12 ejercicios de la estimulación prenatal - Eres Mamá

12 ejercicios de la estimulación prenatal

Aunque nos resulte extraño, el aprendizaje de los niños comienza incluso antes de nacer si tienen una buena estimulación. Durante el tercer trimestre, cuando el sistema nervioso del bebé ya está desarrollado y preparado para funcionar, es el momento de realizar por parte de las mamás ejercicios de estimulación prenatal.

Esta estimulación, además de desarrollar a nivel físico y emocional al bebé, también fomenta los vínculos afectivos con sus padres. Es importante que para que estos ejercicios den resultado, se realicen con frecuencia una vez al día. Tampoco es conveniente agotar al bebé con excesos. Esta actividad de estimulación prenatal acabará convirtiéndose en una rutina normal en el día a día.

En este artículo vamos a ver en qué consiste esta estimulación, qué tipos hay, y algunos ejercicios para realizar durante el tercer trimestre. ¿Te lo vas a perder? Sigue leyendo.

Tipos de estimulación prenatal

Estimulación motora

Estos ejercicios de la madre desarrollan la percepción del espacio y el movimiento en el bebé, basados en las distintas posiciones de la madre.

Estimulación visual

Trabajan la estimulación de la retina con la intención de que el bebé se vaya adaptando a la luz. Prepara al pequeño para el entorno de su nacimiento y además fomenta su curiosidad y atención.

Estimulación sensorial

Tocar la barriga a lo largo del día es una manera de llegar físicamente y comunicarse con el bebé. Puedes hacer ejercicios usando distintas maneras de tocar tu vientre, “palmaditas, caricias, roces, con la ducha”.

Estimulación auditiva

Uno de los primeros sentidos que se desarrollan en el bebé es la audición. Por eso es muy bueno y recomendable realizar ejercicios para desarrollar este sentido. Escuchando música, haciendo distintos sonidos, hablándoles los padres, etc.

Ejercicios de estimulación prenatal

Balancearse en una mecedora

Siéntate en una mecedora y balancéate de manera suave y con un ritmo definido.

Baños en el agua

Ve a la piscina y flota en el agua mientras te mueves suavemente sin llegar a sumergirte.

Baila sola o con tu pareja

Aprovecha algunos ratos al día para bailar, unas veces con movimientos suaves, girando con suavidad. Otras veces aprovecha a tu pareja y bailad los dos juntos, que toque tu barriguita para que tu bebé sienta a papá. Estaréis estimulándolo a nivel motor y sensorial.

Movimientos con la linterna

Sobre el vientre enfoca una linterna y muévela para que el pequeño pueda seguir la luz.

Aprovecha el buen clima

Cuando haga sol, aprovecha y toma 5 minutos el sol con la barriga descubierta. De esta manera le estará llegando la luz natural a tu niño.

Acaricia tu barriga

Utiliza la palma de la mano y acaricia suavemente tu barriga.

Aprovecha los masajes con las cremas

Utiliza tus rutinas de echarte crema para estimular a tu bebé. Realiza movimientos circulares sobre tu barriga con la crema que te hayas echado.

Toca con la punta de los dedos

Haz toques cortos con la punta de tus dedos en distintos lugares de tu barriga.

Toca a tu bebé cuando de pataditas

Presiona suavemente la misma zona en la que tu bebé te ha dado una patadita.

Escucha música

Hazlo siempre con un volumen adecuando. Esto hará que haya una conexión entre el bebé y el mundo exterior. Depende de la música que le pongas, el ritmo y velocidad, el bebé puede sentirse relajado o agitado. Lo recomendable es que escuches música instrumental.

Hablar tu pareja y tú con el bebé

Esto te permitirá comunicarte con tu bebé como si el ya estuviera fuera del útero contigo. Háblale como lo harías si ya lo tuvieras contigo, y cántale. El papá también puede hablarle, así irá reconociendo las voces y fomentará los vínculos afectivos entre vosotros.

Escuchar los sonidos del exterior

Estos sonidos preparan al bebé para la vida después de que nazca. Las experiencias de tu vida diaria, estilo de vida, etc. Cuando cocine, cuando salga a caminar, el ruido de los coches… Eso hará al bebé familiarizarse con los sonidos que le esperan tras el nacimiento.

Hay estudios que han concluido que aquellos padres involucrados en la estimulación prenatal de sus bebés, tienen un vínculo afectivo mucho más fuerte y estrecho con sus hijos. Por eso tómate el tiempo que necesites para estimular y comunicarte con tu pequeño
durante el embarazo, merecerá la pena.