Beneficios psicológicos del deporte en los niños

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
· 4 febrero, 2019
Los beneficios psicológicos del deporte en los niños harán que estos desarrollen una serie de capacidades y habilidades beneficiosas para su crecimiento.

El deporte es esencial para los niños. Los beneficios tanto para su desarrollo físico como para su desarrollo psicológico permitirán que el niño adquiera unas habilidades que lo ayudarán en su crecimiento.

Desde juegos simples cuando son pequeños hasta prácticas deportivas individuales o en grupo cuando sean más mayores harán que a través de los valores que estos inculcan los niños crezcan reforzando sus habilidades cognitivas.

Eso sí, es muy importante que los padres no presionen a los niños a practicar deporte ni escoger por ellos uno determinado. Si es el niño el que lo escoge se verá beneficiado de todas las ventajas que ofrece. En cambio, si es por obligación, no lo afrontará con una actitud positiva.

Beneficios psicológicos del deporte en los niños

A continuación te mostramos una serie de ventajas que el deporte ofrece a los niños:

1. Aumento de la concentración

Practicar un deporte, sea cual sea este, conlleva estar concentrado y con los sentidos puestos en él. Es por eso que el niño aumentará su atención.

Esto hará también que mejore también la concentración en el ámbito académico y desarrolle las tareas más fácilmente. Del mismo modo, le ayudará a tomar decisiones de manera consciente.

Realizar deporte durante la infancia, fundamental para el desarrollo integral de la persona.

2. Mejora del estado de ánimo

Si entre las aficiones del niño está hacer deporte, este lo realizará con una actitud positiva y feliz, lo que hará que el estado de ánimo mejore al sentirse bien consigo mismo.

Una mejora del estado de ánimo puede estar ligada a un aumento de la autoestima, lo que hará que el niño se sienta con ganas de seguir practicando ejercicio.

3. Aprendizaje de valores

Gracias al deporte, adquirirán el valor del respeto. En primer lugar, hacia la persona que los enseña, el entrenador, quien podrá convertirse en una figura referente, y en segundo, hacia el resto de sus compañeros, en caso de que se trate de un deporte de equipo.

Así mismo, aprenderán a tener respeto por las reglas o las normas de juego que les sean impuestas. Esto lo aplicarán después a la vida real para saber dónde poner los límites de sus actos.

4. Capacidad de sociabilización

Los niños que practiquen deporte en grupo o que pertenezcan a clubes deportivos, aunque lo realicen en solitario, desarrollarán más su capacidad de sociabilización.

Esto hará que aprendan a valorar las cualidades de cada uno, ya que deberán confiar plenamente en sus compañeros de equipo y asumir que cada uno tiene unas habilidades especiales que debemos saber aprovechar.

Además, los niños pasarán mucho tiempo juntos, por lo que es posible que de esas relaciones salgan lazos de amistad.

5. Hábitos saludables

Los beneficios psicológicos del deporte en los niños van unidos a los beneficios físicos. Si un niño desde pequeño genera una serie de hábitos saludables relacionados con el deporte, es muy posible que estos se mantengan durante su adolescencia y a lo largo de su vida.

Hacer deporte ayuda a despejar la mente, a sentirse bien con uno mismo, a mantener unas obligaciones diarias o semanales e incluso a mejorar los hábitos alimenticios.

La alimentación adecuada para niños deportistas masculinos o femeninos debe ser mixta; es decir, cárnica y vegetariana.

¿Qué hago si a mi hijo no le gusta el deporte?

No todos los niños demuestran la misma afición por el deporte. Es por eso que el papel de los padres es fundamental para de una forma u otra fomentar esta práctica tan saludable.

A continuación os dejamos una serie de recomendaciones para ayudarlos:

  • Lo esencial es no obligar a los niños a practicar cierto deporte. Pregúntale siempre si le gusta o si quiere participar. Hay cientos de posibilidades diferentes y siempre les llama la atención alguna de ellas.
  • A muchos niños no les gusta la competición. El deporte no tiene que estar enfocado a ganar, sino que se trata de pasar un rato divertido y agradable. Montar en bici, correr o patinar son actividades que pueden fomentar el ejercicio sin que ello implique competir.
  • Hacer deporte en familia lo ayudará a motivarse. Podéis realizar excursiones los fines de semana, paseos a buen ritmo, nadar todos juntos, etc.
  • Preocúpate por los gustos deportivos de tu hijo para conocer qué deporte se puede adaptar más a su personalidad.

Ahora que conoces los beneficios psicológicos del deporte en los niños, te recomendamos que utilices las estrategias que mejor funcionen con tu hijo.