¿Cómo crear una rutina para dormir al bebé?

Fernando Clementin 17 febrero, 2018
Así como los adultos, los bebés se guían en gran parte por sus hábitos. Y mucho más si se trata del descanso. Conoce algunos consejos para establecer una rutina de sueño que se asemeje a tus horarios de descanso.

Los primeros meses de vida del bebé suelen ser complicados para los padres en cuanto al descanso. Una excelente solución para colaborar en la formación de su ciclo circadiano es la de establecer una rutina para dormir al bebé. ¿Cómo hacerlo?

En sus primeros 4 ó 5 meses de vida, un bebé puede dormir entre 16 y 20 horas diarias. No lo hará de forma continua, sino que se despertará cada ciertos periodos para alimentarse y sentir el necesario contacto con su madre.

A medida que pasan los meses, la cantidad de horas que necesitará dormir irá en disminución. Para los 9 meses, ya dormirá aproximadamente 14 horas diarias.

Para hacer que este tiempo encaje con el horario de descanso del resto de la familia, podemos elaborar rutinas que acostumbren a los pequeños a ese ritmo.

En otras palabras, la predictibilidad y la repetición aportarán la estabilidad que su organismo necesita para desarrollarse de manera saludable.

Beneficios de las rutinas para dormir

La razón principal por la que deberíamos considerar crear una rutina para dormir al bebé es que nos permitirá acoplarlo al ritmo de vida del común de las personas.

Esto implica dormir de noche y, ocasionalmente, tomar siestas durante el día. En el caso del bebé, claro, esto último será invariable.

Una rutina para dormir al bebé puede ser la gran aliada para los padres con problemas de descanso en los primeros meses de vida de su hijo.

A medida que pasan los meses, la cantidad de horas que necesitará dormir irá en disminución.

La estabilidad hace que el bebé se sienta más seguro y querido. Como no controla aún el espacio ni el tiempo, contar con hábitos le indica que todo marcha bien y que su madre está ahí para protegerlo.

Asimismo, esto facilitará la inclusión de otras actividades a este esquema. Por ejemplo, si sabe que luego de alimentarse por la noche debe irse a dormir, de niño puede añadir el hábito de lavarse los dientes antes de hacerlo.

¿Como establecer una rutina para dormir al bebé?

No se trata de una tarea fácil, pero con paciencia y serenidad, lo lograrás a la perfección. El momento para comenzar a forjarlas es entre las 6 y 8 semanas de vida. A partir de entonces, tu pequeño se sentirá más relajado si le ayudas a llevar un ritmo de actividades predecible.

Consejos a considerar para la creación de una rutina

  • Déjalo descargar su energía mediante juegos, caminatas por la casa o bailes, para que le sea más fácil conciliar el sueño después.
  • Avanza progresivamente de las actividades bulliciosas a otras más calmas.
  • El baño es una herramienta esencial para ayudar a formar una rutina para dormir al bebé. Su calidez es muy relajante y la sensación de irse a la cama limpio le será sumamente placentera.
  • Trata de generar una asociación positiva. Es decir que irse a dormir debería ser una actividad de placer y no un motivo de llantos, gritos y pataleos.
  • Háblale antes de dormir. Así como los cuentos cuando son niños, el momento antes de dormirse es excepcional para susurrarle y hablarle con calma. Nada mejor que sentir la compañía de sus padres antes de irse a la cama.

El momento para comenzar a forjarlas es entre las 6 y 8 semanas de vida.

Ejemplo de rutina para dormir al bebé

  1. Jugar y hacer que libere la mayor cantidad de tensión posible.
  2. Darle un baño caliente. Si esta actividad lo alborota demasiado o simplemente no le gusta, es conveniente dejarla para las tardes.
  3. Alimentarlo.
  4. Llevarlo a su habitación. En lo posible, el ambiente debe estar totalmente en silencio y con las luces lo más tenues posible para disminuir sus niveles de estimulación al mínimo.
  5. Háblale en susurros, cuéntale un cuento para dormir o cántale una canción de cuna.
  6. Puedes mecerlo hasta que se duerma, si es que no lo hace directamente en la cuna.
Desde las 6 semanas de vida, los padres pueden comenzar a forjar una rutina para dormir al bebé.

Si bien esta no es la solución definitiva, sí es una excelente forma de comenzar a corregir los horarios de los bebés. Puede que no salga al primer intento y te lleve un tiempo, pero verás que, a la larga, valdrá la pena.

También hay otras cuestiones que debes considerar, como la posición para dormir, los factores ambientales (luz, temperatura, comodidad de la cama, etcétera) así como otros métodos para ayudarlo a conciliar el sueño. Recuerda que es fundamental que adquieran hábitos saludables.

Además, cuando se trata de costumbres favorables para su salud, ninguna edad es demasiado pronto para comenzar a inculcarlas. Con paciencia y constancia, lo lograrás.

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