Bebés de alta demanda y papás de baja tolerancia

No hay bebés manipuladores, ningún bebé llora sin motivo ni con el único propósito de despertar a sus padres por la noche. Hay niños de alta demanda y papás de baja tolerancia, personas que no entienden que en la crianza solo caben dos dimensiones mágicas y necesarias: el amor y la paciencia.

Sabemos que vivimos en una actualidad donde las etiquetas buscan clasificarlo todo: hay niños hiperactivos, niños con déficit de atención, niños hipersensibles y cómo no, bebés de alta demanda. Ahora bien… ¿qué se gana estableciendo todo este tipo de definiciones?

Lo que consiguen algunos especialistas es otorgar a las mamás y a los papás un “supuesto” descanso al entender la razón del comportamiento de sus niños. Decimos “supuesto” porque en realidad, hay algo que nunca deberíamos olvidar: las personas, al igual que los niños, no encajamos en la definición de un manual, todos tenemos unas características propias, unas necesidades exclusivas que hay que saber entender con paciencia, cercanía y afecto.

Con ello queremos decir que no vale la pena desesperarse al notar cómo nuestro bebé resulta ser tan diferente de su otro hermano, o de los hijos de nuestros hermanos, vecinos o amigos. Debemos recibirlo y aceptarlo tal y como es. Ahora bien, si percibimos que, efectivamente, es un niño o una niña de alta demanda, nuestra mejor estrategia va a ser empezar a aprender a convertirnos en un papá y una mamá de sabia tolerancia.

Socorro, tengo un bebé de alta demanda… ¿o quizá no?

Empezaremos en primer lugar entendiendo qué significa eso de alta demanda. Algo que suelen ver por ejemplo muchos pediatras es que los padres están muy al día en este tipo de terminología. Es por ello que a menudo, llegan a la consulta dando su propio diagnóstico antes de que el psicólogo infantil o el pediatra haga su valoración.

  • De ahí, y solo como ejemplo, que abunden quizá demasiado esas familias que se sorprenden mucho por las veces en que su bebé se despierta por las noches. ¡Es que siempre llora!¡Es que no nos deja dormir!
  • Es importante recordar que un bebé no es un niño de 5 años. Que se despierten por las noches es normal, es natural y responde a su ciclo de maduración neuronal. El niño que se despierta entre llantos es porque su instinto de supervivencia aún le hace creer que está en peligro, que está solo y que debe llorar para que venga papá y mamá.

A medida que pasen los meses (y los años) sus horas de descanso nocturnas y sin interrupción irán aconteciendo para nuestra tranquilidad. No obstante, y aquí llega el dato importante, el niño que se despierta muchas veces por la noche no lo convierte en bebé de alta demanda, deben juntarse, además, otras características.

bebé de alta demanda

Características de los bebés de alta demanda

  • Sus reacciones siempre son intensas y explosivas: van del llanto a la risa en un segundo, si quieren algo lo exigen con cierta intensidad, protestan a viva voz.
  • Asimismo, suelen ser muy “intensos” cuando tienen hambre o se alimentan. De hecho, necesitan el pecho o el biberón muy a menudo, aunque la mamá nota que lo que más les tranquiliza es la simple succión.
  • Los músculos de los bebés de alta demanda siempre están tensos. Es como si estuvieran siempre listos para reaccionar, para moverse, para coger algo…
  • Necesitan mucha cercanía materna. Suelen ser bebés que no aceptan las cunas, los cochecitos o las cestas (lloran en cuanto se les deja en este tipo de soportes). Solo admiten estar al brazo de mamá o de papá.
  • Nunca parecen agotarse, y ello hace que los papás se sientan sobrecargados. Cuando juegan necesitan nuestra compañía, sin embargo, se aburren enseguida de una cosa y quieren otra. Son observadores, exigentes y curiosos, tanto, que a menudo corren riesgos como caídas o golpes.

hermanos

Estrategias para la crianza de los bebés de alta demanda

Sabemos que no es fácil. Que tu bebé requiere mucho de tí, que apenas tienes tiempo para descansar, dormir o para estar en intimidad con tu pareja como lo estábais antes. Sin embargo, ten en cuenta que este tipo de niños pueden llegar a ser personas extraordinarias. Esa inquietud, esa pasión, esas ganas por explorar por sentir tu cercanía hacen que todo esfuerzo dedicado a ellos sea un fruto excepcional para su futuro, para su personalidad y capacidades.

Vale la pena reflexionar en alguna de estas estrategias que sin duda, pueden servirnos de ayuda:

  • Aprende a conocer el temperamento de tu bebé, de ese modo, anticiparás reacciones y sabrás cómo actuar.
  • No compares lo que hace tu niño con lo que hacen los demás. No se trata de cambiar su forma de ser, de corregirlo o de sancionar cada una de sus reacciones, se trata solo de canalizar su energía, de que perciba que tú estarás siempre con él para que poco a poco, se sienta más seguro y menos dependiente a medida que crezca.
  • Cuida tus palabras. En ocasiones los niños de alta demanda solo reciben un tipo de mensajes: no hagas esto, no llores, no toques, no hables, no te muevas, no pintes, no molestes… Evita este tipo de frases, transfórmarlas dándole alternativas: si haces esto te puedes hacer daño ¿y si intentas esto otro? Mamá está ahora ocupada, pero si te esperas un poco lo haremos juntos…

madre con hija

Por último y no menos importante, es necesario que delegues de vez en cuando responsabilidades. Descansar una tarde, tener unas horas para ti no te harán ser mala madre. Te permitirán coger energías para darle lo mejor de ti.

Imágenes cortesía de Pascal Campion

 

Categories: Bebés Etiquetas:
Te puede gustar