Cómo manejar el resentimiento entre hermanos

Adrianazul · 22 octubre, 2017

Es natural que los hermanos peleen todo el día y por motivos que muchas veces resultan irrelevantes. No obstante, es la capacidad de solucionar sanamente sus diferencias los mantendrá lejos de sentir resentimiento.

Los hermanos siempre van a tener diferencias, así como en ocasiones la tienen algunas parejas y los seres humanos en general. Y una de las claves para resolver esas diferencias está en la calidad de la comunicación que tenga la familia.

La comunicación debe ser abierta, sincera y respetuosa entre todos los integrantes de la familia, quienes deben tener siempre la oportunidad de expresarse en igualdad de condiciones. Al permitirlo, lograrás que tus hijos se sientan escuchados, amados y también valorados.

Por qué surge el resentimiento entre hermanos

Hay muchas razones para que esto ocurra; sin embargo, la psicoterapeuta neoyorquina Jeanne Safer explica que existen dos tipos de personalidad propensas a resentirse.

Se trata de esas personas que son demasiado hostiles y los recolectores de quejas, como los llama Safer. ”Estos son los que dicen: nunca me dijiste gracias por las flores que te di en 1982. Eso agota mucho a la gente”, añade la psicoterapeuta.

En este artículo extraído de Psychology Today también explican que la evolución es otra de las razones por las que surge el resentimiento entre hermanos. Y lo justifica con el siguiente argumento: Los hermanos están programados para ser rivales y competir por uno de los recursos más cruciales de la vida: la atención paterna.

La cuestión está justamente ahí; en el trato y la atención que como padres les den a sus hijos. Ser lo más equilibrados y justos hará la diferencia.

Manejar el resentimiento entre hermanos no es tan difícil como solemos creer.

Estrategias para manejar el resentimiento entre hermanos

Trato equitativo

Es natural que los padres sientan más afinidad por un hijo que por otro. Sin embargo, el secreto para manejar -o incluso evitar- el resentimiento entre hermanos es que los padres se enfoquen en que sus hijos sientan que sus necesidades son tomadas en cuenta y que no se les discrimina de ninguna manera.

Es necesario que todos los miembros de la familia sientan que se les presta la misma cantidad y calidad de atención y que además se les brinda el mismo afecto.

Reglas justas

Las reglas o normas de la casa deben ser claras para todos los integrantes de la familia. Y debe ser igual la aplicación de los correctivos o de la disciplina hacia quien las infrinja.

Lo ideal es que exista un equilibrio entre papá, mamá y que ellos en mutuo acuerdo definan cómo se deben corregir a los niños y que ambos sean garantes de que se les trata de la manera más justa posible.

Evita hacer comparaciones

Al igual que el resto de los seres humanos, a los niños les resulta incómodo que los comparen con alguno de sus hermanos u otros niños.

Evita lo más que puedas comparar a tus hijos. Todos los niños son diferentes; y aunque ciertamente muchos padres a veces quieren resaltar las cualidades o los defectos de uno de sus hijos para que los demás aprendan de él, es necesario elegir muy bien las palabras.

Ten en cuenta que los niños son muy sensibles y pueden malinterpretar las palabras y las intenciones de sus padres o de sus hermanos. Esa malinterpretación puede crear resentimiento entre hermanos.

Los padres deben enfocarse en que sus hijos sientan que sus necesidades son tomadas en cuenta y que no se les discrimina de ninguna manera.

Comparte con todos tus hijos

Intenta darle la misma calidad y cantidad de tiempo a cada uno de tus hijos. Es bueno que compartas momentos con ellos de manera individual y también de manera grupal. Elige actividades en las que puedan disfrutar de alguna afición en común y disfrútalas con ellos.

Está atenta a las etapas de tus hijos

Muchas veces los papás no se dan cuenta de que sus hijos sienten resentimiento hacia sus hermanos. Pero esta situación se hace notoria cuando los niños no pueden resolver sus diferencias sanamente.

Si esto ocurre dentro de tu familia ten en cuenta que es natural que los niños de las familias numerosas compitan por la atención de sus padres. Incluso hay edades en las que los celos entre hermanos son frecuentes. Una de ellas es entre los 6 y 7 años de edad del niño, justo cuando empieza a independizarse y a formar su personalidad.

A esa edad es vital que le hagas sentir a tu hijo que lo quieres. Si tienes un hijo de esta edad hazle sentir de manera clara y sin exagerar que siempre puede confiar en ti.La adolescencia es otra de las etapas difíciles, en la que es necesario estar cerca de ellos y atender sus emociones.

En general, cuidar de las emociones de tus hijos y establecer una comunicación abierta y sincera con ellos hará que el ambiente en casa sea propicio para que todos los integrantes de la familia se sientan a gusto.