Claves para criar niños bilingües

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
4 mayo, 2019
Aprender más de un idioma tiene grandes beneficios a nivel lingüístico, social y cognitivo. Te mostramos algunas claves para ayudar a tus hijos a ser bilingües.

Dentro del mundo globalizado en el que vivimos, ser capaz de hablar más de un idioma es un gran valor. En este artículo te compartimos algunas claves para criar niños bilingües.

Ventajas de criar niños bilingües

En primer lugar, ser bilingüe te ofrece la posibilidad de comunicarte con más personas y en más lugares del mundo. Pero más allá de esta ventaja obvia, existen muchos beneficios cognitivos, académicos y sociales.

Aprender o estar expuesto a más de un idioma estimula el desarrollo lingüístico de los niños. Además, estos suelen obtener mejores calificaciones y son capaces de encontrar más alternativas creativas a la hora de resolver problemas.Claves para criar niños bilingües.

Todo ello sin olvidar las mayores y más ricas oportunidades laborales que a todas luces se abren cuando una persona es bilingüe.

La infancia como etapa crucial

Exponerse de forma temprana a un segundo idioma es especialmente relevante a la hora de adquirir facilidad para producir los sonidos de esa lengua.

La capacidad para distinguir y producir estas sutiles diferencias de pronunciación se maximiza en los primeros años de vida, siendo más complicado adquirir nuevas posiciones de la lengua o los labios una vez que nuestro oído se ha hecho a los sonidos propios de un idioma concreto.

La plasticidad cerebral cuenta con su mayor potencial durante la etapa preescolar. Sin embargo, hasta los 10 años de edad aún se cuenta con una gran capacidad de aprendizaje.

Claves para criar niños bilingües

Decide que vas a criar niños bilingües y cómo vas a hacerlo

Enseñar otro idioma a un niño supone un reto y requiere de un esfuerzo consciente por parte de los padres, ya que la mera exposición puntual al idioma no será suficiente.

Escoge el método

Las circunstancias de cada familia son diferentes y por ello has de decidir qué forma de enseñanza se adapta mejor a tu situación.

  • Un padre, un idioma. Está dirigido a aquellas familias en las que cada padre tiene un idioma nativo diferente. De esta forma, cada progenitor se dirigirá a los niños siempre en su idioma materno y ellos aprenderán a comunicarse con cada uno de sus padres en una lengua.
  • Un contexto, un idioma. Si ambos padres dominan las dos lenguas que se quieren enseñar, se pueden delimitar diferentes situaciones para cada idioma. Por ejemplo, el idioma minoritario (el que no se habla en el país en que se reside) se habla siempre en casa. Toda la familia utiliza ese idioma para comunicarse dentro de casa. Y el otro idioma se adquiere y se practica fuera de casa, así como en la escuela y con los amigos.
  • Clases, cursos y programas. En el caso de aquellas familias en las que ninguno de los padres domina con fluidez el idioma que se quiere enseñar, puede ser beneficioso recurrir a escuelas que impartan la formación en un idioma extranjero dentro del propio país en que se vive. También pueden resultar de utilidad las clases extraescolares, los programas de viajes al extranjero o el contratar una niñera nativa.

Utiliza recursos complementarios

Busca dibujos animados, vídeos de internet, aplicaciones, libros o canciones en el idioma que quieres enseñar a tu hijo. De esta forma, irá incorporando sonidos y significados de una manera divertida y sin esfuerzo.

También puede resultar de gran utilidad contar con una comunidad de apoyo. Contactar con otros padres que se encuentren asumiendo el mismo reto para compartir inquietudes y consejos.Claves para criar niños bilingües.

Este contacto puede realizarse a través de grupos de internet o, preferiblemente, en persona. De esta forma, los niños contarán con un grupo de amigos con los que poder comunicarse en esta segunda lengua.

Corrige el rumbo

Enseñar otro idioma a nuestros hijos no es tarea fácil. Surgirán dificultades e incluso, en ocasiones, los niños rechazarán esta enseñanza. Es necesario tener paciencia y pensamiento positivo.

No fuerces a los niños a usar este otro idioma pero sí trata de hacerles ver los beneficios y qué puede suponer para ellos. Crea necesidad de ese idioma acercándolos a lugares o grupos de personas que se comuniquen en esa lengua.

Y, sobre todo, recurre a tu creatividad. Por ejemplo, regalar un animal de compañía que «viene de otro país y puede que se sienta más cómodo si le hablan en su idioma» puede animarlos a aprender.