Chucherías y caries, una mala combinación

30 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Aunque una chuchería de vez en cuando no tiene por qué ser especialmente dañina, consumidas en exceso son fuente de caries. Es muy importante que demos los cuidados necesarios a la salud bucodental de los niños para evitar problemas futuros. 

Son un capricho delicioso cuando se consumen con precaución, pero las chucherías y las caries conforman un binomio muy frecuente. Por suerte podrás evitar los daños en la dentadura —y sobre todo en la de los niños— si tienes en cuenta estos sencillos consejos.

Hay dulces de mil formas y colores, pero lamentablemente estas deliciosas confituras están elaboradas con azúcar común o sacarosa, además de otros añadidos que suelen ser caldo de cultivo para las bacterias. Estas sustancias destruyen el tejido dental y ocasionan inflamación y dolores, algunos tan fuertes que obligan a acudir al dentista.

Los dulces y la salud bucal

Lo primordial es conocer cómo influye el consumo de dulces en la salud bucal. El streptococcus mutans, conocido como biofilm, es la bacteria responsable del sarro y las caries. Se nutre del azúcar, que favorece su reproducción, adheriéndose al esmalte dental y destruyéndolo. Así se ocasionan las temidas caries y otros problemas.

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Los zumos artificiales y refrescos tienen una acción similar a los dulces cuando se toman fuera de las comidas. En el desayuno, almuerzo o cena la saliva que se produce y el arrastre al tragar disminuyen el tiempo que el azúcar permanece en los dientes.

Otros alimentos que contienen proteínas y grasas elevan el PH y disminuyen la acidez, lo que minimiza la agresión al esmalte. Si esos dulces, refrescos o zumos los tomas entre comidas, el azúcar permanece más tiempo en los dientes y los perjudica. Si al terminar cepillas los dientes, el azúcar desaparece.

Cuando un diente pierde el esmalte queda indefenso. La dentina queda expuesta y se hace más propenso a las caries y a las manchas. También se incrementa la sensibilidad al calor o al frío.

Cuidado con los dulces ácidos

Si además de dulces los caramelos son ácidos, el riesgo es doble. Por sí solos pueden disolver el esmalte dental sin necesidad de que una bacteria actúe. Lo peor es que estos gérmenes aparecerán igualmente por la cantidad de azúcar que contiene el caramelo, lo que causará aún más daño.

Se puede detectar un caramelo ácido no solo por su sabor. También puedes leer el envoltorio. Si observas nombres como ácido láctico, ascórbico, fosfórico o cítrico es mejor obviarlos. Frases como extracto de fruta o vitamina C son indicativos de la presencia de algún ácido y en ese caso es mejor no consumirlos.

Pero si además de dulce y ácido, el caramelo es pegajoso y masticable el perjuicio se triplica. Estos productos se pegan a la superficie dental y son más difíciles de eliminar a través de la saliva. Mientras están adheridos al diente están fomentando el crecimiento de bacterias.

Consejos para decir adiós a las caries 

Puedes consumir dulces con moderación y llevar a cabo algunas prácticas que preservarán la salud de nuestros dientes. No hay que olvidar que, además, los caramelos en exceso ocasionan serios problemas nutricionales, entre ellos la obesidad.

Una buena higiene bucal

La higiene bucal es determinante en esta tarea. El dentista puede identificar el cepillo más adecuado para cada persona y también el tipo de pasta. El hilo o seda dental no puede estar ausente porque elimina los restos que se acumulan entre los dientes. En conjunto, minimizan las posibilidades de daños.

Es necesario cepillarse los dientes 20 minutos después de consumir caramelos, en especial si son ácidos. Se debe esperar ese tiempo para evitar arrastrar el esmalte dental debilitado por la acción de los ácidos. Si en el momento no puedes cepillarte, una opción es enjuagar la boca con agua hasta que puedas ir al servicio. Esto frenará momentáneamente la acción de los ácidos.

Xilitol para eliminar la acidez

Si hay una dependencia en exceso de los dulces, una opción son los chicles sin azúcar. Poseen alcohol de azúcar llamado xilitol, que contrarresta las bacterias. De esta forma, y al igual que si comes un pedazo de queso o bebes un vaso de leche, se neutralizará la acidez excesiva.

Las chuches hacen que los niños tengan caries

Acude al dentista

Una visita anual al dentista, o preferiblemente cada 6 meses, será de gran ayuda para mantener en óptimas condiciones la salud bucal. El especialista podrá detectar indicios de alguna enfermedad o aportará consejos para mantener la dentadura en perfecto estado.

Puedes darte un gusto de vez en cuando, lo importante es no hacer del consumo de dulces un hábito. Las chucherías y caries pueden ir de la mano si no tomas algunas precauciones. Si evitas el consumo excesivo, preservas la salud dental y también tu peso y el de tus hijos.