Mi bebé no quiere comer: ¿qué debo hacer en estos casos?

Fernando Clementin · 15 noviembre, 2017
Una alimentación saludable es la base para el desarrollo del bebé. Pero, ¿qué ocurre cuando tu hijo no quiere comer los alimentos que se le ofrecen? Te presentamos algunos consejos para hacer que tu hijo se alimente de manera adecuada.

La alimentación es una arista fundamental en el desarrollo de todo ser humano. Sin embargo, muchas veces sucede que los bebés no quieren comer y no podemos descubrir a qué se debe este comportamiento. Explicamos algunas pautas para saber qué debemos hacer si el bebé no quiere comer.

A la hora de evaluar los motivos por los que un bebé no quiere comer, los pediatras sugieren identificar, en primer lugar, desde cuándo presentan este rechazo.

Si ocurre desde siempre, puede deberse a alguno de estos motivos:

  • Reflujo ácido: es decir, que el bebé no produce suficiente ácido en su estómago como para procesar los alimentos. Generalmente, se soluciona a medida que pasan las primeras semanas de vida. Si, por el contrario, produce demasiado, también presentará dolores y llorará cada vez que sea alimentado.
  • Rechazo a la lactosa: se da cuando el organismo no produce suficiente lactosa, la enzima necesaria para procesar los lácteos (no es el caso de los quesos y el yogur, que son lácteos ya fermentados). La intolerancia a la lactosa genera dolores intestinales. Ten en cuenta que si se presenta esta intolerancia alimentaria, el bebé será propenso a que también le afecten otras.
  • Expectativa desmedida de los padres: el bebé come por necesidad, no por obligación. Muchas veces pasa que, con determinada cantidad, el bebé ya satisfizo sus necesidades, pero los padres insisten en que “come poco”, cuando en realidad el problema no está en el recién nacido, sino en sus expectativas.
Muchas veces la razón por la cual el bebé no quiere comer se debe a las expectativas de los padres.

Por otro lado, si la conducta de rechazar los alimentos es nueva, es importante detectar el inconveniente lo más rápido posible para poder subsanarlo cuanto antes. Las causas más frecuentes de este comportamiento son:

  • Problemas digestivos: suelen aparecer con diarrea, retortijones, molestias e incluso vómitos.
  • Padecimiento de algún otro tipo de enfermedad. En este caso, es normal que el bebé sienta menos apetito. Por ejemplo, si tiene gripe o fiebre es común que tenga menos ganas de comer.

Consejos para hacer que el bebé coma

Una vez identificada las causas, ¿qué podemos hacer para corregir el hábito alimenticio del bebé? Existen algunas técnicas muy sencillas que sirven para ir moldeando la percepción que el bebé tiene sobre el proceso de alimentación.

Estos cinco factores podrían contribuir a que esta construcción se produzca:

  1. Hacer de la alimentación una experiencia agradable. Recuerda que durante los primeros años de vida, el bebé absorbe todo lo que percibe y lo relaciona con lo malo y lo bueno. Si el momento de la alimentación se da en un ambiente calmado, esto le ayudará a crear una percepción positiva.
  2. Ten cuidado con las temperaturas. Ellos no conocen qué está frío y qué está caliente. Por eso, procura encontrar la temperatura justa de cada alimento.
  3. Evita los alimentos procesados como la miel, infusiones o té. Su organismo puede no estar preparado para digerirlos. Vuélcate más hacia lo natural y trata de incorporar frutas. En este sentido, la manzana molida o el yogur natural son de las mejores alternativas.
  4. Sé cuidadosa con la higiene, tanto la tuya como la del bebé. Las manos de ambos deben estar limpias para manipular alimentos, así como también los cubiertos que él utilice.
  5. No le obligues a comer cosas que no le gustan. Está conociendo sabores y texturas nuevos constantemente. El hecho de que no le guste una fruta o verdura desde un principio no implica que no la vaya a comer en toda su vida. Dale tiempo y busca otras alternativas.

¿Cuándo es el momento para que el bebé coma otros alimentos distintos a la leche?

A partir de los 4 o 6 meses ya se puede ofrecer el bebé otro tipo de alimentos, especialmente frutas y verduras. Es importante ir incorporando pequeñas cantidades de diferentes ingredientes para que vaya conociendo los sabores que le agradan, los que no, qué temperatura le sienta mejor (si los alimentos calientes o los fríos) y todas las cuestiones relativas a la alimentación del bebé.

El test de harris te permite saber si tu hijo es zurdo o diestro.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que la leche materna sea la forma exclusiva de alimentación hasta el primer medio año de edad. A partir de ese momento, señalan, es apropiado incorporar alimentos acordes a la edad y que sean seguros para el bebé. No perdamos de vista que sus dientes aún no han salido y que, por lo tanto, no pueden masticar.

Te recomendamos probar con purés de patatas o de verduras, compotas de manzana o de pera y zumos de naranja, entre otras opciones sanas y naturales.

“Existen algunas técnicas muy sencillas que sirven para ir moldeando la percepción que el bebé tiene sobre el proceso de alimentación”

¿Es necesario consultar a un especialista cuando el bebé no quiere comer?

Nuevamente, volvemos al punto inicial. Es sumamente importante no alarmarse y saber identificar cuáles son las razones por las que el bebé no quiere comer. Puede ser algo circunstancial o quizás el problema sea el alimento o su preparación. Eso sí, si se presentan síntomas que ameritan una consulta médica o este comportamiento se alarga en el tiempo, no dudes en hacerlo.