¡Atención padres! ¿Saben qué es ciberacoso, Sexting y grooming?

Amanda · 13 junio, 2017

Las nuevas tecnologías son como la moneda, tienen dos lados muy distintos. Pueden producir adicción y dar pie a nuevas maneras de acoso a los más vulnerables. En este caso los niños y adolescentes son los más afectados. El acoso a los jóvenes en la red, es una tendencia para estar muy alerta con nuestros hijos.

Se piensa que es el medio el que corrompe, no obstante, es su mal uso lo que causa daño. La buena gestión de los contenidos de Internet es la clave. Las principales amenazas que atentan contra los jóvenes en la red se centran en el exceso de su uso.

El acoso se ha traspasado desde las aulas hasta la red. El anonimato con el que actúa el agresor hace que se incremente la posibilidad de persecución. Por esta razón, se piensa que las nuevas tecnologías son un arma muy peligrosa para el acoso escolar.

Allí los jóvenes se insultan, se burlan y difunden rumores. O lo que es más grave, publican contenidos ofensivos en relación a la propia víctima o su familia.

Existe un problema cuando observamos que el niño cambia su comportamiento por el uso de la tecnología. Por ejemplo, se pone en evidencia lo siguiente:

  • El niño deja de realizar otras actividades por estar encima del dispositivo electrónico todo el día
  • Ya no se observa una vida social activa. Todo está siendo remplazado por la tecnología. Tiene amigos y actividades virtuales frecuentemente
  • Se siente agobiado e incompleto cuando no tiene a su alcance su red virtual

¿Qué es ciberacoso, Sexting y grooming?

Las nuevas tecnologías han dado pie a actividades diversas. De allí también han nacido distintos términos relacionados a estas. Lo que hacemos en internet tiene una propia definición, pero, socialmente se puede explicar.

‘Ciberacoso’, ‘Sexting’ y ‘grooming’, son términos que sirven a definir ciertas maneras de relacionarnos en la red. Lastimosamente para todas estas relaciones, también existen enemigos.

El ciberacoso por ejemplo, es una manera virtual de persecución. Es algo parecido al bullying, pero a veces más grave. Como son niños, les cuesta defenderse, son vulnerables a cualquier cosa que no sepan cómo solucionar.

Por lo tanto, un niño puede ser acosado por Internet con cosas sencillas. Son fáciles de asustar por personas desconocidas. A veces la información que revelan puede ser usada en su contra.

Grooming

El grooming se inicia cuando una persona adulta mantiene contacto con un menor de manera sostenida. Se le atribuye una planificación deliberada, sin necesidad de que sea con intención sexual. A veces lo que el presunto agresor quiere es dominar al niño a nivel psicológico.

El contacto puede ser realizado por SMS, correo electrónico o chat en redes. La idea es ejercer cierto control sobre las emociones del niño. Cuando comienza a ponerse en evidencia que existe temor o deseo por el encuentro personal, puede volverse peligroso.

En ocasiones es una preparación para el rapto o abuso sexual. En la mayoría de los casos el adulto se gana la confianza del niño. En otros casos, el abordaje se realiza por medio del chantaje o la amenaza. El engaño se produce atendiendo las necesidades del pequeño. Quizá un grupo de fanáticos, opciones de ganar dinero o juegos importantes para él.

Sexting

Por alguna razón las personas intentamos relacionarnos sexualmente por todos los medios. Esto trae como consecuencia que niños y jóvenes tengan acceso a este tipo de contenido. Una vez que los niños se ven involucrados en publicaciones de tipo sexual, se vuelven más vulnerables.

El sexting, consiste en la difusión o publicación a través de un dispositivo tecnológico de fotos o vídeos con información sexual. En la mayoría de los casos estos datos fueron enviados voluntariamente. No son solo los menores los que lo hacen, la mayoría lo practica, las personas adultas toman el riesgo, siendo conscientes de lo que están haciendo.

Sin embargo, los niños no son conscientes hasta donde esto puede ser comprometedor para ellos. Se distinguen dos vías para practicar sexting:

  • Sexting activo. Cuando la persona se realiza fotografías o insinuantes a sí mismo. Este tipo de conducta no debería ser peligrosa, pero la información queda almacenada y puede ser vista por otros. Al tener consigo este tipo de imágenes se vuelve un blanco fácil. Si esta información llega a manos equivocadas puede haber ciberacoso.
  • Sexting pasivo. es una conducta que lleva a la persona a esperar que le envíen fotos o vídeos con contenido sexual. Estos no se realizan exposiciones a sí mismos, pero pueden pedirlas. No siempre intercambian estos datos con personas conocidas o de confianza.

En todos los casos este comportamiento es riesgoso, pues revela información que nadie desea exponerse. Es una constante amenaza a la privacidad, lo cual puede traer consecuencias. El chantaje, ciberacoso o grooming se desprenden de estas acciones.

La orientación es importante

Dada la extrema gravedad de las consecuencias, los padres deben orientar a sus hijos sobre estos peligros. Los riegos de enviar  fotografías y vídeos provocativos o con contenido de cierto nivel sexual, es un error. Incluso para los adultos esta práctica es arriesgada.

Todas las personas tienen en total claridad que en la calle hay muchos peligros. Son muchos los riesgos de vernos más vulnerable ante cualquier persona que pueda hacer o causar daño. Con las nuevas tecnologías, los niños y jóvenes tienen una gran ventana de exposición. Sin embargo, no siempre es correcto lo que hacen en esta.