Cómo influyen las dietas vegetarianas en los niños

Fernando Clementin · 27 enero, 2018
Las dietas vegetarianas en los niños pueden ofrecer excelentes resultados si son diagramadas por un profesional. ¿Cuáles son sus beneficios y posibles riesgos? ¿Es una buena opción?

El vegetarianismo puede presentar grandes beneficios para la salud. Además de prevenir varias enfermedades, favorece el aparato digestivo y hasta nos ayuda a estar en forma. Como la alimentación se enseña desde la infancia, detallaremos todo lo que hay que saber sobre las dietas vegetarianas en los niños.

Las personas que deciden adoptar una dieta vegetariana pueden tener diferentes motivos. Uno de ellos es el rechazo a comer carne y pescado. El argumento central es la oposición a grandes empresas que maltratan animales para comercializar su carne.

Sin embargo, también están convencidos de que es una práctica sumamente beneficiosa para su salud. Una alimentación basada en vegetales y frutas (entre otros tipos de alimentos) puede tener efectos sumamente positivos.

Además existen sustitutos para la carne que hacen que no falte ningún nutriente en su organismo.

¿Qué pasa cuando los padres vegetarianos quieren transmitir este modo de vida a los niños? ¿Su salud corre algún riesgo? Veámoslo a continuación.

Beneficios y riesgos de una dieta vegetariana

Como dijimos, las dietas vegetarianas en los niños pueden otorgarles grandes ventajas al funcionamiento de su organismo. Hay que tener en cuenta.

Sin embargo que la lactancia materna previa a la infancia debe respetarse, sin excepción, ya que constituye la base y el combustible de su desarrollo. Estas son algunas virtudes del vegetarianismo:

  • Nutrición saludable. La incorporación de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas, que aportan vitaminas, minerales, fibra y proteínas vegetales es muy buena para nuestro bienestar. Además, así nos libraremos de ingerir colesterol y grasas excesivas presentes en la carne.
  • Prevención de enfermedades. Las principales son la hipertensión arterial y el colesterol alto. Aunque son enfermedades ligadas a la adultez, las probabilidades de padecerlas disminuyen considerablemente si nos cuidamos desde pequeños. El vegetarianismo también ayuda a prevenir el cáncer, la diabetes y enfermedades del corazón.
  • Mejora la digestión. Es muy común ver chicos con problemas digestivos o incluso obesidad por la ingesta de demasiada comida no saludable. Las dietas vegetarianas en los niños les proveen de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibras que mejoran notablemente su funcionamiento digestivo. Asimismo, también contribuyen a bajar de peso cuando es necesario.
Las frutas y vegetales son sumamente saludables para los niños.

Posibles riesgos

En cuanto a los riesgos, el más evidente es una posible carencia de alguno de los nutrientes esenciales. Suele ocurrir que, al no sustituir las carnes con los alimentos adecuados, se produce un déficit de hierro, proteínas, vitaminas D y B12 y grasas, que son necesarias en cantidades mínimas.

Por lo tanto pueden desarrollarse  malformaciones o se puede llegar a padecer enfermedades como la anemia u otros trastornos alimenticios. Entonces resulta fundamental consultar con un nutricionista para asesorarse sobre los pasos a seguir teniendo en cuenta las necesidades de cada persona.

“Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana” –Albert Einstein.

Cómo sustituir la carne en la dieta

Algunas buenas opciones para reemplazar la carne en nuestra rutina alimentaria son:

  • Legumbres, frijoles o garbanzos. Aportan grandes cantidades de proteínas, algo fundamental para quienes defienden la ingesta de carne como una necesidad.
  • Soja. Algunos de sus derivados (carne, leche y queso) superan a la carne vacuna en cuanto a aporte proteico. Además, aporta aminoácidos esenciales y reduce el colesterol.
  • Champiñones. Aportan sabor a las comidas y contiene vitaminas.
  • Huevos. Fuente de proteínas.
  • Frutos secos y cereales. Bajos en grasas y también fuente de proteínas.
Las dietas vegetarianas en los niños deben elaborarse con la asesoría de un profesional.

¿Son recomendables las dietas vegetarianas en los niños?

No hay una respuesta única a esta pregunta. Si bien algunas personas se oponen a esta idea, restringir el consumo de carne no produce efectos nocivos en quienes así lo deciden.

Por lo tanto, las dietas vegetarianas en los niños pueden ofrecer excelentes resultados si son diagramadas por un profesional. El peor error que podrías cometer es incorporar alimentos de todo tipo “para que no le falte nada” sin siquiera haber analizado las necesidades particulares del niño.

Una dieta equilibrada debe contener las cantidades suficientes de nutrientes como: hierro, calcio, proteínas, vitaminas (de diversos tipos).

Recomendaciones para aplicarla

  • No lo acostumbres a comer siempre lo mismo. Recuerda que los niños se aburren fácilmente. Entonces, si le sirves siempre lo mismo para desayunar o almorzar, se cansará y querrá probar otras cosas. Trata de usar el ingenio y probar recetas nuevas a menudo.
  • Explícale el por qué de su dieta. De nada servirá que lo obligues a comer como tú quieres sin decirle las razones. Siéntate y dile toda la verdad. Así, cuando crezca y pueda decidir sobre su alimentación, tendrá más presente la argumentación de la educación que recibió en casa.
  • No te asustes si come poco. Hay una etapa en la que el crecimiento del niño se ralentiza. Por ende, también pasará con sus necesidades nutricionales. En este caso, debes mantener la variedad y los niveles calóricos recomendados por el nutriólogo.

Finalmente es importante que valores su opinión y lo dejes tomar sus propias decisiones. Puede que apoye tus ideas y siga tu camino, pero también está la posibilidad de que esto no pase. Sea cual sea su postura, hay que respetarla.

Lo primordial es que se valore su voz. Recuerda que es un ser humano y puede de decidir sobre su propia vida, aunque te cueste mucho trabajo aceptarlo.