4 beneficios físicos de la lactancia materna para el bebé

Óscar Dorado · 30 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 29 enero, 2019
Para aquellas futuras mamás que tengan dudas de si deben amamantar al bebé, en el siguiente artículo os presentamos una lista con los beneficios físicos que conlleva para el bebé. 

Amamantar al bebé es una opción que depende totalmente de cada mamá. Sin embargo, es bien sabido que aporta al bebé los nutrientes que necesita, además de la conexión única que crea entre madre e hijo. En cualquier caso, aprovechamos la ocasión para contarte cuáles son los beneficios físicos de la lactancia materna para el bebé.

Ciertamente, la leche materna proporciona la nutrición ideal para los bebés. Tiene una mezcla casi perfecta de vitaminas, proteínas y grasas. Todo lo que el pequeño necesita para crecer se le proporciona de una forma más fácil de digerir que la leche de fórmula infantil. Además, como hemos mencionado, el contacto físico promueve la relación entre madre y bebé, lo cual hace sentir seguro al pequeño.

Asimismo, la lactancia materna también tiene beneficios para las mamás. Por ejemplo, permite quemar calorías adicionales y reducir el riesgo de cáncer de mama. De ahí que hayamos queramos centrarnos en cuáles son los beneficios físicos de la lactancia materna para el bebé.

Obligar al bebé a comer de más es una causante de las regurgitaciones en bebés.

4 beneficios físicos de la lactancia materna para el bebé

1. La leche materna beneficia a los bebés prematuros

En primer lugar, debes saber que la leche materna es el mejor medicamento para todos los bebés; también, para el prematuro. La lactancia materna es la forma más natural de proporcionar al bebé los nutrientes que necesita para un crecimiento y desarrollo saludables.

El cuerpo de una madre produce automáticamente leche especialmente diseñada para alimentar a su bebé prematuro. La lactancia materna mejora las defensas del sistema inmunitario del bebé, la digestión, el desarrollo cerebral y el crecimiento en general. La leche materna ayuda a prevenir infecciones e, incluso, la muerte del bebé prematuro.

2. Menor riesgo de enfermedad

En segundo lugar, los bebés amamantados se enferman menos y tienen menor riesgo de desarrollar infecciones gracias a los anticuerpos de la leche materna. Desafortunadamente, la fórmula para bebés implica un alto riesgo de infección bacteriana, en especial cuando la higiene y la calidad del agua no son las adecuadas.

La sedestación es el proceso por el que pasan los bebés al momento de aprender a sentarse sin ayuda de los padres.

Asimismo, la lactancia materna protege al niño contra infecciones y enfermedades como diabetes, asma, padecimientos cardíacos y obesidad, así como la muerte súbita. Pongamos un ejemplo: los bebés amamantados, especialmente los que solo se alimentan con pecho durante los primeros cuatro o seis meses, presentan la mitad de infecciones de oído que los bebés alimentados con fórmula.

3. Reduce las posibilidades de usar ortodoncia

Los niños que amamantan tienen un desarrollo muscular facial mejorado como resultado de la succión del pecho. Por el contrario, aquellos bebés alimentados con fórmula tienen peor alineación mandibular y es más probable que necesiten tratamientos de ortodoncia a medida que crezcan. Además, las células que combaten las bacterias de la leche materna realmente ayudan a prevenir la caries dental.

4. Protege al bebé de desarrollar alergias

Las proteínas en la leche humana incluyen anticuerpos que combaten enfermedades y muchas otras propiedades inmunes importantes. Y es que los bebés que reciben leche de fórmula tienden a tener más reacciones alérgicas que los bebés amamantados.

Ciertamente, la leche materna contiene muchas sustancias que benefician el sistema inmunológico del bebé como anticuerpos, enzimas, glóbulos blancos, entre otras. Los anticuerpos recientes de la madre aparecen en su leche para proteger al bebé contra los mismos organismos infecciosos.

Como ves, la lactancia materna es ventajosa más allá de sus beneficios nutricionales: protege al bebé contra infecciones, regula y mejora los sistemas fisiológicos de la madre y el bebé, y fortalece el vínculo entre ellos.

Conviene recordar que la producción de leche materna es a libre demanda del bebé. Por tanto, cuanto más a menudo alimentes al bebé, más leche producirás. Recuerda que la leche humana es el producto natural perfecto para alimentar a tu bebé y está especialmente diseñada para potenciar su crecimiento y desarrollo.

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