Analgesia en el parto

Corina González · 4 octubre, 2018
Actualmente, son muchas las mujeres que planifican muy bien su parto con el fin de encontrar la manera ideal de aliviar el dolor que se siente al traer un bebé al mundo.

Para una mujer, el momento del alumbramiento con certeza será uno de los mejores de su vida. Este, naturalmente, está caracterizado por un profundo dolor corporal que puede restarle un poco su propio encanto. La analgesia en el parto cobra un protagonismo importante para evitar que la futura madre tenga que soportar un sufrimiento innecesario.

Durante el embarazo, se habla de la analgesia en el parto y de cómo esta puede tener lugar de manera natural. Los métodos de relajación y concentración son de gran ayuda y proporcionan mucha seguridad a la parturienta a la hora del inicio de la dilatación.

Los dolores que se sienten cuando se está en trabajo de alumbramiento van ligados a las contracciones uterinas y a los frecuentes cambios en las estructuras distensibles del canal de parto. Es por este motivo que son tan fuertes y continuos.

En la primera fase del parto, el dolor se enfoca en la zona abdominal y lumbar baja. A medida que pasa el tiempo, se concentran las punzadas en el área infraumbilical, lumbar alta y sacra. En la última etapa, se siente la presión en el sacro, ano y periné.

Las técnicas de analgesia en el parto son, en la actualidad, la alternativa ideal para calmar estos terribles dolores. Quedaron en el pasado aquellos alumbramientos lastimosos, en los cuales no se suministraba ningún medicamento para aliviarlos.

Gracias a los avances científicos y tecnológicos, incluso mujeres alérgicas a estas sustancias analgésicas pueden dar a luz sin dolor. Conoce los principales métodos en la siguiente enumeración.

Métodos de analgesia en el parto

Para realizar la elección de la técnica que se utilizará a la hora del parto, es necesario un minucioso estudio de las características de la paciente. Se han de evaluar sus antecedentes médicos y familiares, así como otras cuestiones relacionadas al momento del alumbramiento y la experiencia del obstetra.

El desgarro vaginal durante el parto se puede prevenir en parte con ciertos ejercicios.

La analgesia ideal es aquella que alivie satisfactoriamente el dolor sin interferir en la evolución del trabajo de parto, que no cause efectos sobre la madre o el bebé y que sea de fácil previsión y control. Existen varios tipos de analgésicos que cumplen con estas características:

Analgésico sistémico

Es un medicamento que se inyecta en la vena o en un músculo. Actúa sobre el sistema nervioso y ayuda a disminuir el dolor.

Con este tipo de fármaco, algunas mujeres se sienten relajadas y tranquilas, lo que les ayuda a llevar un parto menos doloroso. Sin embargo, este procedimiento puede provocar que la madre y el bebé estén un poco soñolientos, sin retardar el trabajo de parto ni afectar las contracciones.

Bloqueo epidural

Consiste en provocar la perdida de sensibilidad en la mitad inferior del cuerpo. Esto se logra colocando con mucha precisión una inyección en la región lumbar.

Este tipo de analgesia ayuda a disminuir el dolor de las contracciones y hace que el parto vaginal sea más fácil. La epidural es el procedimiento más seguro para aliviar el dolor durante el parto.

Muchas mujeres la eligen, ya que no causa ningún efecto sedante en la madre o el bebé y no aumenta las probabilidades de necesitar una cesárea.

“El instante del nacimiento es lo más bonito en la vida. Dolor y alegría se unen por un momento”
—Madline Tiger—

Bloqueo pudendo: anestesia local

Es un analgésico local que se inyecta en la vagina y las áreas rectales justo antes de la llegada del bebé. El bloque pudendo alivia el dolor a medida que el pequeño pasa a través de la parte adormecida.

Esta anestesia trae algunas complicaciones, como por ejemplo el hecho de  tener que suministrar varias dosis para sentir verdadero alivio. Además de esto, es posible que el medicamento entre por el torrente sanguíneo, la placenta y, debido a su toxicidad, provoque coágulos de sangre.

La anestesia raquídea se coloca en la parte lumbar.

Por fortuna, existen muchas otras opciones excelentes para aliviar el dolor al momento de parir. Si se toma la decisión de traer al mundo al bebé por medio del parto natural, la mejor manera de prepararse para ese momento es por medio de la práctica de técnicas de relajación, como el yoga o respiraciones fuertes y concentradas.

La realidad es que frecuentemente un parto puede ser sorpresivo y, aunque la mujer haya planeado un nacimiento completamente natural, llegado el momento pide la aplicación de algún medicamento que alivie su dolor. Otras, por el contrario, están decididas desde el principio a usar un analgésico, pero llegan al centro asistencial justo cuando el pequeño esta preparado para salir y es muy tarde para suministrarlo.

Ya que podemos estar en una situación parecida a estas, lo primero que debemos hacer acercándose la fecha del alumbramiento es pensar en nuestra salud y la del bebé. Lo más indicado es hablar con el médico acerca de las posibles técnicas o alternativas para aplicar la analgesia en el parto; así, llegado el momento, se podrá atravesar este momento sin mayores contratiempos.