4 estrategias para enseñar a tus hijos a quererse más

Fernando Clementin · 3 junio, 2018
Mediante estas simples estrategias puedes generar en tus hijos un sentimiento positivo hacia sí mismos. Se trata de un elemento vital para su desarrollo emocional; no dudes en aplicarlas en tu vida diaria.

Una condición indispensable para cumplir los propósitos planteados es estar bien con uno mismo. Si bien para muchas personas esto es natural, a algunos les cuesta un poco más, sobre todo en la niñez. Se ratifica en esos casos la necesidad de enseñar a tus hijos a quererse más.

La frase ‘quererse más’ puede sonar un tanto amplia; quizás hasta suene algo que no es necesario aclarar, dado que, en teoría, toda persona se aprecia. No obstante, no está de más ayudar a los niños a cultivar el amor propio de manera sana. 

La apreciación personal y percepción de las propias capacidades generan un sentimiento llamado autoestima; es un factor clave para el desarrollo sano y feliz de un niño. A continuación, nos centraremos en su relevancia y los métodos para mejorarla.

Problemas de niños con baja autoestima

Existen ciertas conductas que nos pueden indicar que algo no anda bien en lo que respecta a la autoestima del niño. Y todas ellas tienen se pueden evitar o sobrellevar de una mejor manera, según el caso.

  • A menudo se muestra triste sin razón aparente.
  • Se rehúsa a hacer actividades por su cuenta.
  • No tiene interés en compartir tiempo con amigos.
  • No se abre ni se expresa con su familia.
  • Se muestra incapaz de relacionarse con gente que no conoce.
Los hábitos familiares negativos pueden tener muy malas consecuencias para la autoestima de los pequeños.

4 estrategias para enseñar a tus hijos a quererse más

Como madre, debes estar al tanto sobre qué hacer y qué no para enseñar a tus hijos a quererse más. Apunta las siguientes estrategias y cerciórate de aplicarlas en la vida diaria.

1. Dedícate a ellos

En este primer punto nos centraremos en una regla elemental de la crianza. Los padres deben dedicar tiempo de calidad a sus hijos. Esto los hará sentir valiosos, escuchados y comprendidos; por ende, se considerarán importantes para sus padres.

Es fundamental que dejes lo que estás haciendo cuando tus hijos de verdad te necesitan. Esta es la mejor manera de demostrarles que sus problemas valen, los consideras relevantes y estás dispuesta a buscar una solución junto con ellos. Además, puedes aprovechar este vínculo de unión para: inculcarles valores, enseñanzas y a reconocer y aceptar sus fortalezas y debilidades.

Para quererse, es necesario conocerse a fondo y aceptarse con todo y defectos.

2. Tratar debidamente sus éxitos y fracasos

La niñez es una etapa repleta de aprendizajes constantes. Es lógico, por lo tanto, que haya errores. El tema aquí es cómo se los afronta: lejos de cuestionar sus acciones o hasta sus capacidades, debes mostrarles que siempre se puede sacar algo positivo de cada traspié.

Además de fomentar la importancia de la resiliencia, también debes actuar debidamente cuando consigan sus metas. Tienes que reconocer sus logros, felicitarlos por los éxitos y el empeño puesto y, fundamentalmente, no compararlos con lo que hayan hecho hermanos o amigos.

De este modo, tus hijos notarán que te interesas por su desarrollo y percibirán que estás ahí para guiarlos y ayudarlos cuando lo necesiten. Cuidado: esto último jamás implica impedir que se equivoquen o darles las soluciones servidas; se trata más bien de hacer lo opuesto.

“Lejos de cuestionar sus acciones o hasta sus capacidades, debes mostrarles que siempre se puede sacar algo positivo de cada traspié”

3. Enséñales a interpretar sus emociones

La denominada inteligencia emocional es un aspecto clave en el proceso madurativo que se da en la infancia. En estas situaciones es cuando se debe enseñar a los niños a interpretar sus sentimientos y, fundamentalmente, a actuar debidamente en respuesta.

Es de vital importancia que los escuches y les muestres que lo que sienten es normal. No deben sentirse mal por tener miedo, ansiedad o preocupación por algo; obviamente, mucho menos por estar tristes. Se trata de emociones totalmente normales por las que todos pasamos.

Los juegos para fomentar la autoestima en los niños los harán personas más seguras de sí mismas.

4. Sé un ejemplo y corrige constructivamente

Tus hijos aprenden todo de ti, incluso cuando no estás enseñándoles nada en especial. Por lo tanto, debes promover desde la acción los conceptos de asumir riesgos positivos, de enfrentar las responsabilidades y, por sobre todas las cosas, de ser respetuosa, amorosa y comprensiva con los demás.

Por otro lado, cuando notes un error o una conducta no correspondida, no ataques su autoestima. Para enseñar a tus hijos a quererse más, tienes que trabajar sobre las acciones y no sobre sus capacidades.

Entonces, por ejemplo, en vez de decir: ‘Eres malo para las matemáticas, no aprendes’, tienes que señalarle ‘Estás haciendo mal las operaciones, concéntrate y practica para que te salgan’. Para ti puede ser algo insignificante, pero verdaderamente marca la diferencia entre un niño seguro de sí mismo y uno con baja autoestima.

Finalmente, tampoco debes olvidar acciones ‘menores’ pero de vital importancia. Debes procurar establecer límites sanos y ser siempre afectuosa. De esta manera, enseñarás a tus hijos a quererse más; será una herramienta fenomenal para sus vidas.