Beneficios de incluir a los niños en la cocina

11 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
Cocinar aporta grandes beneficios en el desarrollo de los niños. A continuación, te explicamos cuáles son algunos de ellos.

A los pequeños de la casa les encanta reproducir aquello que hacen los adultos. De hecho, en la infancia es muy común jugar a ser mamás y papás, imitando las tareas que estos desempeñan como, por ejemplo, cocinar. Pero ¿y si esto no se tratase de un simple juego? ¿Y si incluyésemos de verdad a los niños en la cocina? Esta iniciativa sería muy beneficiosa para los más pequeños.

Si, como madres o padres, nos comprometemos a enseñar a los niños a cocinar recetas fáciles y sencillas, no solo estaremos compartiendo un buen rato en familia, sino que estaremos favoreciendo el desarrollo óptimo de nuestros hijos. 

“Cocinar con niños no es solo acerca de los ingredientes, recetas y cocina. Se trata de aprovechar la imaginación, el empoderamiento y la creatividad”.

-Guy Fieri-

Beneficios de incluir a los niños en la cocina

Sustituir las cocinas de juguete por las de verdad es una decisión fantástica que todas las madres y los padres deberían tomar, puesto que incluir a los niños en la cocina hace que estos, de un modo divertido y lúdico, adquieran, potencien y desarrollen competencias y habilidades útiles para la vida cotidiana.

Competencias comunicativas y del lenguaje

Para llevar a cabo una receta de forma conjunta, es necesario comunicarse eficazmente y tener claro cuáles son los pasos que hay que seguir, los utensilios que se van a utilizar, los alimentos que se requieren, etc. Esto favorece que los niños adquieran una gran cantidad de vocabulario y habilidades para conversar, aprendiendo a escuchar activamente y a razonar.

Madre cocinando con sus hijos para conseguir los beneficios de incluir a los niños en la cocina.

Además, los padres que dominen el inglés o cualquier otro idioma extranjero, pueden aprovechar la ocasión para enseñar a los hijos a pronunciar ciertas palabras en dicha lengua.

Hábitos alimenticios saludables, uno de los beneficios de incluir a los niños en la cocina

Al verse involucrados en la cocina, los pequeños se animan a probar todo tipo de alimentos, desarrollando una conexión positiva con los mismos. Así, se muestran más propensos a seguir una dieta variada y equilibrada, consumiendo frutas, verduras, lácteos, etc.

Habilidades lectoras y matemáticas

Para seguir correctamente las instrucciones de una receta, es fundamental saber leer y comprender lo leído, por lo que este aspecto se ve favorecido al cocinar. Asimismo, se requiere tener un dominio básico de ciertos conceptos matemáticos para el conteo y la medida de alimentos.

Habilidades sensoriales y perceptivas

El hecho de preparar nuevas recetas ayuda a los niños a descubrir y conocer nuevos alimentos y a experimentar con los sabores, los colores y las texturas de los mismos. Esto es ideal para la estimulación sensorial de los más pequeños, y pueden llegar a ser capaces de diferenciar los tipos de alimentos, las diferentes texturas, los diversos sabores existentes, etc.

Habilidades psicomotrices

Aprender a cocinar también proporciona beneficios físicos, puesto que supone manipular multitud de alimentos y saber usar ciertos utensilios de cocina. Lo cual influye positivamente en el desarrollo de la motricidad fina, la motricidad gruesa y la coordinación ojo-mano.

Niño ayudando en la cocina a sus padres.

Competencias socioemocionales

Al trabajar en equipo todos juntos en familia, con la finalidad de elaborar una receta, los niños aprenden que, muchas veces, es necesario cooperar y colaborar con otros para conseguir un objetivo común.

Además, al sentirse satisfechos con el resultado, los pequeños comienzan a creer en sus propias capacidades y ganan confianza tanto en ellos mismos como en los demás. Esto permite que crezcan emocional y socialmente.

Autonomía personal, otro de los beneficios de incluir a los niños en la cocina

Aunque se trabaje conjuntamente en familia para realizar una receta, hay que procurar que cada uno de los miembros se encargue de desempañar alguna tarea de manera individual, de modo que los niños comiencen realizando sus tareas bajo supervisión y con ayuda para que, poco a poco, empiecen a coger soltura en la cocina y lleven a cabo las acciones de forma autónoma e independiente.

Por todos estos motivos, ¿a qué estas esperando para incluir a tus hijos en la cocina? ¡Te animamos a elaborar recetas fáciles en familia!

  • Prádanos-Nieto, A. (2015). La cocina como recurso didáctico en Educación Infantil (Trabajo de Fin de Grado). Universidad de Valladolid: Facultad de Educación de Palencia, Valladolid.