9 Consejos para que tus hijos duerman mejor

Marisol 21 noviembre, 2015

Los problemas de sueño no están reservados solamente para los adultos. Muchos niños tienen problemas para conciliar el sueño o para obtener el descanso incluso después de haber dormido toda la noche.

Los trastornos del sueño infantil no solamente afectan a los más pequeños, los adultos también se ven perjudicados por ellos, así que para evitarlos, te invitamos a seguir las siguientes recomendaciones a la hora de que la familia entera vaya a la cama.

Una familia que duerme feliz…

Los siguientes son hábitos que ayudarán a que la familia entera tenga una rutina de sueño mucho mejor controlada y beneficiosa para la vida diaria de todos. Estos son hábitos que no sólo debes aplicar para los niños sino que también podrían funcionar para cualquier adulto con dificultades para conciliar el sueño:

1. Los niños en edad escolar suelen necesitar entre 9 y 12 horas de sueño cada día, pero hay muchos factores que pueden hacer que esto varíe. Las rutinas de los niños suelen ser poco cambiantes entre día y día: un niño que se levanta temprano lo hará aunque se acueste tarde y uno que duerma poco no se irá la cama hasta que su cuerpo se lo indique, así que antes de establecer sus horarios de sueño, debes tener en cuenta su rutina diaria.

2. Ten un horario estable, incluso los fines de semana: aunque quieran dormir un poco más el domingo, es mejor que les propongas actividades diferentes para que no se descontrolen los hábitos que con tanto trabajo has establecido para ellos.

3. Fija una rutina para todos los días: muchos padres menosprecian los rituales que se hacen con los niños antes de dormir. Los niños en edad preescolar necesitan prepararse para ir a la cama con un baño o una historia, así su cerebro estará listo para descansar.La relajación que brindan estos rituales previos a la hora de ir a la cama, hará que el sueño sea profundo y reparador.

ID-10063978

4. Apaga el televisor por lo menos dos horas antes de que la familia se vaya a dormir. Se ha demostrado que las luces que emiten las pantallas interfieren con la producción de melatonina, una sustancia que determina cuándo el cerebro y el cuerpo están listos para desconectarse hasta el día siguiente.

5. Busca la relajación antes de llevar a tus hijos a dormir. El cortisol, que también es conocido como la hormona del estrés, evita que el cuerpo llegue a la relajación al momento de descansar. Una rutina calmada antes de descansar, hará que los niveles de estrés desciendan y el cortisol no afecte la rutina nocturna.

6. Crea un ambiente propicio para el descanso. Está muy bien que el cuarto de tu hijo esté lleno de juguetes y objetos con los que pueda interactuar durante el día, pero a la hora de dormir es necesario que el espacio esté lo suficientemente despejado para que sea fácil concentrarse en el descanso. Dale a tu hijo sábanas suaves, un osito de felpa y un ambiente tranquilo para que al día siguiente esté listo para sus actividades.

7. Controla también la temperatura. El ciclo del sueño tanto de niños como de adultos, no solamente se ve afectado por la luz. La temperatura tiene mucho que ver a la hora de conciliar el sueño. Cuando arropes a tus hijos durante la noche, vigila que su cuerpo no esté demasiado caliente o demasiado frío.

sleeping at the unstable place

8. Préstale atención a sus miedos cuando llega la oscuridad de la noche: la razón por la que muchos niños tienen problemas de sueño, es que su imaginación les juega malas pasadas y ven sombras que los hacen temer a la soledad o a la oscuridad. Si es el caso de tu hijo, cómprale un juguete o una figura “que lo proteja de los monstruos que lo atacan en la noche”. Nunca ignores sus temores e inquietudes.

9. Asegúrate de que el niño no tenga realmente una condición médica que afecte su sueño. En muchos casos, pensamos que el hecho de no querer ir a dormir es un capricho, pero en muchos casos se trata de una condición médica que afecta las rutinas de sueño de los niños. Verifica que no haya problemas de respiración, dolores, pesadillas u otro factor externo que les impida dormir. 

Te puede gustar