5 señales de carencia afectiva en los niños

15 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
Los niños necesitan amor y cariño para su correcto desarrollo. Y, si no lo tienen, aparece la carencia afectiva. Estas son algunas señales de que algo no marcha bien.

Todos los niños necesitan amor y cariño para su desarrollo. La carencia afectiva en los niños se produce cuando hay una falta de cuidados, protección, apego y atención por parte del cuidador principal, mamá o papá, durante los primeros años de vida.

Esta carencia afectiva puede deberse a muchas cosas, como abandono, maltrato u otras situaciones familiares complicadas que, aunque sean menos traumáticas dejan a los niños sin atención afectiva y relacional.

¿Quieres saber cuáles pueden ser las señales que nos indican que hay carencia afectiva en los niños? Sigue leyendo.

¿Qué es la carencia afectiva?

Esta se produce cuando existe una desatención hacia los bebés o niños, por falta de cuidados, de atención, de apego, por parte de sus cuidadores principales. Esto puede suceder en situaciones traumáticas como un abandono o maltrato, pero también cuando los padres son emocionalmente distantes o ausentes y no les prestan su tiempo y atención a los hijos.

Como consecuencia, el niño, no se siente querido. Percibe que es rechazado o ignorado por su familia. Todo esto repercute negativamente en sus emociones. Cuando un niño es muy pequeño, no se da cuenta de esta situación, pero sí presienten que están en un entorno donde no se les da el amor y atención que necesitan.

Niño triste sentado en el suelo con mostrando señales de carencia afectiva.

Señales de carencia afectiva en los niños

Agresividad

Cuando un niño se pone agresivo, lo más recomendable es prestarle la atención que necesita y, sobre todo, que lo escuchemos. Mostrarle que es importante para nosotros lo que está diciendo, así, tendrán confianza para contarnos lo que les preocupa.

Desobediencia

Si un niño percibe que no está siendo atendido por sus padres, lo que hará será no obedecer las órdenes de sus padres y tener comportamientos negativos para ser el centro de atención. Algunas señales de desobediencia en niños son:

  • Ira.
  • Impulsividad.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Llantos descontrolados.
  • Problemas de agresividad.
  • Miedo.

Si estas carencias no son tratadas por un profesional y que el niño no las puede superar, genera una sensación de vacío y desconfianza, que irá afectándole cuando vaya creciendo.

El miedo surge en los más pequeños por el sentimiento de que puedan ser abandonados cuando no reciben el afecto de su familia. En esta situación, hay que llevar al niño a un terapeuta para poder superar este temor.

Inseguridad

Cuando los niños sienten el vacío emocional producido por la carencia afectiva, se sienten desprotegidos. Esto hará que sientan temor a relacionarse con otras personas. Siempre están a la defensiva, y la desconfianza que sienten hacia todos es una señal objetiva de que algo no está bien.

Bajo rendimiento escolar

La carencia afectiva también tiene consecuencias académicas como bajo rendimiento escolar, dificultades de aprendizaje y desmotivación al hacer las tareas. Estos niños tardan, por lo general, en desarrollar el lenguaje y sus habilidades sociales son escasas. Rechazan cualquier muestra de cariño de quienes los rodean.

Niña sentada en el suelo triste.

Interés excesivo en dispositivos electrónicos

Algunos padres, con tal de tener a los niños quietos y callados, les dejan los dispositivos electrónicos, como la tablet, el móvil, la televisión… Esto hace que los niños dejen de lado la interacción humana y, con el tiempo, acabará por provocar dependencia hacia estos aparatos.

Consecuencias de la carencia afectiva en los niños

  • Falta de confianza hacia todos.
  • Dificultades para expresar sus sentimientos y problemas para controlarlos.
  • Problemas de atención.
  • Ansiedad.
  • Dificultad en el control de impulsos, con cambios de conducta y respuestas agresivas.
  • Escaso desarrollo del lenguaje y habilidades sociales.

Como consecuencia de la carencia afectiva, todos estos síntomas pueden llegar hasta la edad adulta. Esto hará que de adultos sean personas dependientes, con escasas habilidades sociales y egocéntricas.

Todas estas señales de carencia afectiva en los niños nos pueden avisar a los padres de que hay algo que no estamos haciendo bien y, por lo tanto, podemos remediar y actuar para que esto no pase.

Es importante tener en cuenta que la carencia afectiva afecta al desarrollo de la personalidad, produce problemas de identidad e inmadurez emocional. En un futuro, cuando los pequeños ya sean adultos, pueden tener dificultades para establecer relaciones estables debido a la desconfianza.