz el periodo de lactancia.

5. ¿Qué puede salir mal?

Como en todo nuevo proceso que afrontamos, tememos a que algo pueda causarnos problemas. La mayoría de las madres logran amamantar exitosamente, incluso las primerizas. Claro, puede haber problemas; los más comunes son la inflamación o dolor en los pezones y una afección denominada mastitis.

Sin embargo, ninguno de ellos reviste gravedad; los podrás superar perfectamente con ciertos cuidados y, por supuesto, con la ayuda de tu médico de confianza.

Finalmente, recuerda que, de ninguna manera, estás afrontando este proceso sola. Tu pareja, tu familia y tus amigas están allí para ayudarte y aconsejarte. Guardarte los miedos es lo último que debes hacer: exteriorízalos para estar más tranquila.

En todo caso, si aún así necesitas hablar con especialistas del tema —más allá del médico, claro— existe una asociación llamada La liga de la leche. Esta se dedica a asesorar telefónicamente a madres con dudas y problemas para que puedan vivir feliz el periodo de lactancia. Puedes encontrar más información al respecto en su página web.

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