¿Cómo deben usar los niños las tecnologías?

9 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
En la actualidad, los niños se encuentran inmersos en un entorno altamente digitalizado. En vistas a esto, resulta necesario saber educar a los más pequeños en el uso responsable y saludable de las tecnologías.

A día de hoy, no hay dudas de que la tecnología forma parte de nuestras vidas. Es un hecho que nuestras sociedades son cada vez más tecnológicas, lo cual se refleja en nuestro estilo de vida y cotidianidad. A raíz de esto, surgen una serie de cuestiones y preocupaciones en torno a cómo deben usar los niños las tecnologías, cómo pueden afectar a su salud, etc.

Un uso inapropiado de las tecnologías puede generar, tanto a niños como adultos, problemas de salud físicos y cognitivos. Por ejemplo, un uso excesivo de tiempo de pantalla puede producir dolores de cabeza y espalda, y sequedad en los ojos, a la par que ansiedad.

No obstante, en vistas a que los niños se encuentran en un mundo altamente digitalizado, no podemos apartarlos del contacto y uso de las tecnologías. Además, los adultos debemos tener presente que, en un futuro, los niños las necesitarán en prácticamente todos los ámbitos de su vida. Por lo tanto, la clave se encuentra en enseñar a los niños un uso responsable y saludable de las tecnologías. Ahora bien, ¿cómo deben usar los niños las tecnologías?

«La tecnología puede potenciar a los niños con herramientas que les ayudan a aprender de manera divertida y atractiva, expresar su creatividad y mantenerse conectados con los demás».

-Melanie Pinola-

Niño jugando con una tablet en casa.Consejos sobre cómo deben usar los niños las tecnologías

  • Negociar y acordar límites del uso de la tecnología

Aunque debe ser el adulto el que decida de forma unilateral cuando se trata de niños muy pequeños, resulta muy eficaz acordar de forma conjunta el uso de las tecnologías una vez que el niño va siendo más mayor. Por ejemplo, algunas cuestiones a abordar en la negociación de límites pueden referirse al tiempo de pantalla o al tipo de contenido que consumen los niños. 

  • Establecer tiempos sin tecnologías

Resulta indispensable dedicar un tiempo diario en familia libre de pantallas y dispositivos. Estableced un horario, si es necesario, en el que todos los miembros de la familia se comprometan a un periodo del día en concreto para pasarlo en familia sin distracciones tecnológicas. Además, relacionarse cara a cara de forma rutinaria favorece enormemente la consolidación de relaciones familiares de calidad.

  • Uso de la regla 20-20-20

La Asociación Americana de Optometría advierte que los niños pueden experimentar muchos de los mismos síntomas que sufren los adultos relacionados con el uso de los ordenadores, debido a que también ellos usan dispositivos tecnológicos diariamente. Como, por ejemplo, el Síndrome Visual Informático, que engloba una serie de problemas de la vista.

Una forma de hacer frente a este tipo de síndromes que afectan a la vista es utilizar la denominada regla 20-20-20, que consiste en apartar la vista cada 20 minutos de la pantalla del dispositivo que estemos utilizando durante 20 segundos, enfocándonos en cualquier otro punto a unos 20 pies, osea a 6 metros aproximadamente.Niño jugando con el ordenador con el consentimiento de sus padres tras informarse sobre cómo deben usar los niños las tecnologías.

  • Control parental 

Los niños que tienen acceso a internet sin ningún límite pueden acceder a todo tipo de contenido. En estos casos, el control parental puede resultar un gran aliado, ya que nos ayuda a proteger a los más pequeños de visualizar contenido de riesgo y poco saludable.

«Los niños con conocimientos tecnológicos estarán mejor preparados para una fuerza laboral que será predominantemente digital».

-Melanie Pinola-

Ser un buen modelo a seguir es la clave para saber cómo deben usar los niños las tecnologías

Los móviles y las tablets, entre otros dispositivos, generan una gran atracción a los niños y a los adolescentes, pero también a los adultos. Con frecuencia, somos nosotros mismos los que estamos constantemente revisando nuestros móviles o, por ejemplo, quienes dedicamos una gran parte de nuestro tiempo al ordenador o tablets.

Dicho esto, si queremos que los niños desempeñen un buen uso de los dispositivos electrónicos, primero debemos cambiar nosotros nuestra propia conducta. En otras palabras: debemos aprender a utilizar de manera responsable y saludable las tecnologías y, así, ser un buen modelo a seguir para los más jóvenes.