Tú y tu bebé necesitan aire fresco

Tomar aire fresco siempre es una buena idea. Un privilegio del que puedes disfrutar a cualquier hora del día y que te regala placeres como gozar del aire rozando las mejillas, moviendo tu cabello y acariciando tu ropa. Esas sensaciones harán que en cuestión de segundos tú y tu hijo puedan cambiar de ambiente, relajarse y explorar la belleza de lo que los rodea.

Sentir el aire fresco de la mañana, mientras amamantas a tu bebé frente a la ventana, lo miras y a ratos observas el paisaje que tienes frente a ti, te puede ayudar a planificar una estupenda jornada. 

Ese momento, en el que nutres a tu hijo con el mejor alimento del mundo: la leche materna, también puede servirte para agradecer por tener la gracia de disfrutar un día más en la tierra, para pedir bendiciones para tu familia y para organizar una faena en la que puedes administrar tan bien el tiempo que podrás atender a tú bebé, organizar la casa y ¿por qué no? hasta pintarte las uñas o colocarte crema en todo el cuerpo.

Sentir la luz y el aire fresco a través de las rendijas de la ventana es, sin duda, una buena manera de comenzar el día.

El aire fresco de la tarde también tiene su encanto, y salir de la casa un rato trae sus beneficios. Dar una caminata por el parque, por la calle de tu vecindario o simplemente sacar al bebé en el coche y sentarse frente a la casa es placentero. A veces no es necesario siquiera salir de casa, pues con ir al jardín a mirar las flores, los pájaros y la naturaleza es suficiente para despejar la mente de ambos, lo cual es un bien necesario.

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Despeja tu mente y toma aire fresco

Aunque claramente salir de casa ayuda a cambiar de ambiente y darle un giro distinto a la rutina, pues dar una caminata con tu bebé  será siempre una aventura placentera para ambos además de un ejercicio que los ayuda a relajarse y los invita a mirar en otras gentes rostros distintos, gestos diferentes y sonrisas ajenas que pueden lograr despejar tu mente y avivar la de tu bebé.

Y despejar la mente es apenas uno de los beneficios que te proporciona salir un rato del encierro de la casa para tomar algo de aire fresco, porque recrear la vista es otra de las bondades que trae cambiar de ambiente.

El ejercicio de recrear la vista no solo se circunscribe a pasearse frente a las mejores obras de arte que tenga una galería, o mirar una pasarela con modelos, pues los ojos encuentran gracia en cualquier objeto bello, como las estrellas del firmamento, el vuelo de una mariposa, un frondoso y robusto árbol o un despejado cielo y para apreciarlo tú y tú bebé solo elevar la mirada.

Es muy probable que este simple ejercicio estimule y relaje de manera sorprendente a tu bebé quien podrá observar cuanto pajarito e insecto surque el aire que los rodea. Esto hará que regrese de buen humor a casa o quizás se quede dormido y te dé oportunidad de ocuparte en cualquier asunto que lo requiera.

Niño al aire fresco

Cambiar de aires es más que positivo

“Cambiar de aires” es una expresión muy popular que se refiere casi siempre a retirarse de algún asunto o ambiente que se torna complicado para que la perspectiva ayude a encontrar alguna solución al problema o la situación que parecía enredada.

Sobran los ejemplos de frases que simplifican el hecho de haberse ido de viaje o mudado con la locución “cambiar de aires”, pero aunque ciertamente hacer un viaje es una de las mejores alternativas cuando alguien necesita despejarse y mirar la vida desde una perspectiva diferente, no es necesario ir lejos para cambiar de aires.

Disfrutar de la noche sin alejarse mucho de casa también puede constituirse en un ejercicio que te ayude a liberar estrés. La noche es tan o más encantadora que la mañana, la noche siempre misteriosa también tiene sus ruidos y sus animales nocturnos, como las ranitas de jardín que ofrecen luego de cada puesta de sol un concierto que resulta adorable y estimulante para muchos.

“Cambiar de aires” y disfrutar del aire que inyecta vida nueva en tu cuerpo y el de tu hijo con cada inhalación es cuestión de actitud, de disfrutar de las cosas simples de la vida que es en lo que se basa la felicidad.

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