¿Cómo calmar el hipo al bebé?

El hipo en los bebés es muy común, al igual que la preocupación de las madres por hacerlo desaparecer rápidamente. Siguiendo estos consejos útiles, esta contracción del diafragma será cosa del pasado en minutos.

Son muchos los desafíos cotidianos con los que se encuentra una mujer cuando trae al mundo a una criatura. Uno de ellos es conseguir calmar el hipo al bebé.

El hipo es una perturbación muy común en los pequeños, en especial en recién nacidos. En los primeros seis meses de vida del niño, el hipo será muy frecuente; pero su aparición consecutiva no necesariamente indica un problema de salud importante.

¿Qué es el hipo?

El hipo es un movimiento brusco e involuntario del diafragma; este se repite en intervalos de tiempo regulares. Cuando una persona presenta hipo, sus pulmones expulsan aire de manera violenta e intermitente produciendo un sonido característico.

¿Cuáles son las posibles causas del hipo en los bebés?

Las razones más frecuentes por las que se produce el hipo en los bebés son:

1.- Falta de desarrollo del cardias

El sistema digestivo aún no desarrollado por completo puede ser una de las causas de este malestar. Existe una válvula llamada cardias que es la encargada de comunicar el esófago con el estómago. Esta puede no cerrarse completamente por falta de desarrollo y, por ello, propiciar la aparición del hipo.

Es muy común en los primeros meses de vida del bebé que esta perturbación se produzca por esta causa. Con los sistemas nervioso y digestivo más desarrollados y fortalecidos, poco a poco el hipo será cosa del pasado.

2.- Indigestión

Cuando el estómago del bebé está muy lleno, el diafragma sufre una compresión. Por eso, es muy probable que el hipo se presente.

Calmar el hipo al bebé es posible; solo hay que ayudarlo a relajarse.

3. Llanto

Cuando existen episodios de llantos intensos, el bebé hace inspiraciones de aire en exceso y a una velocidad acelerada para poder manifestarse a todas voces.

Entonces, el hipo puede hacer su aparición tras una crisis de llanto, gracias a la cantidad de aire aspirado en poco tiempo. Lo mismo ocurre cuando el pequeño ingiere la comida muy rápido o regurgita.

¿Cómo evitar el hipo en el bebé?

Siguiendo estos prácticos consejos, se puede evitar que el bebé sufra episodios de hipo:

  • Evitar cambios de temperatura bruscos. 
  • Secar bien al infante tras el baño y evitar exposiciones a ventiscas frías.
  • Alimentar al bebé sólo cuando esté completamente tranquilo.
  • Si cuando esté comiendo el pequeño llora y se desespera, hay que cambiarlo de posición frecuentemente para que se calme y hacerle eructar.
  • No darle de beber en medio de una crisis de llanto. Se debe tranquilizar al bebé y luego alimentarlo o hidratarlo.
  • Comprobar siempre que haya agarrado bien el pezón con su boca.
  • Seleccionar el tamaño correcto de la tetina del biberón.
  • Respetar el horario de las comidas.

“Cuando una persona tiene hipo, sus pulmones expulsan aire de manera violenta e intermitente produciendo un sonido característico”

¿Cómo calmar el hipo al bebé?

Existen muchos mitos y estrategias de las abuelas para calmar el hipo al bebé. Algunas de ellas son recomendadas y otras no; lo importante es conocer las opciones para hacerle frente a este molesto e intermitente trastorno. 

1.- Masajes

El hipo puede resultar un tanto molesto para el bebé y podría provocar inquietud o llanto. Si esta situación se presentara con estos atenuantes, es recomendable calmar al bebé para que no haga más aspiraciones de aire abruptas.

Una buena tanda de masajes suaves en la espalda y en el abdomen ayudarán al pequeño a relajarse y, en consecuencia, calmarán el hipo.

2.- Controlar la velocidad en la toma del alimento

Puede que el bebé esté desesperado por comer y lo demuestre en su actitud ante el biberón o el pecho de la madre. Si el pequeño tien hipo, es mejor tomar un descanso en el momento de la alimentación para ayudar a controlarlo.

Lo aconsejable es realizar pausas intercaladas mientras se lo alimenta para que expulse los gases. Se deben dedicar al menos unos diez minutos luego de comer para esto.

El hipo en el recién nacido muchas veces no se puede prevenir.

3.- Agua

Si la alimentación del bebé es lactancia exclusiva, se le pueden ofrecer unas cucharaditas de agua pausadamente y darle suaves golpecitos en la espalda cuando tenga hipo.

En caso de que el chiquillo ya cuente con un poco de edad, esas cucharaditas pueden ser de miel o azúcar en lugar de agua.

4.- Buscarle una mejor posición

Coger al pequeño en posición vertical para propiciar un eructo ayudará a calmar el hipo. Asimismo, realizar leves movimientos de lado a lado para buscar liberar gases también será de gran ayuda.

Se debe evitar a toda costa taparle la nariz al niño para obligarlo a aguantar la respiración y que el hipo desaparezca. Esta práctica, lejos de calmar el hipo al bebé, promueve desespero y llanto empeorando la situación.

Como apuntamos, algunos consejos que normalmente escuchamos para detener el hipo sí que funcionan. Sin embargo, también hay otros infundados que debemos evitar. La clave, en todos los casos, es la información.

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